Parlamento

El Congreso tumba el intento de PP y Vox de frenar la reforma que facilitará formar grupos parlamentarios

MADRID
SERVIMEDIA

El Pleno del Congreso de los Diputados tumbó este jueves las enmiendas a la totalidad que PP y Vox presentaron a una propuesta de los partidos nacionalistas para reformar el Reglamento y suavizar los requisitos para formar grupo parlamentario, que superó otro hito en su tramitación parlamentaria.

En concreto, la enmienda a la totalidad presentada por el PP consiguió 170 votos a favor, del PP, Vox y UPN, y 179 en contra. Por su parte, la de Vox fue rechazada con 32 votos a favor, 179 en contra y 138 abstenciones (PP y UPN). Así, esta iniciativa continurá su trámite parlamentario.

Aunque la iniciativa suscrita por diputados de ERC, Junts per Catalunya, Podemos, Compromís y BNG mantiene en cinco el número mínimo de diputados necesario para formar grupo parlamentario, plantea flexibilizar los requisitos de porcentaje de voto.

Así, de aprobarse, bastaría con obtener un 3% de los votos en el conjunto de España (frente al 5% actual) o un 10% en las circunscripciones donde la formación haya concurrido (en lugar del 15% exigido actualmente). Esto beneficia principalmente a los partidos regionalistas, que precisamente son los impulsores de la propuesta.

PP y Vox se oponen a la reforma, motivo por el que presentaron sus propias enmiendas a la totalidad para hacer decaer el texto. Pero el resto del arco parlamentario les dieron la espalda.

“NO ES DEMOCRÁTICO”

Por el PP, el vicepresidente segundo del Congreso, José Antonio Bermúdez de Castro, argumentó que la propuesta de los grupos minoritarios va en el camino de levantar un Parlamento “fragmentado” en el que “cada formación política reclame estructura y medios propios aunque no haya obtenido respaldo único en las urnas”.

El diputado del PP defendió que las normas actuales “no son un capricho, sino que representan un equilibrio entre pluralismo, igualdad y representatividad”, y “no están para acomodarse a las necesidades electorales de los partidos, sino para garantizar la estabilidad y el buen funcionamiento” del Congreso.

“No se pretende garantizar la voz de las minorías, que ya existe. Lo que pretenden es seguir teniendo la mismas capacidad y recursos económicos, logísticos y personales con menor respaldo electoral. Y eso ni es democrático ni es proporcional”, apostilló Bermúdez de Castro.

“SOBRAN DIPUTADOS”

Por su parte, el diputado de Vox Carlos Flores destacó que “cuando la lista de los firmantes de la proposición ocupa más espacio” que la exposición de motivos” revela que “aquí hay muchos más intereses que razones detrás de esta iniciativa”. De hecho, afeó que firmen “conjuntamente” los portavoces de ERC y Junts, Gabriel Rufián y Míriam Noguera, “que cuando los focos están encendidos se pelean más que la pareja de Pimpinela, pero luego “se acaramelan más que John Lennon y Yoko Ono”.

Según Flores, en el Congreso “no faltan”, sino que “sobran grupos parlamentarios”, diputados y partidos, especialmente, dijo, los que “fueron elegidos para representar al pueblo español y concluyen sus discursos gritando ‘visca Cataluña lliure’ y “los que fueron fundados para defender a los obreros y han acabado enriqueciendo a los joyeros” del PSOE.

Vox pretendía con su enmienda a la totalidad “atajar de una vez por todas una de las prácticas más fraudulentas” y “bochornosas” que se ha permitido en el Congreso, que es “el préstamo o la cesión de diputados”. A su vez, pretendía también que se acabara con la “práctica también fraudulenta y bochornosa de convertir el acto solemne de prestar juramento o promesa de acatamiento de la Constitución necesario para adquirir la condición plena de diputado en un auténtico esperpéntico”, aceptando solo las expresiones “sí quiero, sí juro o sí prometo”.

OPOSICIÓN DE LOS SOCIOS

El PNV, Bildu y Junts no participaron en el debate y rehusaron replicar a PP y Vox. Inés Granollers, de ERC, sí tomó la palabra para defender la reforma porque, en su opinión, los requisitos actuales no casan con “la realidad política” de España y “consolidan barreras” que hacen que los grupos regionalistas “queden relegados al Grupo Mixto” con menor capacidad legislativa y de control al Gobierno.

Javier Sánchez Serna, de Podemos, también afirmó que esta es “una buena reforma que fortalece el pluralismo y el carácter representativo de esta Cámara que es, precisamente”, lo que PP y Vox quieren “perseguir”.

Àgueda Micó, diputada de Compromís en el Grupo Mixto, planteó que la iniciativa refleja la “realidad plurinacional” de España y argumentó la necesidad de la misma afirmando que ella, al pertenecer a un partido regionalista, “le cuesta mucho más ser diputada” que a uno del PP. Alberto Ibáñez, también de Compromís, fue en la misma línea y explicó que, el sistema electoral fuera proporcional y no se basara en la Ley d’Hondt, su partido tendría siete diputados y podría formar grupo propio.

Finalmente, Raúl Díaz Marín, del PSOE, negó que su apoyo a esta reforma sea “a cambio de comprar votos para que Pedro Sánchez siga en La Moncloa”, y recordó que en 2016 el PP cedió uno de sus senadores en el Senado para ayudar al PNV a formar grupo parlamentario propio.

(SERVIMEDIA)
25 Jun 2026
PTR/BMG/clc