Crisis humanitaria

266 millones de personas en 47 países sufrieron niveles elevados de hambre aguda en 2025

- Según el décimo Informe Global sobre las Crisis Alimentarias 2026

MADRID
SERVIMEDIA

Alrededor de 266 millones de personas en 47 países y territorios en el mundo sufrieron niveles elevados de hambre aguda en 2025 y la inseguridad alimentaria aguda y la malnutrición siguen alcanzando niveles “alarmantes y profundamente enquistados”, con crisis cada vez más concentradas en un reducido grupo de países.

Así lo advierte la décima edición del Informe Global sobre las Crisis Alimentarias 2026 (GRFC, por sus siglas en inglés), publicado por una alianza internacional en la que están la Unión Europea (UE), Unicef, Acnur, el Banco Mundial y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), entre otras instituciones.

266 millones de personas en 47 países y territorios sufrieron niveles elevados de hambre aguda, cerca del 23% de la población analizada, una proporción ligeramente superior a la de 2024 y casi el doble que en 2016.

El número de personas en situación de hambre catastrófica, que es la fase 5 del sistema de Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), se ha multiplicado por nueve desde 2016, mientras que el hambre aguda se sitúa en su segundo nivel más grave jamás registrado.

El informe también constata que el hambre se concentra cada vez más en un número reducido de países: diez Estados concentran dos tercios de las personas afectadas, con Afganistán, Sudán del Sur, Sudán y Yemen a la cabeza. Además, por primera vez desde que se publica el informe, se detectó hambruna en dos contextos en un mismo año: la Franja de Gaza y partes de Sudán, una señal del “alarmante agravamiento” de la crisis.

La malnutrición infantil sigue siendo una de las expresiones más graves de esta emergencia, ya que 35,5 millones de niños padecieron malnutrición aguda en 2025, casi 10 millones en su forma más severa, especialmente en contextos como Gaza, Sudán, Sudán del Sur o Myanmar, donde confluyen conflictos, colapso de servicios básicos y dietas inadecuadas

Asimismo, el informe sostiene que el desplazamiento forzoso agrava aún más la situación. Más de 85 millones de personas desplazadas por conflictos viven en países que atraviesan crisis alimentarias, con niveles de hambre superiores a los de las comunidades de acogida.

“El conflicto sigue siendo el principal motor de la inseguridad alimentaria aguda y la malnutrición”, advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres, quien subrayó que la aparición de hambrunas en dos zonas de guerra en un mismo año “no tiene precedentes” y lanza un “llamamiento urgente a los líderes mundiales” para aumentar la inversión humanitaria y poner fin a los conflictos.

PANORAMA SOMBRÍO

De cara a 2026, el informe dibuja un “panorama sombrío”, ya que los conflictos prolongados, la volatilidad económica y la escalada del conflicto en Oriente Medio amenazan con mantener o empeorar el hambre, con riesgos añadidos para los mercados alimentarios mundiales. Al mismo tiempo, la financiación humanitaria ha caído a niveles de 2016, lo que “compromete” la respuesta y la producción de datos fiables.

“El hambre va a peor”, resumió la comisaria europea Hadja Lahbib, mientras que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó de que ya no se trata de crisis puntuales, sino de un problema estructural, y el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) advirtió de que “lo que falta ahora es voluntad política y financiación suficiente”.

El informe hace un llamamiento a la acción coordinada, reclamando más inversión en sistemas agroalimentarios resilientes, acceso humanitario seguro y un compromiso político renovado para prevenir desenlaces extremos como la hambruna.

(SERVIMEDIA)
24 Abr 2026
AGG/clc