Medio ambiente

El Ártico vive uno de los años más intensos en emisiones de incendios forestales

- Según el servicio europeo Copernicus

MADRID
SERVIMEDIA

El humo de los incendios de América del Norte y Rusia se ha extendido en las últimas semanas por gran parte del hemisferio norte, incluido el Ártico, región que vive “uno de los años más activos de los últimos tiempos” en cuanto a emisiones de fuegos forestales.

Así lo aseguró este viernes el Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus (CAMS, por sus siglas en inglés), que lleva desde principios de agosto realizando un seguimiento de la actividad de incendios forestales en América del Norte y el norte de Eurasia, los cuales envían grandes columnas de humo hacia el Ártico, el sudeste asiático y Europa.

En el norte de Rusia, los incendios forestales en Yamal-Nenets, Krasnoyarsk y partes de la República de Sajá han generado emisiones considerables, y Yamal-Nenets registró en agosto sus emisiones diarias más altas de la historia.

A pesar de esta actividad, y aunque estas regiones registraron algunas de sus emisiones por incendios más elevadas desde 2003, Rusia en su conjunto ha contabilizado emisiones por debajo de la media para esta época del año, y muy por debajo de las temporadas más catastróficas, como las de 2012 y 2021, según Copernicus.

Los datos de seguimiento del CAMS indican que las emisiones de los incendios en las altas latitudes septentrionales y dentro del Círculo Polar Ártico se sitúan actualmente por encima de la media.

INDONESIA

A finales de julio y durante las primeras semanas de agosto se produjeron intensos incendios estacionales en Indonesia.

Los incendios de vegetación son habituales durante la estación seca de Indonesia, que se extiende desde finales de julio hasta finales de octubre, y se prevé que 2026 sea un año especialmente intenso, como cabe esperar con un fuerte fenómeno de El Niño en el Pacífico ecuatorial.

Los primeros incendios se produjeron principalmente en la isla de Borneo y en las provincias indonesias de Kalimantan Occidental y Central, y la contaminación por humo provocó el cierre de colegios y tuvo otras repercusiones regionales que afectaron tanto a Singapur como a Malasia.

Las autoridades indonesias recurren a la siembra de nubes (la pulverización de sustancias químicas como yoduro y sal en las nubes) para provocar la lluvia y ayudar a mitigar la contaminación atmosférica provocada por los incendios.

Las extensas turberas de la región dificultan la gestión de los incendios una vez que estos se inician, ya que pueden arder bajo tierra y a temperaturas más bajas.

EUROPA

Por otro lado, las condiciones de sequía prolongada y las olas de calor en toda Europa han favorecido un riesgo extremo de incendios en gran parte del continente hasta mediados de agosto.

Bélgica sufrió su mayor incendio forestal desde que se iniciaron las mediciones por satélite, que arrasó 3.000 hectáreas a lo largo de varios días a partir del 14 de agosto; los efectos del humo obligaron a la ciudad fronteriza alemana de Monschau a emitir órdenes de evacuación.

La magnitud de los incendios en el noroeste de Europa se vio atenuada gracias a unas condiciones meteorológicas favorables, incluidas algunas precipitaciones, que ayudaron a combatir las llamas y a reducir el riesgo de incendios en la región en los últimos días.

España, Francia, Grecia, los Balcanes y algunas zonas de Alemania siguieron viéndose gravemente afectadas por una intensa actividad incendiaria hasta la segunda quincena de agosto, incluido un gran incendio en la región francesa de las Landas y una importante actividad incendiaria en las provincias españolas de Huelva y Huesca.

AMÉRICA DEL NORTE

Además, se ha observado una actividad de incendios especialmente intensa en el noroeste del Pacífico de Estados Unidos, en la Columbia Británica y en los Territorios del Noroeste de Canadá, donde los incendios han seguido ardiendo a unos de los ritmos más elevados registrados en las últimas décadas.

En Estados Unidos, los incendios forestales de julio y agosto provocaron las mayores emisiones registradas en lo que va de año en Washington y Oregón, mientras que Utah registró sus mayores emisiones por incendios desde al menos 2003, impulsadas por los incendios forestales de junio, julio y agosto.

“Basándonos en nuestros años de seguimiento durante los meses de verano, esperamos que las emisiones de los incendios forestales continúen en todo el hemisferio norte hasta finales de agosto”, según Mark Parrington, científico sénior del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (Cepmpm) que trabaja para el CAMS.

Parrington añadió: “Sin embargo, en algunas regiones que sufren incendios a gran escala y persistentes, como el Ártico siberiano, los picos de emisiones se han producido algo más tarde de lo habitual y en un momento en el que cabría esperar que el número de incendios disminuyera”.

“En el caso de Indonesia, las emisiones estacionales de los incendios y la bruma regional ya se han intensificado, en consonancia con años anteriores en los que se produjo El Niño, y seguiremos muy de cerca la situación para comprender cómo están evolucionando los incendios y sus repercusiones en la calidad del aire”, subrayó.

Aunque las emisiones han aumentado considerablemente en varias regiones afectadas por los incendios en las últimas semanas, las emisiones inferiores a la media procedentes de la quema estacional de biomasa en el África tropical hacen que el total mundial en lo que va de año se sitúe todavía en los valores más bajos de los 24 años de historia del conjunto de datos del CAMS de Copernicus.

(SERVIMEDIA)
21 Ago 2026
MGR/clc/pai