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La protección de la costa española ante inundaciones ha bajado un 10% desde 2005

- Baleares lidera el 'ranking' autonómico con casi un 44%, según Greenpeace

Sistema de protección costera | Foto: Greenpeace
MADRID

La capacidad de amortiguación de inundaciones en los ecosistemas costeros de España se ha reducido en un 10,6% desde 2005 debido a “la expansión del ladrillo por la costa en los últimos 30 años”, que ha provocado la degradación de los beneficios ambientales que proporciona un litoral en buen estado, según denunció este jueves Greenpeace.

Baleares es la región que más sufre esta pérdida debido a que la vegetación de la ribera de los cauces de agua se ha reducido casi a la mitad (un 43,9%, más de 650 hectáreas) en la última década. En segundo lugar está Galicia, con una disminución del 20,2% (1.600 hectáreas).

Por detrás se encuentran Andalucía (que ha perdido un 9%), Murcia (7%), la Comunidad Valenciana (5%) y Asturias (2%). La vegetación de ribera se mantiene estable en Cantabria y Canarias, mientras que en Cataluña y el País Vasco ha aumentado un 72% y un 16%, respectivamente.

Greenpeace indicó que la labor protectora de los ecosistemas es fundamental en un escenario de fenómenos meteorológicos extremos potenciados por el cambio climático. El último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) ve urgente tomar medidas drásticas si se quieren evitar las peores consecuencias del cambio climático y alerta del riesgo de que empeoren los episodios climáticos extremos en todo el mundo, especialmente en la zona del Mediterráneo, donde se prevé un aumento de los eventos de lluvias torrenciales de entre un 5% y un 15% entre 2071 y 2100 en comparación con 1971 y 2000.

“Conservar los ecosistemas de la costa en buen estado es imprescindible para no quedarnos totalmente desprotegidos. Poner freno a la urbanización desbocada, sobre todo en zonas inundables, debe ser la prioridad de todas las administraciones. Necesitamos ecosistemas funcionales capaces de amortiguar los impactos del cambio climático y de contribuir a frenar el riesgo de inundaciones para no agravar la situación actual de vulnerabilidad que ya experimentan algunas zonas, como hemos visto estos días en Baleares”, indicó Paloma Nuche, responsable de la campaña de Costas de Greenpeace.

La vegetación de los cauces de agua favorece la filtración del agua hacia el subsuelo, contribuyendo así a la recarga natural de acuíferos y frenando el avance del agua en caso de lluvia torrencial. Greenpeace destacó la necesidad de tener en cuenta la labor de estos ecosistemas junto con otras medidas ya propuestas por diferentes expertos, como incluir el riesgo de inundación en la planificación urbanística, que los usos del suelo en zonas inundables sean compatibles con las inundaciones y establecer franjas amplias de protección en los márgenes de los torrentes y sistemas eficientes de alerta meteorológica.

La organización ecologista lamentó “profundamente” lo sucedido en Mallorca, donde al menos 10 personas han muerto tras una tromba de agua, y trasladó sus condolencias a las familias y amigos de las víctimas, al tiempo que mostró su apoyo a los equipos de emergencia que continúan trabajando en la zona.

(SERVIMEDIA)
11 Oct 2018
MGR/gja/

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