Biodiversidad

Los bonobos machos rastrean el ciclo reproductivo de las hembras para triunfar en el apareamiento

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Los bonobos machos pueden descifrar las señales de fertilidad poco fiables de las hembras, lo que les permite centrar sus esfuerzos en los apareamientos con mayores posibilidades de concepción.

Así se desprende de un estudio realizado por seis investigadores de Japón y publicado en la revista ‘PLOS Biology’.

En la mayoría de los mamíferos, las hembras solo son receptivas al apareamiento durante la ovulación, lo que permite a los machos programar sus esfuerzos de apareamiento para maximizar las posibilidades de concepción.

Sin embargo, en algunos primates, como los bonobos (‘Pan paniscus’), las hembras se vuelven sexualmente receptivas y presentan una llamativa hinchazón rosada alrededor de los genitales durante un periodo prolongado.

Para analizar cómo los machos lidian con esta señal de fertilidad poco fiable, los investigadores estudiaron un grupo de bonobos salvajes en Wamba, ubicada en la Reserva Científica Luo (República Democrática del Congo).

Durante las observaciones diarias, registraron los comportamientos sexuales y estimaron visualmente el estado de la inflamación genital de cada hembra. También utilizaron papel de filtro para recoger muestras de orina de las hembras, lo que permitió medir los niveles de estrógeno y progesterona y estimar el momento de la ovulación.

ENTRE 8 Y 27 DÍAS

Descubrieron que la probabilidad de ovulación alcanzaba su punto máximo entre 8 y 27 días después de que las hembras alcanzaran la inflamación máxima, lo que dificultaba la predicción para los machos.

A pesar de ello, las insinuaciones sexuales de los machos estaban estrechamente alineadas con el momento de la ovulación. Esos animales concentraron sus esfuerzos de apareamiento en las hembras que habían alcanzado la inflamación máxima antes y cuyas crías eran mayores, dos fuentes clave de información que indican una mayor probabilidad de ovulación.

Según el estudio, los machos centran sus esfuerzos de apareamiento en las hembras más fértiles combinando información sobre el momento de la hinchazón y el historial reproductivo.

Dado que los bonobos machos pueden estimar eficazmente la fertilidad de las hembras a pesar de una señal poco fiable, es probable que haya habido poca presión evolutiva para que la señal se vuelva más precisa. Esto podría explicar cómo este sistema se ha mantenido a lo largo del tiempo evolutivo.

“Descubrimos que los machos bonobo, en lugar de intentar predecir con precisión el momento de la ovulación, emplean una estrategia flexible -prestar atención a la señal final de la hinchazón sexual junto con la edad de las crías- para afinar sus esfuerzos de apareamiento”, indican los autores.

Los investigadores añaden: “Este hallazgo revela que incluso las señales imprecisas pueden seguir siendo evolutivamente funcionales cuando los animales las utilizan con flexibilidad en lugar de esperar una precisión perfecta. Nuestros resultados ayudan a explicar cómo las señales ovulatorias, visibles pero ruidosas, como las de los bonobos, pueden persistir y moldear las estrategias de apareamiento en entornos sociales complejos”.

(SERVIMEDIA)
26 Dic 2025
MGR/clc