Infancia

Escuchar a los niños y crear un entorno "sensible y afectuoso", claves para reducir el impacto de la pandemia en su salud mental

- Según Aldeas infantiles, que ha elaborado una guía con ese objetivo

- Recuerda que los que han pasado por cuarentenas muestran niveles de estrés postraumático cuatro veces superiores a la media

Madrid
SERVIMEDIA

Fomentar la escucha activa y una actitud de comprensión hacia los niños, crear un entorno "más sensible y afectuoso que de costumbre" a su alrededor o ayudarles a encontrar "formas positivas de expresar sentimientos que les inquieten", como la ira, el miedo y la tristeza resultan claves para reducir en ellos el impacto de la pandemia de coronavirus.

Así lo defendió este viernes Aldeas Infantiles a través de un comunicado en el que precisó que los menores que han pasado por una cuarentena muestran niveles de estrés postraumático cuatro veces superiores a la media de aquellos que no habían estado confinados y por ello ha elaborado una guía con consejos prácticos para disminuir los efectos del confinamiento en su salud emocional.

En ella también aboga por contarles lo que está sucediendo, "dándoles información clara y adaptada a su edad" sobre cómo reducir el riesgo de infección y "permanecer seguros" e invita a mantener las rutinas y los horarios "regulares" a los que los menores están habituados o crear otros nuevos que incluyan el aprendizaje, el juego, el ejercicio físico y la relajación.

Por otra parte, "siempre que sea seguro para ellos", llamó a "garantizar" que los niños "están cerca de sus padres y familiares". En caso de que estén obligados a estar separados de sus padres o cuidadores habituales, instó a asegurar un contacto "regular y frecuente" con ellos que les aporte "confianza y seguridad".

La organización de atención a la infancia señaló que la salud mental de los niños es "especialmente vulnerable en momentos de crisis como el actual" y que la pandemia y el confinamiento "pueden tener múltiples efectos en la salud mental de los niños y de las familias". Este documento busca "reducir este impacto" y pretende ayudar a los núcleos familiares a "lidiar con su estrés y el de los más pequeños".

A este respecto, advirtió de que los niños pueden responder a una situación "difícil o inquietante", bien "aferrándose a sus padres o cuidadores" o sintiéndose "ansiosos, retraídos, enfadados o agitados". "También, teniendo pesadillas, orinándose en la cama o manifestando cambios frecuentes de humor", agregó.

La guía publicada por Aldeas Infantiles SOS también describe los posibles efectos que el brote de Covid-19 y el confinamiento pueden tener en la población a corto y largo plazo e indica que es "normal sentirse triste, angustiado, preocupado, confundido, asustado o enfadado durante una crisis". En este sentido, subraya que mantener la calma, organizar una rutina diaria y tratar de mantenerse positivos es "clave" para "proteger" la salud física y mental y para "conseguir aceptar nuestras emociones y controlarlas".

Entre los "primeros efectos negativos" citó el "temor" al contagio, la preocupación por el bienestar de los seres queridos y un empeoramiento de la salud física y mental de las personas más vulnerables y afirmó que resulta "particularmente traumática" la imposibilidad de acompañar a los familiares enfermos en sus últimos momentos y de asistir a funerales o participar en otros rituales sociales que ayudan a "sobrellevar el duelo".

Más a largo plazo, esta situación puede "deteriorar" las redes sociales así como generar "desconfianza" sobre la información que proporcionan las autoridades e incluso un "posible estigma" hacia pacientes que sobreviven e incluso hacia determinadas nacionalidades o colectivos por miedo al contagio.

No obstante, a juicio de Aldeas Infantiles SOS algunas personas pueden tener experiencias "muy positivas" en estas circunstancias, como el "orgullo" de encontrar formas de afrontarlo y la resiliencia. "Cuando se enfrentan al desastre, los miembros de una comunidad a menudo muestran un gran altruismo y cooperación, y las personas pueden experimentar una gran satisfacción al ayudar a otros", concluye la guía.

Ante la crisis sanitaria desatada por la propagación coronavirus, Aldeas Infantiles SOS ha "redoblado sus esfuerzos" para "garantizar el bienestar físico y emocional" de los 6.072 niños y jóvenes a los que acompaña en España, consciente de que, "ahora más que nunca, la prioridad es asegurar su protección para que no sufran las consecuencias de esta crisis más que el resto de la población", según su presidente, Pedro Puig.

"El aislamiento puede producir cuadros de estrés y fuertes contrastes emocionales y, por ello, los profesionales de Aldeas Infantiles SOS están focalizándose en minimizar este riesgo", incidió Puig, quien manifestó una "gran preocupación" por estas familias y lamentó que la crisis sanitaria "no hará sino acentuar su incertidumbre económica y su vulnerabilidad social, ya de por sí dramática".

Para evitarlo, Aldeas también mantiene un contacto permanente con los niños y sus familias para asegurar su bienestar en el hogar y para que los niños vivan esta situación en un ambiente familiar "positivo y con la mayor normalidad posible". Asimismo, la organizacion sigue atendiendo de manera presencial y en remoto todas las intervenciones psicológicas y terapéuticas que no se pueden posponer.

(SERVIMEDIA)
27 Mar 2020
MJR/gja