Deuda Pública

La Airef avisa de que la evolución de la deuda española dependerá “de forma decisiva” del cumplimiento del Plan Fiscal

MADRID
SERVIMEDIA

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) avisó este jueves de que la evolución de la deuda española en los próximos años dependerá “de forma decisiva” del grado de cumplimiento del Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (Pfemp) hasta 2028, ya que condicionará las necesidades de ajuste del siguiente plan fiscal (2029 2032).

Así se desprende del ‘Observatorio de Deuda’, publicado por la institución que preside Inés Olóndriz, en el que también se avisa de que, en un escenario de cumplimiento estricto de los objetivos comprometidos, la dinámica de la deuda “sería más favorable” y el esfuerzo adicional necesario sería “prácticamente nulo”, con solo dos centésimas del PIB al año.

Por el contrario, si España agotara el margen de desviación permitido tras la aplicación de la cláusula nacional de escape para el gasto en defensa, el ajuste necesario aumentaría hasta 0,36 puntos del PIB al año, lo que supondría un esfuerzo acumulado de 1,44 puntos de PIB durante el periodo 2029-2032, según las estimaciones de la Airef.

En un escenario inercial, sin nuevas medidas, el ajuste ascendería a 0,59 puntos anuales, equivalente a 2,36 puntos de PIB en el conjunto del periodo. La Airef señaló que, en todos los escenarios analizados, el ajuste tendría como objetivo elevar el superávit primario hasta el 2,8% del PIB, compatible con una situación de equilibrio presupuestario y con una trayectoria de deuda sostenible a medio plazo.

PERSPECTIVAS DE DEUDA

La Airef prevé que la ratio de deuda pública se reduzca hasta el 99,9% del PIB en 2026, 0,8 puntos por debajo del nivel registrado en 2025. A medio plazo, la deuda continuaría disminuyendo de forma gradual, aunque a un ritmo más moderado conforme se reduzca la contribución del crecimiento económico.

Sin embargo, el Observatorio prevé que esta dinámica cambie de signo a partir de mediados de la próxima década. El envejecimiento de la población, el aumento del gasto por intereses y un crecimiento potencial más reducido dispararán la deuda y volverá a seguir una trayectoria ascendente.

El análisis de sensibilidad realizado por la Airef mostró que variaciones relativamente reducidas en el crecimiento económico, los tipos de interés o el saldo primario pueden modificar de forma significativa la evolución futura de la deuda.

En el horizonte de 2050, estas diferencias podrían situar la ratio en un intervalo de 26 puntos de PIB, entre el 111% y el 137% del PIB. Asimismo, las necesidades brutas de financiación permanecerían contenidas durante la primera parte del horizonte de proyección, pero aumentarían a medida que la deuda retome una senda ascendente.

Para este 2026, la Airef confirmó que la deuda pública quedó en el 101,6% del PIB en el primer trimestre, con una reducción de 1,7 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. Desde el máximo alcanzado en el primer trimestre de 2021, la ratio acumula un descenso de 22,6 puntos, aunque continúa cuatro puntos por encima del nivel previo a la pandemia.

En términos nominales, el volumen de deuda alcanzó 1,736 billones de euros en abril de 2026.

EVOLUCIÓN DE LA DEUDA

A pesar de la mejora observada en los últimos años, España continúa formando parte del grupo de países de la Unión Europea (UE) con niveles de deuda superiores al 100% del PIB. La Airef detalló que esa reducción registrada desde la pandemia responde al crecimiento del PIB nominal, que ha compensado el impacto de un déficit primario que se ha ido moderando progresivamente y de una carga financiera al alza.

En comparación con otras economías europeas altamente endeudadas, España ha reducido significativamente su ratio de deuda, aunque en menor medida que Grecia y Portugal, donde el crecimiento económico se ha acompañado de una consolidación fiscal más intensa, como recordó la institución.

Por otro lado, apuntó que la evolución de la deuda ha sido más favorable de la prevista en el Pfemp, “gracias a un mayor crecimiento económico y a una carga de intereses inferior a la proyectada, aunque el déficit primario y el ajuste stock-flujo han resultado superiores a los inicialmente previstos”.

CONTEXTO MACROECONÓMICO

La Airef incluyó en este Observatorio el cambio de contexto macroeconómico y financiero de los últimos meses. El conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz desembocaron en un repunte de la inflación desde febrero, que ha llevado al Banco Central Europeo a interrumpir el proceso de relajación monetaria iniciado en 2024 y elevar los tipos de interés oficiales en junio.

En los mercados financieros, eso se ha traducido en un aumento de las rentabilidades de la deuda soberana, tanto en el corto como en el largo plazo en las principales economías europeas. También ha evidenciado el deterioro de las perspectivas de inflación y las mayores necesidades de financiación asociadas al gasto en defensa, competitividad, transición energética y envejecimiento.

En España, el impacto sobre el coste medio de la deuda continúa siendo gradual gracias a la elevada vida media de la cartera. No obstante, la Airef prevé que el gasto por intereses alcance el 2,5% del PIB en 2026 y 2027, mientras que la Comisión Europea estima que el conjunto de la zona euro elevará este gasto hasta el 2,2% del PIB en 2027.

MARCO FISCAL EUROPEO

El Observatorio incorporó un análisis del seguimiento del Pfemp y del Paquete de Primavera del Semestre Europeo 2026. En este contexto, la Airef señaló que la evolución de la deuda dependerá en gran medida del cumplimiento de los compromisos recogidos en el Plan hasta 2028, que condicionará las necesidades de ajuste en el siguiente periodo fiscal.

La Comisión Europea considera que España ha cumplido, en términos generales, los compromisos de reforma e inversión asociados a la ampliación del periodo de ajuste a siete años. No obstante, su evaluación apunta a que España podría pasar de una situación de cumplimiento de la senda de gasto neto en 2025 a una situación de riesgo de incumplimiento en 2026.

La Comisión prevé una desviación del gasto neto más contenida que la estimada por la Airef. Aunque ambas instituciones coinciden en que el gasto neto superaría en 2026 la tasa máxima recomendada, la desviación acumulada se mantendría dentro de los límites permitidos tras aplicar la flexibilidad asociada al aumento del gasto en defensa, del 0,4% del PIB según la Comisión y de 0,6% según la Airef.

La cláusula nacional de escape vinculada al gasto en defensa proporciona un margen temporal y limitado, pero no elimina la obligación de respetar la senda de gasto neto ni de preservar la sostenibilidad de la deuda a medio plazo.

El Observatorio recogió la advertencia del ‘European Fiscal Board’ sobre los riesgos de ampliar la cláusula de escape a medidas para reforzar la seguridad energética, en un contexto con reducido margen para una política fiscal expansiva y presiones inflacionistas, pudiendo debilitar la credibilidad del nuevo marco fiscal.

DEUDA AUTONÓMICA

La deuda de las comunidades autónomas se situó en el 20,3% del PIB en el primer trimestre de 2026. Desde el máximo alcanzado durante la pandemia, el endeudamiento del subsector se ha reducido en 6,7 puntos porcentuales, aunque continúa por encima del nivel de referencia del 13% del PIB establecido en la normativa de estabilidad.

La corrección de la deuda ha sido generalizada, aunque muy desigual entre territorios. De las 17 comunidades autónomas, 12 continúan por encima del umbral de referencia y persisten diferencias superiores a 30 puntos de PIB entre la comunidad con mayor nivel de endeudamiento y la de menor ratio de deuda.

Asimismo, la Airef señaló que los mecanismos extraordinarios de financiación mantienen un peso cercano al 60% del total de la deuda autonómica, aunque su utilización sigue siendo muy heterogénea entre comunidades.

Las proyecciones del organismo apuntaron a una reducción gradual de la deuda autonómica en un escenario de políticas constantes, hasta situarse en el 12,5% del PIB en 2040. No obstante, la velocidad del ajuste seguirá siendo desigual: mientras algunas comunidades alcanzarían el nivel de referencia antes de finalizar la próxima década, otras no lo lograrían antes de 2050.

(SERVIMEDIA)
02 Jul 2026
NFA/gja