Bienestar

El bienestar del futuro dependerá menos de los ingresos y más del tiempo dedicado a la vida personal y profesional

MADRID
SERVIMEDIA

En 2040, el bienestar en España estará determinado menos por los indicadores clásicos -como la salud, el salario o la esperanza de vida- y mucho más por la capacidad de las personas para adaptarse a la incertidumbre, disponer de tiempo de calidad y tener equilibrio entre la vida personal y profesional a lo largo de su trayectoria vital.

Así lo señala el informe 'Bienestar extendido 2040', presentado este martes por Espacio Futuro, el 'think tank' del Grupo Santalucia.

El estudio identifica ocho grandes retos transversales que ya están configurando el bienestar del futuro. Frente a la idea de progreso continuo que marcó décadas anteriores, el informe concluye que el bienestar se convertirá en una condición más frágil, desigual y difícil de sostener, profundamente influida por transformaciones económicas, sociales y culturales que seguirán intensificándose en los próximos años.

INCERTIDUMBRE

De cara a 2040, la incertidumbre dejará de ser una situación puntual para consolidarse como una condición estructural de la vida cotidiana. La dificultad para proyectar el futuro seguirá afectando a decisiones clave como la formación, el empleo, la emancipación, la maternidad o el ahorro, generando una sensación persistente de vulnerabilidad incluso entre quienes mantienen una aparente estabilidad. Amplios sectores de la población dejarán de percibir el bienestar futuro como una promesa de mejora y lo afrontarán como una incógnita, lo que tenderá a retrasar decisiones vitales y a erosionar la sensación de control.

“Estamos pasando de una idea de bienestar asociada al progreso continuo a otra mucho más ligada a la capacidad de adaptación. El bienestar del futuro no dependerá solo de cuánto tengamos, sino de cómo gestionamos la incertidumbre, el tiempo y las transiciones a lo largo de la vida”, explica Ángel Uzquiza, director corporativo de Innovación del Grupo Santalucía y del 'think tank' Espacio Futuro.

TIEMPO MÁS QUE SALARIO

En este contexto, el tiempo se consolidará como uno de los principales determinantes del bienestar. Más allá de la renta, la disponibilidad de tiempo de calidad tendrá un impacto directo en la salud emocional, las relaciones personales y la satisfacción vital. Esta tendencia se refleja ya en uno de los datos más significativos del estudio: el 62% de los trabajadores españoles reduciría su jornada laboral si pudiera mantener su nivel de ingresos.

En esta línea, mientras la economía obtiene puntuaciones moderadas (3,1–3,3 sobre 5) y el empleo apenas llega a 2,6/5, actividades asociadas al tiempo de calidad -salud mental, ocio y relaciones- concentran las mejores valoraciones del bienestar actual.

ESTABILIDAD

El bienestar económico, por su parte, dejará de explicarse únicamente por el nivel de ingresos y estará cada vez más ligado a la capacidad de sostener estabilidad a lo largo del tiempo. Trayectorias laborales fragmentadas, inseguridad profesional y dificultades para planificar a largo plazo seguirán siendo factores de malestar transversal. En definitiva, el bienestar financiero futuro dependerá menos de picos de ingresos y más de trayectorias continuas y previsibles.

El debilitamiento de las redes de apoyo y la soledad no deseada se perfilan como otro de los grandes desafíos de bienestar hacia 2040. El informe subraya que la calidad de los vínculos personales actuará como un factor clave de protección emocional en contextos de incertidumbre prolongada y envejecimiento poblacional. Lejos de ser un fenómeno aislado, la soledad atraviesa a distintas generaciones: casi una de cada dos personas en España reconoce haberla experimentado en algún momento de su vida, lo que refuerza la idea de que se trata de un reto estructural y no únicamente asociado a la vejez.

En este sentido, las relaciones sociales alcanzan puntuaciones de 3,5 a 3,7 sobre 5 en bienestar individual y 3,1 en bienestar social, situándose entre los factores protectores más fuertes.

TECNOLOGÍA

La tecnología desempeñará un papel ambivalente en este escenario. Aunque ampliará oportunidades de acceso, información y conexión, también introducirá nuevas brechas vinculadas a la atención, la concentración y la gestión del tiempo digital. La capacidad de desconectar, mantener el foco y relacionarse de forma equilibrada con la tecnología se perfila como un nuevo factor de desigualdad con impacto directo en el bienestar emocional.

Una de las ideas centrales del informe es que el bienestar ya no podrá entenderse como un estado puntual, sino como una trayectoria acumulativa. Las decisiones tomadas en etapas tempranas sobre educación, trabajo, cuidados o relaciones tendrán un impacto creciente en la calidad de vida futura.

“Anticipar hoy estos cambios es clave para diseñar soluciones que acompañen mejor a las personas a lo largo de toda su vida”, concluye Ángel Uzquiza.

'Bienestar Extendido 2040' es el principal informe anual de prospectiva de Espacio Futuro, el 'think tank' del Grupo Santalucía, en 2025. Elaborado a partir del análisis de señales de cambio, la construcción de escenarios y el contraste con relevantes expertos de distintas disciplinas, el informe ofrece una lectura integrada de los retos del bienestar con un objetivo claro: anticipar impactos y facilitar decisiones en el presente para construir un mejor futuro, tanto para la sociedad en su conjunto como para las empresas y las instituciones.

(SERVIMEDIA)
24 Feb 2026
s/clc