Oncología

El 94% de las muertes por cáncer de cuello de útero se producen en países pobres y emergentes

- Una revisión científica publicada este lunes sostiene que la mayoría son evitables

Madrid
SERVIMEDIA

Una revisión científica publicada este lunes en la revista 'Cancer', revisada por la American Cancer Society, concluyó que el 94% de las muertes por cáncer de cuello de útero se producen en países pobres y emergentes y que gran parte podrían evitarse mediante medidas ya disponibles y relativamente asequibles, como la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH), los programas de cribado y el acceso temprano al tratamiento.

El trabajo destaca que los países de renta baja y media concentran alrededor del 94% de las muertes mundiales por esta enfermedad, pese a que existen herramientas eficaces para prevenirla y detectarla precozmente.

La investigación fue dirigida por Alfi Sophian, de la Agencia Indonesia de Alimentos y Medicamentos (Indonesian Food and Drug Authority). Los autores revisaron estudios publicados entre 2015 y 2024 sobre cáncer de cuello uterino, endometrio, ovario, vagina y vulva en países de renta baja y media para identificar los principales factores asociados a la mortalidad y las medidas con mayor respaldo científico para reducirla.

Según la revisión, la elevada mortalidad registrada en estos países está asociada principalmente a diagnósticos tardíos, una cobertura insuficiente de los programas de detección precoz, carencias en radioterapia, escasez de profesionales especializados y dificultades para acceder a tratamientos esenciales y novedosos.

BRECHA DE SUPERVIVENCIA

Los investigadores sostienen en su trabajo que la brecha de supervivencia entre los países más ricos y los de renta baja o media "no es inevitable" y responde en gran medida a sistemas sanitarios insuficientemente dotados de recursos.

El trabajo identifica varias intervenciones coste-efectivas y escalables que podrían reducir significativamente la mortalidad, entre ellas la vacunación frente al VPH con una sola dosis, las estrategias de "cribado y tratamiento", la autotoma de muestras para detectar el virus del papiloma humano, la ampliación de la capacidad de radioterapia y el fortalecimiento de la formación de profesionales sanitarios mediante alianzas internacionales.

Los autores subrayaron que estas medidas han demostrado ser eficaces, pero "requieren un mayor compromiso político, financiación sostenible e integración en las estrategias nacionales de control del cáncer para lograr un impacto significativo sobre la supervivencia de las pacientes".

(SERVIMEDIA)
24 Ago 2026
EDU/clc/pai