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Albares esgrime los países que apoyan el plan de autonomía marroquí para defender el giro sobre el Sáhara

Madrid
SERVIMEDIA

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, esgrimió este miércoles el listado de países que apoyan el plan marroquí de autonomía para defender el giro sobre el Sáhara adoptado en marzo de 2022 por el Gobierno español.

Así lo sostuvo José Manuel Albares durante su comparecencia ante el Pleno del Congreso para informar de la política exterior de España en defensa de la paz, el derecho internacional y el multilateralismo, entre otros asuntos.

Albares señaló que la última resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre el Sáhara respalda el plan de autonomía de Marruecos para el territorio saharaui, y añadió que ya no se trata de “la posición de España, que desde el año 2022 es una posición clara”.

En esa resolución, alegó, votaron a favor “Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Dinamarca, Grecia, Panamá, Corea del Sur, Sierra Leona, Eslovenia y Somalia. Países muy diversos, muchos de ellos de nuestro entorno”, mientras que se abstuvieron China Rusia y Pakistán “y nadie votó en contra”.

Por ello, dirigiéndose al Pleno, preguntó si creían “de verdad que todos estos países tan diversos están equivocados”, y agregó que la posición de España “es más o menos similar”. Una posición que, dijo, es la de Francia, Bélgica, Portugal, Alemania, Reino Unido, Países Bajos o Estados Unidos. “¿Todos ellos están equivocados?”, insistió.

DEBATE SOBRE VENEZUELA

En el turno de las intervenciones de los grupos, por parte del Partido Popular, Carlos Floriano acusó al Gobierno de ser “incapaz” de felicitar a la líder opositora venezolana María Corina Machado por el Nobel del Paz.

Además, Floriano aseguró que “la falta de transparencia y oscurantismo son las constantes en la relación con Marruecos” en la actualidad, y dijo que el Ejecutivo “han claudicado y han abandonado al pueblo saharaui” a favor de Rabat.

El diputado de Vox Carlos Flores reclamó, en primer lugar, conocer el estado en el que se encuentra el proceso final para la aprobación del nuevo tratado de la UE y Reino Unido para Gibraltar.

En otro orden de cosas, señaló al ministro que referirse al conflicto de Sahara Occidental “como una controversia” equivalía en su opinión “a ignorar que estamos ante un conflicto colonial pendiente de resolución ante un territorio ocupado, ante un pueblo oprimido”.

Además, rechazó que España apoye el plan de Marruecos para hacer del Sahara una autonomía al considerar inviable que funcione “en un contexto de autocracia”, y esgrimió a modo de ejemplo el caso de Hong Kong.

Por Sumar, Agustín Santos Maraver destacó que a cuestión del Sáhara tiene ahora una posible solución con una negociación, pero advirtió de que “tiene que incluir un punto esencial, la libre determinación del pueblo saharaui”.

Santos auguró “una inestabilidad permanente en la zona” en caso de que no haya libre determinación del pueblo saharaui, “tanto del que vive actualmente bajo gestión marroquí como el que está en los campamentos de Tinduf”.

La diputada de Más Madrid en Sumar Tesh Sidi, saharaui, hizo una encendida defensa de la responsabilidad del Gobierno en el giro político sobre el Sáhara. Sidi afeó al ministro que hablase de respeto al derecho internacional y a los tribunales, cuando en su opinión el Ejecutivo “no respeta la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia en materia de recursos naturales del pueblo del Sáhara Occidental”.

“Los intereses económicos te fulminan el derecho internacional, fulminan la diplomacia, justifican las ocupaciones”, apostilló.

“UNA GRAN RESPONSABILIDAD”

Para el diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro Vidal, España “que fue la potencia administradora, como potencia colonial” tiene una gran responsabilidad en el Sáhara.

También cargó contra lo que calificó de “elogio hiperbólico” del titular de Exteriores a las relaciones con Marruecos, a quien dijo que “no haría falta este entusiasmo con las relaciones con un régimen no es democrático”.

Marta Madrenas, de Junts, aseveró que en el Sáhara “España sigue siendo potencia administradora de ‘iure’, pero actúa como si no lo fuese”, y lamentó que, en su opinión, “el deber histórico de acompañar un proceso de autodeterminación ha sido sustituido por la dependencia energética y por la sumisión diplomática a Marruecos”.

Por EH Bildu, Jon Iñarritu instó a Albares a aclarar si el Gobierno defiende que los saharauis tienen derecho a la libre autodeterminación. Para el diputado abertzale, este aspecto “lo obvian”, y "aunque parece muy de cajón, como lo obvian, no sé si se están reduciendo a una única solución y más allá de ello no se atreven, no se atreven a reconocer este derecho que incluso la resolución de Naciones Unidas lo hace”.

Maribel Vaquero, del PNV, dijo a Albares que hace tres años, el Gobierno del que forma parte “viró 180 grados su posición respecto al proceso de descolonización del Sáhara, supeditando los derechos del pueblo saharaui a otros intereses, incumpliendo así los acuerdos internacionales”.

Y añadió que, la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, en la que se plantea como la opción más factible la de la autonomía, “es el paso para legitimar la ocupación marroquí, sin garantizar los derechos civiles, políticos y territoriales del pueblo saharaui”.

En su turno, el diputado de Podemos Javier Sánchez Serna acusó al Gobierno de romper “consensos históricos” con el Sáhara y denunció que el Ejecutivo “ha aceptado algo más que el plan marroquí para el Sáhara”, ya que en su opinión “ha aceptado el nuevo papel que Estados Unidos y la Unión Europea han asignado a Marruecos como el Estado guía del norte de África”.

Sánchez Serna consideró que, el hecho de que Marruecos se convierta en el “gendarme del Magreb” tendrá consecuencias “no solo para el Sáhara, sino para Ceuta y Melilla, para las islas Canarias y para nuestras relaciones siempre productivas con Argelia”.

Néstor Rego, del BNG, criticó a Albares porque “haber avanzado en la relación con Marruecos y las ventajas económicas que reporta oculta que lo hace a costa de abandonar al pueblo saharaui”.

Rego lamentó que “hoy pesa más el negocio que los derechos humanos”, y por ello evaluó “de forma negativa” la última resolución de la ONU sobre el Sáhara.

QUEJA DESDE CANARIAS

Cristina Valido, de Coalición Canaria, cargó contra el Ejecutivo por la ausencia de Canarias de la última Reunión de Alto Nivel con Marruecos, celebrada en Madrid. Por ello consideró que el Gobierno se salta “sistemáticamente nuestro Estatuto de Autonomía y la Agenda Canaria que firmaron con nosotros”, en la que dijo que aparece “con total claridad” que Canarias tiene derecho a estar sentada “en aquellos encuentros en los que se trate en asuntos que le conciernan”.

El diputado de Unión del Pueblo Navarro Alberto Catalán preguntó al ministro “con quiénes han acordado ustedes el cambio de postura del gobierno de España” sobre el Sáhara, y acusó al Ejecutivo de “haberlo ocultado” a la Cámara Baja “que es donde están presentes los representantes del pueblo español”.

Águeda Micó, de Compromís, consideró responsable al Gobierno de romper “el consenso histórico de la defensa de la autodeterminación del pueblo saharaui”.

Una ruptura, sostuvo, “de espaldas a esta Cámara y al conjunto del Estado”, y añadió que “renunciar a la defensa de un pueblo ocupado no es pragmatismo, es una traición”.

(SERVIMEDIA)
10 Dic 2025
MGN/clc