Defensa

Los ataques rusos a Ucrania desde Crimea empujan a España a la primera línea de defensa de la OTAN en Rumanía

-España cuenta con tres destacamentos en Rumanía, con un radar, cazas de combate, y un contingente de la Infantería de Marina

Constanza (Rumanía)
SERVIMEDIA Manu Gil, enviado especial a Rumanía

Las oleadas de ataques de Rusia contra Ucrania desde la Crimea ocupada han colocado a las Fuerzas Armadas españolas, y sus tres destacamentos en Rumanía, en la primera línea de defensa de la OTAN, donde se registra un creciente número de incidentes con drones en el espacio aéreo que limita con el mar Negro.

La noche del jueves 24 al viernes 25 de septiembre, Rusia atacó a Ucrania con 295 drones de diversos tipos, entre ellos Shahed, Gerbera, Banderol/Dan-T y drones simuladores Parody, usados para engañar a la defensa aérea.

Según informó la Fuerza Aérea de Ucrania, los ataques rusos se llevaron a cabo desde emplazamientos rusos como Orel, Kursk, Millerovoye, Primorsko-Akhtarsk, Shatalovoye, así como desde los territorios temporalmente ocupados de la región de Donetsk y la península de Crimea.

Este último territorio, Crimea, ocupada por Rusia desde 2014, se ha convertido en este quinto año de guerra en una plataforma usada por el Kremlin para lanzar drones contra Ucrania, especialmente desde hace tres meses, con el objetivo de dificultar a Kiev concentrar sus fuerzas en el norte y el este del país.

Desde Crimea, Rusia lanza sus andanadas de muerte volante contra Ucrania a través del Mar de Azov, y también del mar Negro, y es aquí donde cada día y cada noche, sus drones amenazan el espacio aéreo de Rumanía y, por tanto, de la OTAN.

TRES DESTACAMENTOS

España contribuye a la defensa de la OTAN en Rumanía con la Fuerza de Infantería de Marina, que forma parte del grupo de combate multinacional allí ubicado, y con los destacamentos aéreo tácticos (DAT) ‘Paznic’ y ‘Tigru’, de la Operación ‘Persistent Effort’:

La primera barrera de la defensa la asume el Dat ‘Tigru’, emplazado en la localidad de Schitu, que tiene como misión, desde octubre de 2022, reforzar la presencia aliada en el Flanco Este con el despliegue de un radar de vigilancia aérea.

Para ello, cuenta con 39 aviadores que operan un radar táctico desplegable de largo alcance AN/TPS-43M, de forma ininterrumpida, desde la costa de Rumanía, a orillas del mar Negro.

Este sistema radar, perteneciente al Grupo Móvil de Control Aéreo (Grumoca), unidad del Ejército del Aire y del Espacio, se encuentra completamente integrado en el Sistema Integrado de Defensa Aérea y Antimisil de la OTAN (Natinamds). El pasado mes de agosto superó las 30.000 horas de vigilancia aérea.

La segunda y más visible barrera la representa el DAT ‘Paznic’, que opera desde la Base Aérea 57 ‘Mihail Kogălniceanu’, cerca de Constanza. El DAT ‘Paznic’ asumió, el pasado mes de julio, el liderazgo de la misión de Policía Aérea Reforzada (eAP-72) de la OTAN para un periodo de cuatro meses.

El destacamento está formado por una dotación de 200 militares del Ejército del Aire y del Espacio; siete cazas F-18M del Ala 12; y una aeronave A400M del Ala 31, para repostaje en vuelo de los aviones de combate. Próximamente sumará helicópteros NH90.

Su misión principal es proporcionar un sistema de defensa por capas para proteger el espacio aéreo aliado en la zona del mar Negro.

DESPLIEGUE DESDE CERO

El destacamento tuvo que organizar toda su estructura desde cero al llegar, sin un relevo directo de instalaciones. Empezaron a operar el 7 de agosto tras recibir la certificación del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) de Torrejón para ejecutar la misión de Alerta de Reacción Rápida (QRA).

Al mando del destacamento está el teniente coronel Alberto Borja Calvo López, que explicó a un grupo de periodistas invitados por el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), que agosto fue un mes "particularmente activo" con 15 misiones de interceptación ('Alpha Scramble'), todas contra drones rusos. La Alianza interpreta que Rusia está "continuamente testeando" la capacidad de respuesta de la OTAN en la región.

Es el juego del gato y el ratón. Mientras que, en los cielos de los países bálticos, los cazas de la OTAN trabajan en la identificación de aeronaves militares rusas que se acercan demasiado al espacio aéreo de la Alianza, en Rumanía la tarea diaria es hacer frente a la amenaza de los drones rusos.

Los cazas españoles, explicó el líder del destacamento, no pueden entrar en espacio aéreo ucraniano, por lo que si un dron que ha penetrado en Rumanía cruza a Ucrania, la misión de interceptación se aborta.

No obstante, señaló que las reglas de enfrentamiento se han flexibilizado en los últimos meses para adaptarse a la creciente amenaza de drones cerca de zonas pobladas.

DESAFÍOS TÁCTICOS

El teniente coronel subrayó que la velocidad de los drones, a veces muy lenta y otras muy rápida, supone un desafío táctico que cambia la interceptación por parte de los cazas.

Para los derribos, dijo, se utilizan misiles infrarrojos, con un coste de unos 300.000 euros, o el cañón de 20 mm del F-18, algo que se justifica porque el riesgo de que un dron caiga en una zona habitada es muy elevado, y "una sola vida” justifica el empleo de dicho armamento.

En este punto destacó el hito conseguido por los cazas españoles del DAT ‘Paznic’ el pasado 16 de agosto, cuando de madrugada derribaron un dron ruso en espacio aéreo rumano, empleando un misil aire-aire infrarrojo.

Se trató del primer derribo de un dron en Rumanía efectuado por un aliado distinto de la propia Fuerza Aérea rumana, así como del primer derribo de una amenaza aérea por parte de un caza español desde su ingreso en la OTAN. Fue precisamente un dron modelo ‘Gerbera’, uno de los que empleó Rusia para atacar a Ucrania en la madrugada del 24 al 25 de septiembre. En la primera respuesta, la defensa aérea ucraniana logró derribar o neutralizar 267 drones de los 295 enviados contra su territorio.

GRUPO DE COMBATE

La aportación de España a la defensa de la OTAN en Rumanía no se entendería sin resaltar el despliegue en la localidad de la Fuerza de Infantería de Marina (Fimar) con el grupo de combate de la OTAN en Cincu, liderado por Francia.

En dicho despliegue, que se remonta al 15 de octubre de 2024, la Fuerza de Infantería de Marina española contribuye con un Subgrupo Táctico Mecanizado con unidades de apoyo de combate y un elemento de apoyo logístico nacional. Esto incluye a más de 200 militares, provenientes de la Brigada de Infantería de Marina ‘Tercio de Armada’.

Entre los principales medios aportados por España a esta unidad multinacional de la OTAN, destacan 14 vehículos Piranha IIIC 8x8; así como 16 vehículos de alta movilidad táctica (Vamtac), equipados con el misil contra carro o morteros de 81 mm.

Además, entre otras capacidades, la Fimar aporta un destacamento de Sistemas de Aeronaves Pilotadas a Distancia (RPAS).

La preparación, equipamiento y tecnología de la Fimar, cuyo actual contingente terminará su rotación en diciembre, se ponen a prueba estos días, en el ejercicio ‘Heracleea’ de las Fuerzas Navales de Rumanía, en la que participan junto a los militares de la nación anfitriona y de EEUU.

Hasta el 30 de septiembre, en el Área de Entrenamiento de Babadag, a unas siete horas de Cincu, los militares españoles están realizando un entrenamiento colectivo en la ejecución de acciones tácticas fluviales y terrestres.

Durante el entrenamiento, los infantes de marina inspeccionarán y vigilarán las líneas de comunicación fluviales y garantizarán la protección de la infraestructura crítica en el área de responsabilidad, al tiempo que ejecutan acciones tácticas para bloquear y neutralizar un posible desembarco enemigo en la zona de la laguna Razelm-Sinoe.

(SERVIMEDIA)
27 Sep 2026
MGN/nbc