Medio marino

El 90% de los españoles respalda reducir la velocidad de los buques para proteger la vida marina

- Según un sondeo realizado también en otros países europeos

MADRID
SERVIMEDIA

Nueve de cada diez españoles está a favor de poner en marcha medidas para reducir la velocidad de los buques con el fin de proteger la vida marina del ruido de esas embarcaciones.

Así se desprende de un sondeo de opinión realizado el pasado marzo en cinco países europeos (Alemania, España, Francia, Países Bajos y Suecia) por Ipsos para el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW, por sus siglas en inglés) y con el apoyo de Kresk 4 Oceans.

Mientras la UE revisa su legislación sobre protección marina, esa encuesta revela que una amplia mayoría de ciudadanos españoles y de otros países europeos apoya la adopción de medidas normativas para reducir la contaminación acústica submarina debido por su impacto ambiental.

La encuesta muestra que el 98% de los europeos entrevistados considera importante la protección de la vida marina y revela que la percepción pública está muy influenciada por la contaminación visible, en detrimento de formas invisibles como el ruido submarino o la acidificación de los océanos.

La contaminación por plásticos es la principal amenaza citada por personas de todas las edades y niveles educativos (el 82% en España). La percepción del ruido submarino como principal amenaza es mayor en España (19%) y Francia (20%) que en la media de los países sondeados (14%).

REGULACIONES VINCULANTES

A pesar de esa falta de concienciación inicial sobre el ruido submarino, los encuestados expresaron una gran preocupación una vez explicado el tema.

Al ser informados de que el ruido de los barcos perturba la comunicación, la navegación y los comportamientos alimentarios de muchas especies marinas, el 90% de los españoles entrevistados (89% en la media de la UE) afirma que el problema debe abordarse con urgencia.

Además, el 75% de los españoles (el 78% en la UE) cree que son necesarias regulaciones legalmente vinculantes para garantizar que los buques reduzcan la velocidad, en lugar de confiar en compromisos voluntarios.

Los ciudadanos europeos entrevistados también estarían dispuestos a aceptar algunas concesiones personales si ello redujera la contaminación acústica submarina. Así, el 69% de las personas sondeadas en los cinco países aceptaría plazos de entrega ligeramente más largos para mercancías y paquetes si ello ayudara a la vida marina (el 60% en España, frente al 78% de Francia y el 72% de Alemania).

‘BLUE SPEEDS’

Para IFAW, estos hallazgos confirman la necesidad de aplicar la metodología ‘Blue Speeds’, es decir, una reducción de un 10% en las velocidades actuales de los buques, que es una de las formas más sencillas y eficaces de reducir la contaminación acústica submarina provocada por el transporte marítimo.

Esta medida podría reducir de inmediato el ruido submarino hasta en un 40% en el mundo, al tiempo que rebajaría a la mitad el riesgo de colisiones con grandes ballenas y disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero en un 13% en toda la flota marítima internacional.

OceanCare trabaja en España para poner en marcha medidas obligatorias de reducción de la velocidad por categoría de buque (adaptadas a las características del uso de las zonas por parte de las especies de ballenas y al funcionamiento del tráfico marítimo en ellas).

Para ello, presta una especial atención a las zonas de alto riesgo potencial de colisión ya identificadas en el Mediterráneo por el Acuerdo sobre la Conservación de los Cetáceos del Mar Negro, el Mar Mediterráneo y la zona atlántica contigua (Accobams), así como en Canarias.

“La contaminación acústica submarina es una amenaza invisible, pero muy real, para la biodiversidad marina. Esta encuesta muestra que los ciudadanos europeos, incluidos los españoles, apoyan firmemente las medidas para reducir la velocidad de los buques y están incluso dispuestos a aceptar plazos de entrega ligeramente más largos para proteger mejor a las ballenas y otros animales marinos de los nocivos efectos del ruido submarino”, según Aurore Morin, responsable de conservación marina de IFAW.

Carlos Bravo, especialista en política oceánica de OceanCare, subrayó: “Una medida de reducción de la velocidad jurídicamente vinculante garantizaría la igualdad de condiciones para todas las empresas y evitaría crear distorsiones competitivas entre aquellas dispuestas a reducir la velocidad por el bien de las ballenas y aquellas que no lo están”.

REVISIÓN NORMATIVA

La encuesta llega en un momento crucial porque la UE quiere reforzar sus políticas de protección de los océanos a través de la Ley de los Océanos y la revisión de la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina.

Aunque esta Directiva tiene como objetivo alcanzar el ‘buen estado medioambiental’ de los mares europeos, este objetivo no se alcanzó en 2020, año límite original para lograrlo. Entre las áreas en las que los avances han sido más limitados se encuentra la reducción de la contaminación acústica submarina.

Según la IFAW y OceanCare, la reducción de la velocidad de los buques tiene efectos positivos sobre el medio ambiente: reduce los niveles de ruido radiado bajo el agua, disminuye el riesgo de colisiones mortales entre buques y ballenas, y permite una reducción significativa -con efecto inmediato y a un coste mínimo- de las emisiones de CO2 y de contaminantes atmosféricos como los óxidos de azufre (SOx), los óxidos de nitrógeno (NOx), las partículas en suspensión y el hollín.

(SERVIMEDIA)
20 Mayo 2026
MGR/clc