Previsiones
Baleares, Canarias, Andalucía y Madrid serán las comunidades que más crecerán en 2025, con un avance superior al 3%
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Baleares, Canarias, Andalucía y Madrid serán las comunidades que más crecerán en 2025, con un avance del 3,5% en el caso de los archipiélagos y del 3,3% para las otras dos, según las previsiones presentadas este jueves por Funcas.
El buen comportamiento de Baleares, Canarias y Andalucía estará motivado por el peso del turismo, mientras que en el caso de Madrid responderá a un sector servicios competitivo gracias a sectores como la logística o la tecnología.
El PIB catalán también se beneficiará de la presencia de esos sectores, y se situará en el 2,8% en 2025. Por su parte, la economía de Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha (las tres con un 2,9%) y La Rioja (3,2%) contarán con el empuje de la industria y de los sectores ligados a los fondos Next Generation o a las energías renovables.
Estos datos evidencian que todas las comunidades autónomas “han recuperado el nivel anterior a la pandemia”, como apuntó el director de Coyuntura de Funcas, Raymond Torres.
El fin de los fondos europeos en 2026, la desaceleración del turismo y la moderación de la industria se reflejará en el PIB de todas las comunidades, que se ralentizará en todas ellas.
Durante el próximo ejercicio, sobresaldrá el comportamiento de Madrid, con un 2,3%, Andalucía y Baleares, con un 2,1% en ambos casos, y Canarias y Cataluña, con un 2%. Estas regiones estarán por encima de la media nacional prevista por Funcas, en el 1,9%.
El director general de Funcas, Carlos Ocaña, concluyó que la evolución del PIB regional es muestra de una “economía en transición que viene de una fuerte economía pospandemia apoyada en el turismo y el gasto público” y se encamina hacia “la normalidad” y apoyarse en el patrón de crecimiento previo a la pandemia.
PARO POR DEBAJO DEL DOBLE DÍGITO
El aumento de la población activa y el crecimiento del empleo contribuyeron a reducir la tasa de paro nacional al 10,3%, según las estimaciones para 2025, y al 9,6% para 2026, con lo que España dejará atrás la barrera del 10%.
Ocaña destacó que la evolución del empleo “es buena en términos históricos” sobre todo en un país que “tiene un problema” con su tasa de paro.
Ocaña precisó que esta mejora se observa en todas las comunidades autónomas y, de hecho, la tasa de paro de 11 de las 17 comunidades autónomas ya quedará por debajo del doble dígito este año y en niveles similares a la media europea.
Entre ellas, sobresale el País Vasco, con un 6,9%, Cantabria y Navarra, con un 7,1% en ambos casos, o Aragón, con un 7,6%, según las proyecciones de Funcas para 2025.
Por el contrario, Andalucía y Extremadura quedarán en el 14,8%, y Canarias, en el 12,7%. Pese a ser las más afectadas por el desempleo, Funcas reseñó que también fueron las que tuvieron una mejora más acusada.
Para 2026, País Vasco seguirá liderando las regiones con la tasa de paro más baja, en el 6,4%, mientras que la de Cantabria caerá al 6,6%, en tanto que Navarra y Aragón quedarán en el 7%.
La comunidad con la tasa de paro más alta en 2026 será Extremadura, con un 13,7%, seguida de Andalucía, con un 13,4%.
Las previsiones de paro de Funcas dibujan un mapa con unas tasas por debajo del 10% en la mitad norte y superior a esa cifra en la mitad sur y Canarias.
Torres explicó que esta brecha entre norte y sur podría estrecharse gracias a la intermediación laboral, que es “central” y que es una experiencia que ha funcionado en otros países pero también en algunas comunidades del país.
“Tenemos en todo el país 170.000 parados registrados en el sector de la construcción y las empresas detectan dificultades para encontrar personal. Puede parecer una paradoja, pero puede deberse en parte a que el INEM y las oficinas descentralizadas no producen ese casamiento entre oferta y demanda”, ejemplificó.
Para facilitar ese encuentro entre oferta y demanda, Torres destacó la figura de los prospectores, “personas que estén al tanto del mercado laboral” y aporten esas vacantes a las oficinas para que los perfiles puedan encontrar empleo”.
“Es muy obvio, pero no se realiza”, apuntó.
Asimismo, agregó que ese desajuste entre oferta y demanda también puede deberse a la formación y a la necesidad de ajustar las políticas laborales, la formación a sectores en los que se puede favorecer el crecimiento.
INMIGRACIÓN
La llegada de población extranjera explicó el 62% de los nuevos activos entre 2022 y 2024. Gracias a la llegada de inmigrantes, todas las comunidades, salvo Extremadura, han compensado la pérdida de población nacional española.
La entrada de inmigrantes creció por encima del 40% en la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Castilla y León, y un 45,8% en Asturias.
La presencia de población foránea no sólo ha permitido mantener la población sino que han contribuido al crecimiento del empleo. Torres apuntó que no han hecho cálculos sobre el impacto, pero reconoció que sin la presencia extranjera “hubiera sido muy difícil” que creciera el PIB de las comunidades autónomas.
No obstante, aclaró que “la inmigración por sí sola no explica el crecimiento económico” ya que otros países han tenido un flujo de inmigrantes muy importantes y no se ha producido el mismo crecimiento.
“En España, confluye el flujo de inmigración, la competitividad y el tirón de la demanda en el turismo”, agregó.
En los últimos tres años, se calcula que llegó a España 1 millón de inmigrantes, mientras que las proyecciones de los tres siguientes quedan en unas 850.000, con una tendencia a la moderación y una de sus causas es el precio de la vivienda.
Torres señaló que la inmigración influye en la localización habitacional, y muchos trabajadores extranjeros optan por vivir en lugares más baratos y desplazarse varias horas hasta su puesto de trabajo o bien comparten vivienda.
No obstante, no se aprecia por el momento que el precio de la vivienda influya en la distribución territorial de los inmigrantes, ya que sigue creciendo más en lugares donde el precio es un problema.
(SERVIMEDIA)
04 Dic 2025
NFA/gja


