Constitución

Armengol reivindica el “acuerdo” y el “diálogo” que dieron lugar a la Constitución ante "un mundo común" en "crisis"

MADRID
SERVIMEDIA

La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, reivindicó este martes “el acuerdo, el diálogo y la escucha” que permitieron elaborar la actual Constitución, que hoy se convierte en la más longeva de la historia de España tras cumplir 17.240 días de vigencia. Pidió no bajar "la guardia" ante un "mundo común" que "está en crisis".

Así se pronunció en el acto institucional celebrado en la Cámara Baja con motivo de este hecho y que estuvo presidido por los Reyes. En su discurso, ante un hemiciclo lleno de diputados y senadores, además de expresidentes del Gobierno como Felipe González y José María Aznar, Armengol comenzó señalando que este “hito” es “de envergadura”, pues “la Constitución de 1978 ha consolidado su posición como la ley fundamental más longeva de la historia de España”.

Un récord que la presidenta del Congreso subrayó que “significa estabilidad, cohesión, progreso y consensos: los valores que una democracia necesita para avanzar”. Palabras que pronunció ante la mirada de dos de los 'padres' de esta Carta Magna, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Miquel Roca i Junyent.

Así, insistió en varias ocasiones a lo largo de su intervención en que la actual Constitución no es solo “una norma longeva que ha sabido simplemente sostenerse a lo largo de los años” sino que, destacó, “su permanencia da cuenta de una excepcionalidad sin ambages”. En este punto señaló que “las circunstancias que acompañaron a nuestra Carta Magna fueron, desde el inicio, complejas”, incluso “convulsas”, algo que, recalcó, ocurre “siempre que una sociedad se revuelve desde sus cimientos para traspasar una época”.

Porque, incidió Armengol, “la voluntad común de desmantelar las estructuras anquilosadas de la dictadura y sustituirlas por un flamante sistema democrático fue, y sigue siendo hoy, el mayor de nuestros éxitos colectivos”.

Por ello, reivindicó que quienes asumieron la tarea de "confeccionar un texto que estuviera al nivel de los profundos cambios que exigía una sociedad atenta y comprometida no lo tuvieron fácil", pero "aquello se hizo". E hizo hincapié en que "se consiguió el acuerdo, el diálogo, la escucha, la mirada ávida hacia una ciudadanía que luchaba por transformarse". "Se identificaron los valores compartidos", dijo, y añadió que el proceso constitucional "fue un proceso aperturista y constructivo".

En este sentido, subrayó que "esa aceptación colectiva, es la que hoy sigue vigente, aceptando un texto que nos regula a todas y a todos y que ha durado más que ningún otro". Y destacó también que "ha supuesto el mayor periodo de avances democráticos de nuestra historia, la mayor transformación, el mayor progreso".

Con ello, apuntó que España dejó atrás la dictadura, se implantó la democracia, se estableció una Monarquía parlamentaria, se diseñó y se aprobó una Constitución y se desplegaron "las libertades y los derechos que durante tanto tiempo habían sido cercenados".

"EROSIÓN INSTITUCIONAL"

Sin embargo, Armengol alertó de que ese "mundo común", esa "realidad colectiva" que supuso la Constitución "está en crisis". "La erosión institucional que atraviesa el mundo es palpable e innegable: las formas democráticas se mantienen, pero comienzan a ser, en demasiados lugares, meras estructuras vacías", avisó la presidenta del Congreso. "No nos engañemos, no nos creamos a salvo", puntualizó.

Es por ello que pidió no bajar "la guardia" ni caer "en el ensimismamiento". "No seamos los extremos de un cuerpo que da bandazos en el aire. Estamos obligados y obligadas a remar en la misma dirección. El trabajo de asegurar nuestra democracia es un trabajo comunitario", zanjó.

Armengol también aprovechó para recordar el reciente 40 aniversario de la adhesión de España a la Unión Europea, señalando al respecto que "resulta imposible pensar nuestra Constitución sin pensar en Europa". Y no se olvidó de remarcar que el actual texto "admite reformas", recordando aquí la tercera de ellas con la modificación del artículo 49, que sustituyó la palabra "disminuidos" por la expresión "personas con discapacidad".

Para concluir, pidió continuar con su "mandato": "Sigamos amando con furia el porvenir. Honremos esta Constitución, como hemos hecho hasta ahora, hagámosla efectiva, cumplámosla, protejámosla, durante muchos, muchos años".

El discurso de Armengol recibió los aplausos de la mayoría de parlamentarios y autoridades presentes en el hemiciclo, aunque algunos, como los del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, fueron muy breves.

(SERVIMEDIA)
17 Feb 2026
FCM/MAG/clc