Refugiados

Acnur revela que el desplazamiento forzado en el mundo se redujo por primera vez en una década

MADRID
SERVIMEDIA

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih, presentó este jueves el informe anual Tendencias Globales de Acnur, que revela que el desplazamiento forzado en el mundo se redujo por primera vez en una década, aunque sigue alcanzando niveles inaceptablemente altos.

Según informó Acnur, en 2025, 5,4 millones de personas escaparon de la violencia y la persecución huyendo a otros países. Sin embargo, el informe también constata “una aceleración de los retornos” ya que 14,7 millones de personas desplazadas regresaron a sus lugares o países de origen (4,4 millones de refugiados y 10,3 millones de desplazados internos), con aumentos especialmente significativos en Afganistán, Sudán y Siria. “Los retornos de personas refugiadas fueron los segundos más numerosos desde que comenzaron los registros hace seis décadas, aunque muchos se produjeron bajo presión y en condiciones precarias en los países de retorno”, explicó la organización..

En conjunto, los datos muestran que el número de refugiados en el mundo se redujo un 3% en 2025, hasta situarse en 41,6 millones. “Como dato positivo, cerca de 46.000 personas apátridas obtuvieron la ciudadanía en 24 países durante el último año”.

Con el 70% de los refugiados atrapados durante años en el exilio y muchos viviendo por debajo del umbral de la pobreza, Salih instó también a la comunidad internacional “a respaldar una nueva iniciativa destinada a sacar a millones de personas de la situación de desplazamiento prolongado y de la dependencia de la ayuda humanitaria”.

“Para demasiadas personas refugiadas, el desplazamiento comienza como una tabla de salvación, pero acaba prolongándose toda una vida”, afirmó Barham Salih. “La ayuda humanitaria salva vidas, pero no puede ser el destino final ni permite a los refugiados tomar las riendas de su futuro. Necesitamos un cambio de paradigma que abra nuevas oportunidades y devuelva la esperanza a quienes huyen de la guerra y la persecución”.

Salih planteó un objetivo “claro y medible” como es el de “reducir en más de la mitad durante la próxima década el número de personas refugiadas que viven en situaciones prolongadas de desplazamiento y dependen de la ayuda humanitaria, mejorando así las perspectivas de millones de personas”. La iniciativa, centrada en los países de ingresos bajos y medios que acogen a la mayoría de la población refugiada, pasa por ampliar las oportunidades de retorno, reubicación, reasentamiento y acceso a visados humanitarios, así como por sustituir gradualmente los modelos tradicionales de asistencia por estrategias orientadas a la autosuficiencia, explcó Acnur.

La iniciativa “hace un llamamiento a gobiernos, actores humanitarios y de desarrollo, sector privado y sociedad civil para intensificar los esfuerzos que permitan empoderar a las personas refugiadas, sin dejar de defender el asilo y la protección, más relevantes que nunca en 2026, año del 75º aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados”.

Salih detalló las medidas necesarias para alcanzar este ambicioso objetivo, que persigue que los ingresos obtenidos por los propios refugiados —excluida la ayuda humanitaria— alcancen al menos el umbral nacional de pobreza en los países donde residen. Acnur señaló que, 2un así, “el retorno voluntario debe ser la principal solución. La resolución de algunos de los grandes conflictos del mundo permitiría que millones de refugiados regresaran a sus hogares de forma segura y digna”.

La organización señaló que otro pilar fundamental es la inclusión de las personas refugiadasen los sistemas nacionales de educación, salud, servicios financieros y mercados laborales, de modo que puedan generar ingresos y contribuir a las economías locales y nacionales. Esto requiere una mayor inversión por parte de múltiples socios para apoyar a los países de acogida, que ya están sobrecargados.

Por último, Salih subrayó la “necesidad urgente” de ampliar las soluciones en terceros países, mediante el reasentamiento de los casos más vulnerables, la reunificación familiar y el acceso a permisos de trabajo y becas. “La brecha entre las necesidades existentes y las plazas disponibles es enorme y continúa ampliándose. Según el informe, en 2025 las llegadas a través de programas de reasentamiento o patrocinio se redujeron más de un 50% respecto al año anterior, hasta las 81.800 personas”.

“El asilo y la protección salvan vidas y no están en cuestión, pero no podemos aceptar un futuro en el que millones de refugiados sigan atrapados durante años o décadas sin perspectivas reales de reconstruir sus vidas”, señaló Salih. “Contamos ahora con un objetivo ambicioso, alcanzable y cuantificable para impulsar la autosuficiencia y mejorar la vida de millones de personas. ACNUR movilizará a todos los sectores de la sociedad para responder a este desafío y abrir vías que permitan a millones de personas refugiadas salir de la realidad del desplazamiento prolongado”.

(SERVIMEDIA)
11 Jun 2026
JNV/gja