Historia

El arte botánico más antiguo revela que el pensamiento matemático surgió antes que la escritura

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Un nuevo estudio revela que el pensamiento matemático fue anterior a la escritura porque la cultura halafiana del norte de Mesopotamia (del 6200 al 5500 a. C.) produjo las primeras imágenes sistemáticas de plantas en el arte prehistórico, con flores, arbustos, ramas y árboles pintados en cerámica fina y dispuestos con simetría precisa y secuencias numéricas, especialmente recuentos de pétalos y flores de 4, 8, 16, 32 y 64.

Esto sugiere que las primeras aldeas agrícolas en Oriente Próximo ya poseían un pensamiento matemático sofisticado y práctico sobre la división del espacio y las cantidades, probablemente vinculado a las necesidades cotidianas, como la distribución justa de las cosechas de los campos trabajados colectivamente, mucho antes de que existieran la escritura o los sistemas numéricos formales.

El estudio, publicado en la revista ‘Journal of World Prehistory’, revela que algunas de las primeras representaciones artísticas de figuras botánicas de la humanidad eran mucho más que decorativas: eran matemáticas.

En un exhaustivo análisis de cerámica antigua, Yosef Garfinkel y Sarah Krulwich, de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel), identificaron las primeras representaciones sistemáticas de motivos vegetales en la historia de la humanidad, que datan de hace más de 8.000 años y fueron realizadas durante la cultura halafiana del norte de Mesopotamia.

Su investigación demuestra que estas primeras comunidades agrícolas pintaban flores, arbustos, ramas y árboles con un cuidado extraordinario, e incorporaban en ellos evidencia de un complejo pensamiento geométrico y aritmético.

NUEVA COMPRENSIÓN

El arte prehistórico anterior se centraba principalmente en humanos y animales. Sin embargo, la cerámica de Halaf marca el momento en que el mundo vegetal se incorporó a la expresión artística humana de forma sistemática y visualmente sofisticada.

En 29 sitios arqueológicos, Garfinkel y Krulwich documentaron cientos de motivos vegetales cuidadosamente representados, algunos naturalistas, otros abstractos, todos ellos reflejo de una elección artística consciente.

“Estas vasijas representan el primer momento histórico en que la gente decidió representar el mundo botánico como un tema digno de atención artística. Refleja un cambio cognitivo vinculado a la vida rural y una creciente conciencia de la simetría y la estética”, apuntan los autores.

Entre las conclusiones más impactantes del estudio se encuentra la precisión de los patrones numéricos en los diseños florales halafianos. Muchos cuencos presentan flores con un número de pétalos que sigue una progresión geométrica: 4, 8, 16, 32 e incluso arreglos de 64 flores.

Estas secuencias, sostienen los investigadores, son intencionales y demuestran una comprensión sofisticada de la división espacial mucho antes de la aparición de los números escritos.

“La capacidad de dividir el espacio de manera uniforme, reflejada en estos motivos florales, probablemente tenía raíces prácticas en la vida cotidiana, como compartir cosechas o asignar campos comunales”, explica Garfinkel.

Los motivos documentados abarcan todo el espectro botánico: flores con pétalos meticulosamente equilibrados; plántulas y arbustos, representados con claridad botánica; ramas, dispuestas en bandas rítmicas y repetidas, y árboles altos e imponentes, a veces mostrados junto a animales o arquitectura.

Ninguna de las imágenes representa cultivos comestibles, lo que sugiere que el propósito era estético más que agrícola o ritualista. Las flores, señalan los autores, se asocian con respuestas emocionales positivas, lo que podría explicar su prominencia.

COMPLEJIDAD COGNITIVA

Aunque los textos matemáticos escritos aparecen milenios después en Sumer, la cerámica halafiana revela una forma anterior e intuitiva de razonamiento matemático, basada en la simetría, la repetición y la organización geométrica.

“Estos patrones demuestran que el pensamiento matemático comenzó mucho antes de la escritura”, indica Krulwich, antes de añadir: “La gente visualizaba divisiones, secuencias y equilibrios a través de su arte”.

Al catalogar estos motivos vegetales y revelar sus fundamentos matemáticos, el estudio ofrece una nueva perspectiva sobre cómo las comunidades tempranas entendieron el mundo natural, organizaron sus entornos y expresaron la complejidad cognitiva.

(SERVIMEDIA)
26 Dic 2025
MGR/clc