Macroeconomía

La Airef prevé que España tendrá que ajustar su deuda 0,64 puntos anuales para cumplir con las nuevas reglas fiscales

MADRID
SERVIMEDIA

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) estima que España tendrá que ajustar su deuda pública 0,64 puntos anuales durante el periodo 2025-2028, hasta un total de 2,56 puntos acumulados, para cumplir con las nuevas reglas fiscales europeas.

Así se recoge en la última actualización de su Observatorio de Deuda Pública, en el que repasa la evolución de la deuda pública en 2023, que cerró en el 107,7% del PIB, lo que supone una reducción de 3,9 puntos en el año, aunque sigue 9,5 puntos por encima del nivel previo a la pandemia.

La Airef prevé que el ajuste de 0,64 puntos de PIB anuales para reducir la deuda permitiría a España mantener una senda descendente para cumplir con las salvaguardas del déficit y de deuda pública en el nuevo marco de reglas fiscales de la Unión Europea. Aun así, el organismo publicará una opinión sobre el nuevo marco europeo una vez que se conozcan los textos definitivos.

La última actualización de su observatorio también recoge que la deuda pública cerrará 2024 en el 106,3% del PIB, lo que supone 1,4 puntos menos del nivel registrado el año pasado. El perfil trimestral presenta una senda descendente en los últimos once trimestres, con una reducción acumulada de 17,6 puntos desde el techo alcanzado en el primer trimestre de 2021 (125,3%).

El organismo ha actualizado el análisis de sostenibilidad a largo plazo teniendo en cuenta la propuesta para el nuevo marco de gobernanza económica de la Unión Europea, después de que se haya cerrado la negociación de los trílogos entre el Parlamento, la Presidencia del Consejo y la Comisión.

Según sus estimaciones, la reducción de la ratio en 2023 se debe principalmente a una contribución elevada del deflactor del PIB. La contribución del crecimiento a la caída de la ratio fue de 8,8 puntos, de los cuales 2,6 puntos se debieron al crecimiento real, y 6,2 puntos al del deflactor. Por su parte, los factores fiscales han aportado un incremento de 4,9 puntos, 6 décimas de PIB menos que el año pasado.

La Airef constata que la deuda ha mostrado una senda de reducción tras el incremento provocado por la pandemia. La reducción del déficit y una inflación mucho más alta de lo esperado han logrado corregir aproximadamente dos tercios del incremento de deuda provocado por la covid.

De los 9,5 puntos de incremento de la ratio en los últimos cuatro años, los factores fiscales -déficit más otras variaciones de deuda- han contribuido con una aportación positiva de 28,1 puntos, que ha sido compensada parcialmente con la contribución del crecimiento nominal (18,7 puntos), donde el deflactor del PIB ha aportado 14,9 puntos y el crecimiento real 3,8 puntos.

CONDICIONES DE FINANCIACIÓN DE LA DEUDA

Tras los fuertes incrementos de las rentabilidades de la deuda soberana de 2022, el previsible fin del ciclo de subida de tipos se ha traducido en una corrección en la última parte del año. Tras dos años donde la rentabilidad de la deuda española había acumulado un incremento medio de 450 puntos, se ha producido una corrección en torno a 100 puntos.

Según la Airef, 2024 ha comenzado con un ligero repunte, reajustando parte del fuerte descenso registrado en la última parte de 2023. El diferencial del bono a 10 años de España frente al de Alemania ha vuelto a situarse por debajo de los 100 puntos, reduciendo 25 puntos desde los 115 registrados en octubre.

Por su parte, el coste medio de las nuevas emisiones del Tesoro se ha incrementado en 2023 hasta el 3,44%, un valor no registrado desde el año 2011. Esto ha generado un punto de inflexión en el coste medio de la cartera de deuda del Estado, que ha aumentado desde su mínimo histórico del 1,64% hasta el 2,09%.

En este contexto, el gasto por intereses del total de las administraciones públicas se ha incrementado algo más de 8.500 millones de euros desde el mínimo registrado en 2020, hasta los 33.763 millones en el tercer trimestre de 2023. A pesar de que el Tesoro ha tenido que colocar su deuda a unos tipos superiores, una inflación más contenida ha permitido que el gasto crezca a una tasa más moderada el año pasado (en torno al 6%), comparada con el fuerte repunte de 2022 (21%). La carga financiera medida como porcentaje del PIB se sitúa en el 2,3 % del PIB por la gradual traslación de los mayores tipos de emisión y el fuerte crecimiento de la economía.

Según el Observatorio de la Airef, el nuevo entorno de tipos de interés implica una vulnerabilidad para la sostenibilidad de las finanzas públicas, dado el elevado endeudamiento que tendrá que ser refinanciado a unos tipos significativamente más elevados.

Para 2024 el Tesoro Público propone reducir las emisiones netas 10.000 millones de euros hasta los 55.000 millones. La emisión bruta prevista es de 257.572 millones, alrededor de un 2% superior a la de 2023, aunque en porcentaje del PIB se mantiene en el 17%, una ratio relativamente baja en términos históricos, que representa un reducido riesgo de refinanciación.

(SERVIMEDIA)
22 Feb 2024
ECJ/gja