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El 30% de las quejas sobre anuncios de alimentación y restauración son por sexualizar a las mujeres
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El 31% de las quejas sobre publicidad del sector alimentario y de la restauración se refieren explícitamente a anuncios que sexualizan el cuerpo de las mujeres, ya sea al presentarlas como objetos de deseo o al mostrar partes de su anatomía para captar la atención del consumidor sin relación alguna con el bien anunciado.
Es una conclusión del informe del Instituto de las Mujeres que recoge que el 6,58% del total de las quejas recibidas en el Observatorio de la Imagen de las Mujeres entre 2025 y 2026 corresponde a anuncios del sector alimentario. El informe concluye que el uso del cuerpo de las mujeres como reclamo publicitario desvinculado del producto es una estrategia recurrente.
Además, un 11% de las quejas alude al uso del cuerpo femenino como reclamo visual no necesariamente sexualizado, y un 10% está vinculado directamente a la reproducción de estereotipos de género tradicionales. El informe identifica una serie de patrones comunes en la publicidad de hamburgueserías, marcas de helados, pizzerías, cadenas de comida rápida y asiática, panaderías, supermercados, marcas de agua o vino.
El informe 'Anatomía de un mensaje cosificador. Sector alimentación y restauración. Cuando el cuerpo de las mujeres se convierte en el envase del producto' se ha realizado a través del Observatorio de la Imagen de las Mujeres (OIM), un instrumento del Instituto de las Mujeres, con más de tres décadas de trayectoria y una amplia relevancia institucional, dedicado a analizar y actuar frente a las representaciones sexistas y discriminatorias de las mujeres en la publicidad, los medios de comunicación y otros ámbitos digitales.
Entre las conductas más recurrentes destacan el uso de modelos sexualizadas con poses, expresiones o vestimentas sugerentes, encuadres fotográficos y audiovisuales que buscan erotizar el consumo mediante la focalización en la boca o el escote, eslóganes con dobles sentidos de carácter sexual o referencias implícitas al sexo oral y la vinculación deliberada entre el consumo del alimento y la supuesta disponibilidad sexual de las mujeres.
El Instituto de las Mujeres subraya que "la publicidad no solo vende productos, sino que también modela la realidad social al transmitir valores y construir referentes". Por ello, insta a las marcas del sector alimentario a asumir su responsabilidad social y abandonar las fórmulas basadas en la vejación o la subordinación de las mujeres.
(SERVIMEDIA)
13 Ago 2026
AHP/clc/pai


