Begoña Gómez
La asesora de Begoña Gómez se compara con el “cocinero” de Moncloa para negar el delito de malversación
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Cristina Álvarez, asesora de Begoña Álvarez, considera que no puede ser juzgada por el delito de malversación porque la ayuda que prestó por la cátedra a la esposa del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, es como el trabajo del “médico” o del “cocinero” de La Moncloa.
La defensa de Álvarez ha dado este argumento en un escrito, al que ha tenido acceso Servimedia, para rechazar su imputación por el juez Juan Carlos Peinado en la causa que afecta también a la mujer de Sánchez y al empresario Carlos Barrabés.
Peinado ha planteado juzgar, por el procedimiento del jurado, a estas tres personas, a las que se ha citado el 9 de junio en una audiencia preliminar. Esta decisión y el procesamiento están pendientes de recursos de las partes ante la Audiencia Provincial de Madrid.
En lo que respecta a la asesora de Gómez, el instructor le atribuye el delito de malversación de caudales públicos, que Álvarez considera que no ha cometido. Argumenta que su trabajo es ayudar de forma permanente a la mujer de Sánchez, por lo que no fue malversación que le ayudara con la cátedra de Transformación Social Competitiva (TSC).
“IMPOSIBLE” DELIMITAR
En concreto, en su escrito para negar que cometiera malversación de caudales públicos, Álvarez argumenta que no puede haber incurrido en esta conducta debido a la “inexistencia de un estatuto de la asistente del cónyuge del presidente del Gobierno”.
Al no existir esta disposición, la asesora indica que “es imposible delimitar qué tareas son propias, y cuáles no, de un asistente del cónyuge” del jefe del Ejecutivo. Se apunta que este colaborador es “una costumbre de nuestra democracia justificada por las peculiaridades vitales del cónyuge del presidente: particularidades de la vida familiar en el Palacio de la Moncloa, necesidad de utilización de seguridad y servicio de escolta en cada desplazamiento, exposición pública, etc.”.
Por ello, el escrito afirma que “del mismo modo” que existe un “servicio médico”, “de escolta” o “de limpieza” en Moncloa, la mujer del presidente “dispone de una asistente que se encuentra disponible para cualquier necesidad de la esposa del presidente, también en su vida privada”.
“No es tan difícil de entender”, sostiene la defensa de Álvarez. A este respecto, se pregunta si “comete malversación el médico de Moncloa que atiende a un hijo del presidente del Gobierno por una enfermedad contraída durante una excursión de su colegio” o si “comete malversación el escolta” que protege a la familia del jefe del Ejecutivo cuando va “al cine para ver una película".
(SERVIMEDIA)
01 Jun 2026
NBC/clc


