Medio ambiente

Las gaviotas pueden contaminar los humedales de Andalucía tras comer basura de vertederos

MADRID
SERVIMEDIA

Los desplazamientos de las gaviotas podrían contribuir a la contaminación de los humedales en Andalucía porque ingieren grandes cantidades de nutrientes y contaminantes, como metales pesados, en la basura de los vertederos, que al final pueden terminar depositándose en forma de guano y egagrópilas en los cuerpos de agua andaluces.

Ésta es la principal conclusión de una investigación realizada por un equipo de la Estación Biológica de Doñana (EBD), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Sevilla.

Los investigadores registraron la conexión de ambientes generada por el vuelo de las gaviotas y constataron el paso de estas aves desde los vertederos hacia los cuerpos de agua. El estudio está publicado en la revista 'Science of the Total Environment'.

"Los vertederos suponen una fracción importante de tiempo en el uso de hábitat de las gaviotas, sobre todo tras la cosecha de los arrozales al principio del invierno. La mayoría de los vuelos de las gaviotas conectan vertederos con diversos humedales de la zona que estas aves utilizan como dormidero. Los más importantes incluyen la Laguna de Fuente de Piedra, las Marismas del Odiel, y el embalse de la Breña. Esta actividad está concentrada sobre todo entre diciembre y febrero, cuando las gaviotas presentan mayores movimientos entre las diferentes provincias de la región", explica Víctor Martín-Vélez, del EBD y autor principal del estudio.

Martín-Vélez añade que gran parte de estos vertederos, e incluso los embalses, no están incluidos en los censos de la especie en Andalucía, por lo que los números de gaviotas se podrían estar subestimando. Mientras que se censan unos 70.000, el equipo calcula que hay al menos 100.000 individuos invernando en la región, una población que ha subido mucho en las últimas décadas en gran medida por los recursos que ofrecen los vertederos.

6.000 VUELOS

El equipo, que contó también con la participación de investigadores de Países Bajos, Bélgica y Reino Unido, creó una base de datos que registró el movimiento con GPS, entre 2010 y 2017, de 42 individuos de gaviota sombría en Andalucía. Con los datos se desarrolló una red de conectividad que incluyó 37 lugares conectados por casi 6.000 vuelos.

Estos lugares fueron clasificados en siete hábitats distintos, incluyendo vertederos, puertos, arrozales, embalses, lagunas y otros sistemas acuáticos. Se estudió el cambio de los usos de hábitat por las gaviotas a lo largo del invierno y se aplicaron análisis de redes para estudiar distintos aspectos de la conectividad en Andalucía.

El rango de movilidad de las gaviotas se limita mayormente a 60 kilómetros, por lo que la red de conectividad de Andalucía se puede subdividir en 10 unidades espaciales de escala más regional. Cada unidad, por regla general, consta de un vertedero de actúa como sitio de alimentación de referencia y varios humedales que sirven de dormidero.

La alta frecuencia de gaviotas alimentándose en vertederos y moviéndose a otros entornos tiene importantes implicaciones en el estado natural de los ecosistemas acuáticos. Las gaviotas ingieren grandes cantidades de nutrientes y contaminantes, como metales pesados, asociadas a la basura de los vertederos, que al final pueden terminar depositándose en forma de guano y egagrópilas en los cuerpos de agua de Andalucía cambiando su balance natural y contribuyendo a la eutrofización y la contaminación de ambientes de interés, como puede ser la Laguna de Fuente de Piedra.

La ingesta de basura también conlleva que grandes cantidades de patógenos pueden ser ingeridos por las gaviotas, como bacterias resistentes a antibióticos, lo que podría tener implicaciones de salud pública si esos cuerpos de agua, que las gaviotas utilizan como dormidero, se utilizan como abastecimiento en ciudades y regadíos.

(SERVIMEDIA)
19 Dic 2019
MGR/gja