Juventud
Aldeas Infantiles alerta de que el 97,3% de los chicos ha buscado pornografía antes de los 16 años
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Aldeas Infantiles SOS alertó este martes de que el 97,3% de los chicos y el 78,3% de las chicas han buscado pornografía antes de los 16 años, una exposición temprana que, según advierte la organización, influye en la forma en que los adolescentes construyen sus expectativas afectivo-sexuales.
Este dato se recoge en ‘Enredados con las pantallas. Guía práctica para acompañar a la infancia y la adolescencia en una convivencia digital responsable’, un informe que analizó el impacto de la tecnología en la vida de niños, niñas y adolescentes y ofrece a las familias criterios para orientarlos en un entorno digital cada vez más complejo.
El documento, elaborado a partir de evidencia científica, entrevistas con especialistas de ámbitos como la psicología, la psiquiatría, la sociología, el derecho digital, la ciencia cognitiva, la comunicación y la educación, así como testimonios de adolescentes, analiza cómo se exponen los menores a la tecnología, qué contenidos consumen, cómo impactan en su desarrollo y qué papel deben asumir familias y educadores.
Aldeas Infantiles SOS subrayó que la profunda transformación en la relación de niños, niñas y adolescentes con la tecnología exige “un acompañamiento adulto activo y consciente”, ya que el entorno digital evoluciona a un ritmo que supera la capacidad de muchas familias para comprenderlo y establecer criterios claros de uso. “Las familias necesitan apoyos realistas y pautas concretas para saber cómo actuar ante un ecosistema que ya forma parte central de la vida de sus hijos e hijas”, explicó la organización.
La guía constata además que el acceso a la tecnología se produce a edades cada vez más tempranas. Más del 70% de los menores de entre 10 y 15 años dispone de teléfono móvil propio y, a los 15, la cifra alcanza el 94,8%, en un contexto en el que el 96% de los hogares tiene conexión a internet. A partir de la preadolescencia, el uso pasa a ser intensivo y normalizado y el entorno digital ocupa un lugar central en el ocio, la socialización y la construcción de la identidad.
El informe advierte de que muchas plataformas están diseñadas para mantener al usuario conectado durante el mayor tiempo posible mediante algoritmos que priorizan contenidos llamativos, sistemas de recomendación que ajustan lo que aparece en pantalla al comportamiento del usuario y mecanismos como el scroll infinito o la reproducción automática. “Muchos adolescentes nos explican que sienten cansancio mental, dificultad para desconectar, miedo a perderse algo y una presión constante por estar disponibles, un patrón que condiciona su bienestar emocional y sus relaciones”, señalaron desde Aldeas Infantiles SOS.
La organización indicó que el acceso a contenidos inadecuados forma parte habitual del entorno digital en el que crecen niños, niñas y adolescentes y puede afectar a su salud mental si no existe un acompañamiento adulto capaz de interpretar lo que ocurre en ese espacio.
En este sentido, el informe advierte de que el contenido pornográfico predominante “replica prácticas violentas, degradantes y sin consentimiento”, lo que “distorsiona la manera en que construyen su deseo y sus expectativas afectivo-sexuales”.
Asimismo, el documento recoge que cada vez más adolescentes acceden a plataformas donde se comercializa contenido sexual, como OnlyFans, pese a las restricciones de edad. “Estas prácticas, que reproducen patrones de la prostitución, sitúan a muchas chicas en situaciones de grave vulnerabilidad, expuestas a riesgos como la sextorsión, la dependencia económica o la explotación sexual”. “La sexualidad de la adolescencia está siendo moldeada por contenidos extremos y desiguales, que nada tienen que ver con relaciones afectivas basadas en el respeto”, advirtieron..
El informe también señaló que las violencias entre iguales adoptan nuevas formas en el entorno digital y que el ciberacoso “puede estar afectando ya a uno de cada cinco adolescentes”, con consecuencias que incluyen ansiedad, aislamiento o un aumento significativo de la ideación suicida.
A ello se suma la difusión de discursos de odio y narrativas discriminatorias hacia colectivos vulnerables, así como la presencia de comunidades de la llamada manosfera que promueven mensajes misóginos y antifeministas. Según Aldeas Infantiles SOS, estos contenidos “pueden captar a adolescentes que buscan un sentido de pertenencia o validación y consolidar visiones distorsionadas sobre las relaciones y la igualdad”.
El informe advirtió también del impacto de la desinformación en un entorno dominado por vídeos breves y mensajes sin contexto. “La repetición de mensajes, el pensamiento crítico aún en desarrollo y los algoritmos que priorizan lo más llamativo facilitan que muchos adolescentes asuman como ciertos bulos, narrativas simplificadas o discursos polarizados. Esto no solo condiciona su comprensión del mundo, sino también su manera de relacionarse y de interpretar los conflictos”.
Ante este escenario, la guía señala que el acompañamiento adulto es esencial para que niños, niñas y adolescentes puedan desenvolverse con seguridad en el entorno digital. “Cuando las familias explican estos mecanismos y establecen tiempos y espacios de desconexión, sus hijos e hijas adquieren referencias claras y pueden relacionarse con la tecnología desde un lugar más saludable”.
La organización subrayó también la importancia de abordar el entorno digital desde una perspectiva emocional, favorecer el diálogo con los adolescentes sobre la presión estética o la comparación constante y proteger el descanso manteniendo los dispositivos fuera del dormitorio.
Además, destacó la necesidad de desarrollar el pensamiento crítico para distinguir información fiable de bulos o identificar discursos de odio, así como detectar de forma temprana señales de violencia digital como cambios bruscos de humor, aislamiento o miedo a consultar el móvil.
Finalmente, Aldeas Infantiles SOS defendió que la protección digital de la infancia y la adolescencia debe implicar a administraciones, centros educativos, plataformas y organizaciones especializadas. En sus aportaciones al proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, la entidad planteó medidas como verificadores de edad eficaces, controles parentales por defecto o la inclusión de la prevención de la violencia digital en el currículo educativo. “Proteger a la infancia y la adolescencia en el mundo digital es una responsabilidad colectiva. Para que crezcan en entornos seguros, necesitamos un marco legal valiente, recursos suficientes y una coordinación real entre todos los actores implicados”.
(SERVIMEDIA)
10 Mar 2026
JNV/gja


