Banca
BBVA ha reducido un 36% el consumo de agua por empleado desde 2019
- El banco publica por primera vez su 'huella integral' de agua
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BBVA ha reducido un 27% el consumo de agua total asociado a su impacto directo entre 2019 y 2025, y un 36% el consumo por empleado, superando el objetivo del 11% fijado en su Plan de Ecoeficiencia 2021-2025, según datos publicados en el último informe anual sobre estado de Información no financiera (EINF) del grupo, donde la entidad ha publicado por primera vez su 'huella integral de agua'.
Mientras que en 2019 un empleado consumía 18,99 metros cúbicos al año, en 2025 el consumo bajó a 12,15 metros cúbicos. "Estas cifras reflejan mejoras en la eficiencia y en las prácticas de consumo de agua a través de la adopción de medidas en edificios, el reciclaje o la digitalización", explica el informe, que refiere una huella total de agua del grupo de 8,6 millones de metros cúbicos, derivada de las actividades directas, indirectas y de su impacto medioambiental.
Aproximadamente una cuarta parte procede de la huella de agua directa, con más de dos millones de metros cúbicos equivalentes, mientras que la indirecta supera los 6,5 millones. BBVA cree que es en la huella directa donde cabe una mayor posibilidad de actuación, con foco en la reducción del consumo de agua que abastece los diferentes edificios.
BBVA cuantifica su huella directa derivada del consumo de las distintas instalaciones de la organización (como los edificios, las oficinas o los centros de datos y que se conoce como huella consuntiva) y del agua residual generada en ellas y vertida a la red de saneamiento (huella degradativa), más la huella indirecta asociada al agua necesaria para producir los diferentes productos de la cadena de suministro utilizados para la actividad del banco (como la producción de electricidad, de combustibles y de consumibles, así como el uso y tratamiento de residuos), y la degradación del agua asociada a la producción de estos procesos y el tratamiento de los residuos.
Para la gestión y cálculo de la huella de agua, BBVA ha contado con el acompañamiento de un experto técnico de referencia en la materia, Veolia, que ha permitido reforzar la solidez metodológica y la rigurosidad del análisis. La conformidad con dicha metodología y el proceso de cálculo ha sido también verificado por un tercero independiente (DNV).
“La gestión de la huella de agua ya forma parte también de nuestra estrategia de impacto directo, junto con la huella de carbono. Esta visión holística es esencial y no solo nos da datos del uso del agua tanto propio como del que pueda realizarse derivado de nuestras operaciones, sino que además nos ayuda a priorizar medidas de reducción y regeneración en las cuencas en las que actuamos”, explica Desirée Granda, responsable de Inmuebles y Servicios en BBVA.
CUATRO PILARES
La estrategia de BBVA respecto al agua pivota en torno a cuatro ejes: calcular la huella de agua, reducir el consumo y otros impactos, regenerar el recurso mediante proyectos específicos y también comunicar los avances de forma transparente.
Cuando no se logra ir más allá en la reducción de la huella de agua propia, se abre la posibilidad de invertir en proyectos que permitan devolver a la naturaleza el equivalente –total o parcial– de dicha huella. Para esta fase de restauración hídrica, y según el acuerdo suscrito con Veolia, BBVA actuará para regenerar el agua consumida a través de la adquisición de Créditos de Agua Positiva (CAPs) en base a los criterios de Act4Water. Esta iniciativa, y su estándar de certificación, asegura la ejecución –y el cumplimiento de criterios homogéneos y basados en metodologías científicas reconocidas– de proyectos para restaurar el agua consumida. Cada crédito representa 1.000 m³ de huella de agua ahorrada, regenerada o mejorada.
En concreto, en 2025 BBVA ha llevado a cabo la adquisición de Créditos de Agua Positiva orientados a la restauración hídrica conforme al resultado de la huella de agua directa en España. Para ello, invertirá en proyectos de rendimiento técnico hidráulico (RTH) con el objetivo de mejorar la eficiencia de una red de distribución municipal en una zona de escasez, y reducir pérdidas en dicha red, mediante soluciones basadas en datos y mejorar la disponibilidad de agua en la cuenca.
Además, y partiendo de este aprendizaje, BBVA está trabajando en realizar una propuesta de valor para sus clientes, especialmente en sectores más intensivos en consumo de agua, para acompañarlos en su transición hacia modelos de producción sostenibles y resilientes.
Esta gestión interna del agua ha llevado a que en 2025 BBVA se convierta en la primera empresa certificada como ‘Water Committed’ conforme al estándar de Act4Water, cuyo marco de certificación reconoce a las organizaciones que miden su huella hídrica, fijan objetivos de reducción e impulsan acciones para generar un impacto positivo en las cuencas donde operan.
(SERVIMEDIA)
25 Mar 2026
JRN/gja


