Iglesia

El Arzobispado de Madrid proclama en una peregrinación motera que "la vida no es solo velocidad, sino amor al prójimo"

- Más de 150 motoristas acuden a esta cita organizada por la parroquia de Navalagamella

MADRID
SERVIMEDIA

El obispo auxiliar de Madrid Vicente Martín aseguró este sábado que "creer es dejar al resucitado que maneje la vida cuando la carretera se ponga difícil" y proclamó el mensaje de Jesucristo que "nos invita a rodar seguro porque la vida no es solo velocidad, sino amor al prójimo".

Así lo indicó durante la misa de la IV Peregrinación Motera organizada por la parroquia de Nuestra Señora de la Estrella de Navalagamella (Madrid), que congregó a más de 150 motoristas en la iglesia de este municipio de apenas 3.000 habitantes.

El obispo rezó por las víctimas de la carretera y destacó que este encuentro representa una "fiesta de la comunidad que se ensancha para acoger a todos, también a los moteros". Indicó que "su presencia aquí es un signo elocuente de hombres y mujeres que transitan en el camino en busca de la verdad".

Martín señaló en su homilía que la iglesia "no se cansa de repetir una noticia: Cristo ha resucitado" y resaltó que "no es un eslogan ni un recuerdo del pasado" porque "Cristo se convierte en compañero de ruta" durante la vida.

Dos semanas después de la Semana Santa, que conmemora la muerte y resurrección de Jesucristo, el obispo auxiliar recordó que la Pascua "nos lleva a mirar la muerte sin desesperación" y manifestó que "el resucitado nos invita a rodar seguro porque la vida no es solo velocidad, sino amor al prójimo".

"Montar en moto requiere equilibrio atención y confianza, entre la oración y el compromiso, pese a las curvas y averías que nos trae la vida", añadió ante los más de 150 moteros que acudieron a esta cuarta peregrinación motera de Navalagamella, que en años anteriores ha contado con la asistencia de los arzobispos eméritos Carlos Osoro y Antonio María Rouco Varela.

Martín concluyó que "la última palabra es la vida" y preguntó a los presentes "qué tiene que ver la fe con el rugido de un motor y la adrenalina a dos ruedas". "Es una metáfora: por el valor del camino, no se piensa en el destino, también se disfruta del camino", explicó.

Esta IV Peregrinación Motera sirvió para entregar la ‘Estrella de honor’, distintivo con el que la parroquia reconoce los valores evangélicos en personas, organizaciones e instituciones relacionadas con el ámbito de estos vehículos de dos ruedas, a la labor altruista y solidaria de los voluntarios de Protección Civil.

Fernando Antón, promotor de la imagen del peregrino motero de Navalagamella, y los motoristas locales que ayudaron en la dana de Valencia fueron merecedores de este galardón el año pasado.

Tras la celebración, Martín bendijo a los motoristas y a sus vehículos, así como a la imagen del 'peregrino motero', ubicado en el jardín parroquial para 'saludar' a los motoristas que transitan por la carretera del municipio. Posteriormente, todos los presentes compartieron una paella fraterna a la invitó el consejo parroquial de Navalagamella.

La iniciativa busca acercar a la parroquia a los muchos motoristas que pasan ante ella disfrutando de los bellos paisajes de la zona. La peregrinación cuenta con el apoyo de la Pastoral de la Carretera de la Conferencia Episcopal y de la Pastoral de Tráfico del Arzobispado de Madrid.

Junto al obispo auxiliar de Madrid, participaron en la celebración el párroco de Navalagamella, Alfonso Rodríguez; el párroco de la Santísima Trinidad de Collado Villalba, Luis Fernando Murillo; y el motero y capellán del Colegio El Prado de Madrid, Javier Bordonaba. A todos ellos les acompañó el responsable de la Pastoral de Tráfico de Madrid, Bienvenido Nieto.

(SERVIMEDIA)
18 Abr 2026
AHP/PAI