Ciencia

El ADN antiguo retrasa en 3.000 años el origen de la sífilis

- Refuerza la evidencia de una amplia diversidad de patógenos en América mucho antes del contacto europeo

MADRID
SERVIMEDIA

Un equipo internacional de científicos ha secuenciado la bacteria ‘Treponema pallidum’, cuyas subespecies son responsables hoy de cuatro enfermedades treponémicas (incluida la sífilis), en restos humanos de unos 5.500 años cerca de Bogotá (Colombia), lo que retrotrae el registro genético de ese patógeno más de 3.000 años y refuerza la evidencia de que esas infecciones circularon en América mucho antes de que los europeos llegaran al continente.

Así se explica en un estudio publicado este jueves en la revista ‘Science’. El individuo fue recuperado arqueológicamente de un refugio rocoso en la Sabana de Bogotá.

Este hallazgo sugiere que la aparición de la sífilis no dependió de la intensificación de la agricultura y la aglomeración de la población, factores que a menudo se relacionan con la propagación de enfermedades infecciosas. En lugar de ello, dependió de las condiciones sociales y ecológicas de las sociedades cazadoras-recolectoras.

Las enfermedades treponémicas, como la sífilis, el pian, el bejel y la pinta, han afectado a las poblaciones humanas en gran parte del mundo durante miles de años. Pese a ello, aún se desconoce gran parte de la antigüedad y la distribución global de estas afecciones, así como la historia evolutiva de las bacterias que las causan.

Entre las cuestiones más debatidas se encuentran el origen geográfico y la propagación mundial de la sífilis, causada por la bacteria ‘T. pallidum’. Algunos sostienen que la enfermedad se originó en América y se transmitió al hemisferio oriental tras el contacto con los europeos a finales del siglo XV. Otros argumentan que la bacteria ya estaba presente en Europa antes del contacto.

RAREZA Y AMBIGÜEDAD

Sin embargo, la rareza y la ambigüedad de las pruebas esqueléticas de estas enfermedades y la dificultad técnica de recuperar el ADN bacteriano antiguo de los restos afectados han dificultado el abordaje de estas cuestiones.

Las nuevas pruebas amplían el registro genético conocido de este patógeno en aproximadamente 3.000 años. Según David Bozzi, de la Universidad de Lausana (Suiza), y su equipo, el análisis filogenético muestra que este genoma (TE1-3) representa una rama previamente desconocida de ‘T. pallidum’ que se separó antes de que surgieran todas las demás subespecies conocidas.

Además, los hallazgos sugieren que ‘T. pallidum’ es anterior al auge de la agricultura en América, lo que indica que la aparición del patógeno no dependió de la intensificación agrícola y la aglomeración de población que a menudo se relacionan con la propagación de enfermedades infecciosas.

En lugar de ello, el linaje TE1-3 está asociado con las condiciones sociales y ecológicas de las sociedades de cazadores-recolectores, incluyendo la alta movilidad, las interacciones entre comunidades pequeñas y el contacto cercano con animales salvajes.

(SERVIMEDIA)
22 Ene 2026
MGR/clc