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Protestas

20.000 personas recorren Madrid para exigir elecciones y la “expulsión de los invasores” de Ceuta

- PP y Vox participan separados por muchos metros y exhiben sus diferencias: Abascal y los organizadores de la marcha insisten en juzgar a Sánchez por traición y Tellado les ignora

MADRID
SERVIMEDIA

Unas 20.000 personas salieron este sábado a las calles del centro de Madrid para exigir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y una posterior convocatoria de elecciones, así como la “expulsión” de los más de 10.000 inmigrantes irregulares que aún permanecen en Ceuta tras la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio, a los que se refirieron como “invasores”.

La Delegación del Gobierno cifró la asistencia en 20.000 personas, un número que la organización elevó hasta los 180.000 ciudadanos. En la primera “marcha por la dignidad” convocada por los mismos organizadores en mayo acudieron 40.000 manifestantes, mientras que en la organizada por el Ayuntamiento de Madrid con motivo del Día de Ceuta participaron 50.000, según los datos de la Delegación.

PP y Vox se unieron a los manifestantes, que marcharon desde Cibeles hasta el intercambiador de Moncloa al son de “Sánchez, traidor, defiende a tu nación” y “España cristiana y no musulmana”. Los cánticos se mezclaron con una abundante ristra de insultos contra el presidente del Gobierno, entre los que se escuchó de forma reiterada “hijo de puta”.

La marcha se desarrolló sin apenas incidentes. El momento de mayor tensión se vivió al final de la manifestación, cuando un grupo minoritario intentó dirigirse hacia el Palacio de La Moncloa por la autovía del Noroeste. La Policía Nacional, que desplegó un importante dispositivo de seguridad, impidió cualquier intento de avance a apenas 100 metros del Arco de la Victoria, lugar en el que estaba previsto que finalizara la concentración.

UNA DETENIDA

Algunos manifestantes reprocharon entonces a los agentes que “con los moros” no tienen “tantos cojones” y corearon que “las lecheras” –había 14 furgones solo en la confluencia entre la avenida de la Memoria y la calle Princesa– deberían estar “en la frontera” con Marruecos y no en la capital.

Sin embargo, los agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) se calaron el casco a un kilómetro y medio de la residencia oficial de Sánchez, formaron una posición de defensa sin fisuras y no cedieron ni un metro ante los manifestantes, que acabaron abandonando el lugar aproximadamente media hora después, bajo un intenso calor.

A las 13.00 horas, 30 minutos antes de la hora prevista para el final de la marcha, los camiones de limpieza ya preparaban la carretera para reabrirla al tráfico con plena normalidad.

Una mujer fue detenida, según atestiguó Servimedia y confirmó posteriormente la Delegación del Gobierno, aunque a unos 200 metros del principal cordón policial.

Desobedeció presuntamente las órdenes de la Policía Nacional, que había cerrado el paso en el cruce con la avenida de Séneca a los transeúntes procedentes del intercambiador de Moncloa con el objetivo de evitar un “embudo”, y acabó engrilletada.

DELITO DE TRAICIÓN

Los impulsores de esta nueva protesta atienden al nombre de ‘Sociedad Civil Española’, un conglomerado al que se han adherido un centenar de asociaciones vinculadas a la derecha. Al frente del movimiento está el exdiputado de Ciudadanos Marcos de Quinto, que encabezó la manifestación desde su inicio en Cibeles hasta acabar en el Arco de la Victoria. Él no se sumó a la expedición que trató de continuar hasta La Moncloa.

La delegación de Vox marchó solo unos metros por detrás. Su presidente, Santiago Abascal, se puso al frente tras denunciar que la crisis de Ceuta es una prueba de que “Pedro Sánchez odia a los españoles y ha decidido sustituirlos”. También cargó contra el PP por no activar el artículo 102 de la Constitución en el Congreso para que el Parlamento vote si el Tribunal Supremo debe juzgar al presidente del Gobierno por un presunto delito de traición.

Precisamente, el manifiesto de la marcha reclama “el inicio sin más dilación en el Congreso del procedimiento previsto en el artículo 102 de la Constitución para juzgar al presidente del Gobierno por traición y por atentado contra la seguridad del Estado”. Con la aritmética parlamentaria actual, solo el PP tiene en su mano hacerlo, aunque no existe una mayoría para que prospere.

Fuera como fuese, el secretario general del PP, Miguel Tellado, cerró la puerta a esa posibilidad y se remitió a las diligencias abiertas en la Audiencia Nacional. “Creemos en la Justicia. Esa es la postura del PP”, zanjó ante los medios de comunicación. “Es su manifiesto. Nosotros estamos con esa mayoría de españoles que reclaman elecciones ya. Esa es nuestra postura y eso es lo que defendemos”.

Al igual que en la marcha de mayo, el principal partido de la oposición volvió a participar con perfil bajo y sin la presencia de Alberto Núñez Feijóo. El PP se quedó en la cola de protesta, aunque desde allí pidió “echar” al Gobierno de Pedro Sánchez, “igual que a los invasores” de Ceuta.

(SERVIMEDIA)
26 Sep 2026
PTR/nbc