Polinizadores

La agricultura intensiva reduce la variedad de abejas silvestres, imprescindibles para la salud ecológica

Madrid
SERVIMEDIA

La expansión de la agricultura intensiva está reduciendo la diversidad de abejas silvestres, consideradas esenciales para la salud de los ecosistemas y la producción de alimentos. Los científicos advierten de que este modelo agrario, basado en monocultivos y la simplificación del paisaje, favorece a unas pocas especies generalistas y a las abejas 'domésticas', pero pone en riesgo el equilibrio ecológico y la eficacia de la polinización.

Un informe del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados y de la Estación Biológica de Doñana, ambas entidades adscritas al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), advierte de un deterioro acelerado de las poblaciones de abejas en Europa. Los expertos subrayan que al menos el 10,4 % de las especies europeas se encuentra en peligro de extinción, mientras que el estado de conservación de otro 14,3 % sigue siendo desconocido, lo que "refleja importantes lagunas en el conocimiento científico".

Esta pérdida de biodiversidad se produce en paralelo al aumento de la abeja doméstica ('Apis mellifera'), impulsado por las necesidades de la agricultura intensiva. Según explicó la investigadora del CSIC Anna Traveset, el incremento de colmenas no compensa la desaparición de las abejas silvestres, fundamentales para el funcionamiento de los ecosistemas. Más del 90 % de las especies de abejas son solitarias y muchas de ellas desempeñan un papel clave en la polinización, siendo incluso más eficaces que la abeja de la miel en determinados cultivos. De hecho, cerca del 46 % de los cultivos depende directamente de abejas no domesticadas, lo que refuerza su relevancia para la producción alimentaria.

Los investigadores vinculan este declive al actual modelo agrícola. La agricultura intensiva, basada en monocultivos y en la homogeneización del paisaje, reduce de forma significativa la disponibilidad de flores y la diversidad de hábitats. Esta simplificación del entorno elimina refugios y fuentes de alimento, afectando de forma especial a las especies más especializadas, cuya supervivencia depende de condiciones muy concretas.

Como consecuencia, se produce un desplazamiento progresivo de la diversidad de abejas hacia un número reducido de especies generalistas, entre ellas la abeja doméstica, capaces de adaptarse a entornos más degradados. Este proceso empobrece las redes de interacción entre plantas y polinizadores, esenciales para el mantenimiento de la biodiversidad y la estabilidad de los ecosistemas.

APICULTURA INTENSIVA

Además, la expansión de la apicultura intensiva añade nuevas presiones. La creciente concentración de colmenas incrementa la competencia por recursos como el néctar y el polen entre especies domésticas y silvestres. A ello se suma el aumento del riesgo de transmisión de patógenos, incluidos virus, bacterias y parásitos como el ácaro 'Varroa destructor', que pueden propagarse con mayor facilidad en estos entornos

El impacto no es únicamente ecológico. Los científicos advierten de que la reducción de la diversidad de abejas de especies de abejas repercute directamente en la productividad agrícola. Diversos estudios, recogidos en en el libro ‘La crisis de los polinizadores’, editado por el propio CSIC, señalan que una menor variedad de polinizadores se traduce en una reducción tanto en la cantidad como en la calidad de frutos y semillas, además de afectar al tamaño de las cosechas.

En regiones como el Mediterráneo, esta tendencia se ha intensificado en las últimas décadas. Según los investigadores, las abejas domésticas "han ido sustituyendo progresivamente a las silvestres", un fenómeno que genera preocupación por su impacto en la resiliencia de los ecosistemas y en la capacidad de mantener servicios de polinización estables a largo plazo.

Este proceso se produce, además, en un contexto de creciente demanda. La expansión de cultivos dependientes de polinizadores, como frutas, verduras o frutos secos, ha incrementado la necesidad de estos servicios ecológicos a un ritmo superior al de su disponibilidad, generando un desequilibrio estructural.

Ante este escenario, los expertos del CSIC insistieron en la necesidad de transformar el modelo agrícola para recuperar la diversidad de abejas silvestres. Entre las medidas propuestas destacan la diversificación de cultivos, la mejora de la heterogeneidad del paisaje y la conservación y restauración de hábitats naturales que permitan el desarrollo de estas especies.

(SERVIMEDIA)
20 Mayo 2026
EDU/gja