Cultura

El Auditorio Nacional de Música recorrerá cuatro siglos de música el 25 de febrero

Madrid
SERVIMEDIA

La temporada de La Filarmónica ofrecerá el próximo 25 de febrero en el Auditorio Nacional de Música una de las citas más destacadas de su programación, con la participación del maestro Pinchas Zukerman, quien asumirá un triple papel como director, violinista y violista al frente de la Sinfonia Varsovia en un recorrido por cuatro siglos de música europea.

Así lo anunció la organización, que destacó que la Sala Sinfónica acogerá este concierto titulado 'La Concertante de Mozart', en el que el reconocido músico internacional mostrará por primera vez su maestría con ambos instrumentos de cuerda en un mismo programa que abarca desde el Barroco hasta el siglo XX.

El programa incluye el 'Concierto para dos violines de Bach', la obra 'Orawa' del compositor polaco Wojciech Kilar, la 'Sinfonía concertante para violín y viola' de Mozart y la 'Sinfonía número 8' de Dvorák, configurando "una velada que reunirá tradición, virtuosismo solista y repertorio emblemático de cuatro países europeos", según informaron los responsables de la programación de La Filarmónica en un comunicado.

La velada se abrirá con el 'Concierto para dos violines en re menor, BWV 1043' de Johann Sebastian Bach, una pieza paradigmática del Barroco alemán escrita hacia 1730.

VERSATILIDAD DE LA SINFONIA VARSOVIA

La Sinfonía Varsovia, fundada en 1984 a partir de la Orquesta de Cámara Polaca, se ha consolidado como una de las formaciones más versátiles del panorama europeo. Con sede en Varsovia y una intensa actividad internacional, la orquesta ha actuado en escenarios como el Carnegie Hall de Nueva York o el Théâtre des Champs-Élysées de París.

Su sonido se caracteriza por la flexibilidad estilística: precisión en el repertorio barroco, claridad estructural en el clasicismo y una riqueza tímbrica especialmente apreciable en el repertorio romántico centroeuropeo. Ese perfil encaja con un programa que exigirá tanto refinamiento de cámara como amplitud sinfónica en el Auditorio Nacional.

El programa incluirá también Orawa, del compositor polaco Wojciech Kilar, escrita en 1986 e inspirada en la región montañosa del mismo nombre, entre Polonia y Eslovaquia. La partitura se construye a partir de células rítmicas repetitivas y un crescendo progresivo que genera una tensión acumulativa con gran protagonismo de la cuerda.

ZUKERMAN EN TRIPLE FUNCIÓN

Pinchas Zukerman asumirá un triple papel como director y solista de violín y viola en esta cita musical. Reconocido internacionalmente por su trayectoria como violinista, discípulo de Isaac Stern y ganador del Concurso Leventritt en 1967, es también un experimentado director, especialmente en repertorio clásico y romántico.

Intervendrá como solista en la 'Sinfonía concertante en mi bemol mayor, K. 364' de Wolfgang Amadeus Mozart, una de las obras más sofisticadas del catálogo mozartiano. Escrita en 1779, la partitura plantea un diálogo constante entre violín y viola con la orquesta, combinando brillantez técnica y profundidad expresiva.

La obra destaca por su segundo movimiento, de carácter introspectivo, considerado uno de los momentos más intensos del Mozart maduro. Zukerman es uno de los músicos más solicitados y versátiles de la actualidad, lo que convierte su participación en uno de los principales atractivos de la temporada.

CIERRE CON DVORÁK

La segunda parte culminará con la 'Sinfonía número 8 en sol mayor, opus 88' de Antonín Dvorák, compuesta en 1889. A diferencia del tono más dramático de su Novena Sinfonía, esta Octava se distingue por su luminosidad y su carácter expansivo, integrando melodías de inspiración popular.

Dvorák despliega en esta obra una orquestación colorista que evoca paisajes naturales y danzas bohemias. El cuarto movimiento, con su introducción de aire casi ceremonial y su desarrollo lleno de contrastes, exigirá a la orquesta potencia sonora y precisión rítmica.

El concierto del 25 de febrero se perfila así como una propuesta de alto nivel dentro de la temporada de La Filarmónica, con una combinación de repertorio canónico, obra del siglo XX y presencia de una figura internacional.

En un escenario con capacidad para más de 2.000 espectadores como la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional, la cita aspira a convertirse en uno de los hitos de la temporada madrileña con un recorrido por cuatro tradiciones musicales en una sola velada.

(SERVIMEDIA)
14 Feb 2026
AOA/clc