Animales
El 95% de los españoles considera a los gatos un ‘refugio emocional’ en momentos difíciles
- Según el último Barómetro Felino de Sanicat
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La gran mayoría de los españoles -concretamente, el 95%- piensa que los gatos pueden ser un ‘refugio emocional’ en situaciones difíciles.
Así se desprende del último Barómetro Felino de Sanicat, compañía especializada en arenas para gatos.
El ronroneo no es solo un sonido: es un lenguaje universal de calma, bienestar y profunda conexión que trasciende la compañía felina. Con la idea y soporte científico de que este sonido no solo transforma la vida de nuestros gatos, sino que enriquece la nuestra,
Sanicat celebró recientemente en Madrid junto a Biak Bat, asociación referente en intervenciones asistidas con animales, una jornada sobre el impacto positivo de los gatos en el bienestar emocional, físico y social, así como el papel que pueden desempeñar las intervenciones asistidas con gatos en situaciones de ansiedad, duelo o trastornos del neurodesarrollo.
La presencia de un gato en el hogar va más allá de la compañía, puesto que resulta fuente constante de calma y confort. El ronroneo supone un símbolo emocional universalmente reconocido por los dueños de los mininos, asociado a la tranquilidad y la intimidad.
Nerea Gilabert, pedagoga terapéutica y maestra de Biak Bat, apunta que las intervenciones asistidas con gatos son “un espacio consciente y controlado donde un gato específicamente seleccionado participa en una intervención profesional”.
“A diferencia de otras especies, los gatos ofrecen un entorno de baja estimulación, con un contacto predecible y un vínculo inherentemente no invasivo. Esta combinación es idónea para fomentar la seguridad, la gestión de la frustración, una conexión sin juicios y la expresión emocional, facilitando la concentración sin sobreestimulación", explicó.
‘GATOTERAPIA’
Más allá de su compañía pasiva, el ronroneo felino representa un mecanismo terapéutico. Sus vibraciones tienen un efecto directo en la regulación del sistema nervioso, promoviendo una sensación de calma que reduce el estrés y la ansiedad, según Gilabert.
Además, la autonomía felina modela de forma natural relaciones basadas en el consentimiento y el respeto de límites, enseñando a gestionar la frustración y a controlar impulsos.
“Su sutil lenguaje corporal y sus rutinas actúan como un puente para la expresión emocional, e invitan a una observación consciente, facilitando nuevos aprendizajes, la interiorización de hábitos y el desarrollo de responsabilidades en un entorno de afecto y autenticidad inigualables”, enfatizó Gilabert.
Según los trabajos realizados por Biak Bat, las sesiones con gatos resultan eficaces en materia de salud mental (para tratar la ansiedad, la superación del duelo, trastornos adaptativos, fobia social y traumas), trastornos del neurodesarrollo (casos de Trastorno del Espectro Autista, Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, dificultades de regulación y trastornos específicos del aprendizaje), el ámbito socioemocional (dificultades emocionales, procesos de duelo, separaciones y alta sensibilidad) y en la población general (apoyo en procesos terapéuticos y educativos, y para quienes buscan reducir el estrés en su vida diaria).
(SERVIMEDIA)
02 Mar 2026
MGR/gja


