Violencia digital

El 80% de mujeres jóvenes en España sufre acoso online

- Según un informe presentado por el Gobierno

MADRID
SERVIMEDIA

El 80% de las mujeres jóvenes (16-24 años) en España ha sufrido acoso a través de Internet y el 58,2% de las mujeres europarlamentarias han sufrido violencia online alguna vez, según desvela un infirme sobre violencia digital contra las mujeres publicado este martes por el Gobierno.

El informe, presentado por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, también muestra que casi la mitad (46,9%) de las mujeres europarlamentarias sufre amenazas de muerte o violación a través de Internet.

Asimismo, el documento, bajo el lema ‘La igualdad en el espacio digital es una condición indispensable para la calidad democrática’, expone que la prevalencia de la violencia digital es “alarmante” en España, ya que el 70% de las denuncias en canales especializados, sobre todo en la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) como canal prioritario, corresponden a violencia digital contra las mujeres.

Además, el 73% de las mujeres periodistas ha sufrido violencia en línea y una de cada cinco niñas de la Unión Europea (UE) sufre también abuso sexual online. El informe también expone que, a nivel global, más del 70% de las mujeres ha experimentado alguna forma de violencia en línea.

De este modo, el análisis presentado sostiene que la violencia digital es estructural, “no marginal”, y constituye una forma de violencia de género. La naturaleza de los ataques registrados a mujeres a través de internet constituye una violencia “semiótica y simbólica” porque los ataques son sexistas, sexualizados y centrados en la apariencia física, no en el desempeño de acciones de las mujeres.

En general, las formas de violencia contra las mujeres en el ámbito digital son el acoso o stalking, amenazas, los contenidos generados con Inteligencia Artificial (deepfakes), el doxing (forma de ciberbullying que usa información o registros confidenciales para el acoso o estafas financiera), la difusión no consentida de imágenes íntimas o las campañas de descrédito de las mujeres.

Estas acciones de violencia se llevan a cabo en un ecosistema hostil denominado ‘Manosfera’ en el informe. Este contexto engloba un “ecosistema internacional de misoginia organizada que refuerza el orden patriarcal mediante dinámicas digitales”.

Dichas dinámicas digitales están potenciadas por incels, es decir, los hombres que se autodefinen como incapaces de tener relaciones sexuales o afectivas y que culpan a las mujeres y al feminismo de su situación; por influencers antifeministas o el Mgtow, el movimiento online formado por hombres que promueven la idea de alejarse de las mujeres. Todos estos actores usan una jerga “misógina y organizada”, con términos despectivos como ”charos”, “feminazis” o “todas putas”.

Sobre esta nueva tendencia online y el vocabulario usado, la ministra de Igualdad denunció que la violencia digital busca evidenciar que "las brujas de antes son las nuevas charos". El informe también asegura que la industria tecnología tiene un papel importante en el fomento de la violencia digital, ya que existen modelos de negocio que “priorizan la polarización” a través de la amplificación algorítmica.

El documento presentado por Ana Redondo señala que esta violencia digital produce importantes consecuencias sociales tales como la autocensura de las mujeres y el abandono del espacio digital. Asimismo, se produce una “erosión democrática” porque se reduce el pluralismo y la participación de las mujeres en la red.

El informe también recoge una hoja de ruta propuesta para frenar esta violencia digital. Entre las medidas está aplicar el Pacto de Estado Contra la Violencia de Género en el entorno digital, tratar la violencia digital como extensión de la física (offline), hacer una “armonización europea” en la legislación sobre la verificación de edad en la red y la retirada ágil de contenidos ilícitos, impulsar la transparencia algorítmica, desarrollar educación digital y coeducación feminista, y fomentar la investigación y la creación de observatorios con perspectiva de género.

(SERVIMEDIA)
03 Mar 2026
AGG/gja