(REPORTAJE) Las impresoras 3D: cuando la realidad supera a la ficciónTengo hambre y quiero comer una tarta de queso que ni sé, ni quiero cocinar yo misma. No pasa nada. Simplemente tengo que buscar en Internet, encontrar el archivo tridimensional de este postre, darle a 'Imprimir' y, en unos minutos, mi deliciosa tarta estará lista. No estoy soñando con un futuro lejano. Si quisiera, ya podría imprimir mi anhelado postre. Y no solo eso, también podría conseguir, sin salir de casa, una funda para el móvil, una maqueta de la Sagrada Familia de Barcelona o, incluso, una pistola que fuera capaz de disparar munición real. No es magia, es tecnología. La impresión de objetos en 3D es ya una realidad y el abanico de posibilidades que se abre es tan amplio que esta tecnología provocará la gran revolución del siglo XXI