Gobierno corporativo
Los auditores internos piden tener un mayor papel institucional para reforzar la confianza en las instituciones públicas
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El nuevo presidente del Instituto de Auditores Internos de España (IAI), Manuel de Alzúa, reclamó este miércoles que la profesión tenga un mayor papel allí donde se toman decisiones que afectan directamente al conjunto de la ciudadanía.
Según informó el Instituto de Auditores Internos en un comunicado este miércoles, su presidente hizo esta petición en la inauguración de unas jornadas de auditoría interna que se celebran este miércoles y mañana, jueves, en Ifema.
Manuel de Alzúa afirmó que la profesión “no puede quedar confinada exclusivamente a los muros de la empresa privada” y que “la confianza institucional es un pilar fundamental de la estabilidad económica y social global en un entorno marcado por la velocidad del cambio, la incertidumbre geopolítica y la creciente complejidad de las decisiones”.
En su primer discurso como presidente del Instituto, Alzúa defendió que, “en un contexto saturado de grandes titulares, promesas grandilocuentes, información no contrastada y relatos cambiantes, la auditoría interna opera en el territorio de los hechos” y “marca la diferencia: no prometiendo certezas imposibles, sino contribuyendo a aclarar si aquello en lo que es esencial confiar, merece realmente esa confianza”.
Manuel de Alzúa señaló que “la gestión pública, privada, y la cohesión social se dan la mano en un equilibrio especialmente delicado” y que los contextos de alta complejidad e incertidumbre exigen “un rigor técnico inquebrantable, férreos controles, transparencia y una rendición de cuentas irreprochables”. En ello, la auditoría interna debe llevar su experiencia y sus estándares donde se toman las decisiones que afectan al conjunto de la sociedad como “actor fundamental que contribuya a asentar las garantías de nuestro estado de bienestar”.
Por otra parte, el nuevo presidente se refirió a la inteligencia artificial para señalar la paradoja de que “cuanto más sofisticada es la máquina, más determinante se vuelve la capacidad humana para cuestionar, comprender y auditar lo que las máquinas producen”. Consideró que la IA ya no es un desafío técnico, sino “un reto de gobierno corporativo, el terreno natural de la auditoría interna”.
Cerró su intervención instando a “continuar trabajando para que nuestra profesión siga evolucionando, ampliando su capacidad de aportar valor como función estratégica, ocupando el lugar que le corresponde allí donde las decisiones son más relevantes, los riesgos más complejos y la confianza más necesaria”.
(SERVIMEDIA)
14 Oct 2026
MMR/gja


