Bebidas energéticas

Bustinduy asegura que prohibirá las bebidas energéticas a menores de 16 años “de la manera más eficaz y urgente posible”

MADRID
SERVIMEDIA

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, aseguró este miércoles que el ministerio que dirige prohibirá las bebidas energéticas a menores de 16 años “de la manera más eficaz y más urgente posible”.

Así lo aseveró en declaraciones a los medios de comunicación en Barcelona, previas a su reunión con representantes de la Gasol Foundation y después de que su departamento anunciara que pondrá en marcha una normativa para prohibir la venta de todas las bebidas energéticas a menores de 16 años y que esta prohibición se ampliará a los menores de 18 en el caso de las bebidas que tienen más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.

Tras puntualizar que Consumo “va a iniciar los trabajos” para prohibir dichas bebidas, Bustinduy recordó que “es una evidencia científica” que “se han convertido en una amenaza para la salud de las personas jóvenes en nuestro país”.

Por ello, “siguiendo los pasos de algunas comunidades autónomas que ya han avanzado en esta materia”, como Galicia y el Principado de Asturias, su objetivo es que los poderes públicos “hagan su parte y cumplan con su obligación de proteger la salud y garantizar entornos seguros para los niños, niñas y adolescentes en nuestro país”.

“Este empeño forma parte del propósito que hemos anunciado de regular la publicidad de alimentos insanos dirigidos al público infantil que queremos prohibir”, abundó, al tiempo que indicó que su gabinete “asume ese mandato” con el fin de “garantizar que se proteja y se anteponga la protección de la salud de niños, niñas y adolescentes sobre los intereses económicos de una industria muy poderosa”, pero que, a su juicio, “no debe primar sobre la protección del bienestar y la salud de los niños”.

FIRME VOLUNTAD

Preguntado por los plazos para llevar a cabo esta regulación, el ministro explicó que Consumo “lo que anuncia hoy es la intención, la firme voluntad de sacar esta regulación adelante” y avanzó que lo hará “con el instrumento jurídico más eficaz y que pueda ver la luz en el menor plazo posible”.

“Tenemos la firme voluntad de prohibir las bebidas energéticas para menores de 16 años y lo haremos de la manera más eficaz y más urgente posible”, prosiguió, convencido de que, “ante una amenaza para la salud de la población joven en España”, los poderes públicos “tienen que actuar con toda contundencia y con toda urgencia”.

En este sentido, destacó que Consumo elegirá la “fórmula” que “suscite el consenso mayor posible”, consciente de que se trata de una medida “a la que difícilmente nadie podrá oponerse”.

“Creo que existe un consenso social amplísimo sobre la necesidad de preservar algunos ámbitos de nuestra vida social, y la salud de los niños y niñas tiene que ser uno de ellos, del lucro a cualquier precio y de la persecución de beneficios y de intereses por parte de actores económicos por muy poderosos que sean”, defendió.

A su entender, que los poderes públicos “garanticen unas condiciones de seguridad en la formación de patrones alimenticios en los niños, niñas y adolescentes es una obligación absoluta”. “Por muy poderosos que sean los intereses de la industria, en una democracia debe primar el interés general”, apostilló, al tiempo que deslizó que el interés general en este caso “está en defender la salud y el libre desarrollo de niños, niñas y adolescentes”.

“Esa es la filosofía que inspira esta medida, que creo que suscitará un amplísimo consenso social y político”, reiteró, al tiempo que admitió que a él le “costaría mucho imaginar que nadie pueda expresar una posición contraria a la voluntad de proteger la salud y el desarrollo de niños, niñas y adolescentes”.

Por último, hizo hincapié en que hay “sobrada evidencia científica” sobre los “efectos nocivos sobre la salud de niños, niñas y adolescentes que producen este tipo de bebidas”, consciente de la existencia de campañas de publicidad “muy agresivas, dedicadas precisamente a generar patrones de conductas y hábitos alimenticios”.

“No solo en este ámbito, pero en el ámbito de las bebidas energéticas es particularmente evidente que son nocivos y que luego se traducen en toda una serie de resultados negativos en términos de salud, bienestar físico y emocional, de desempeño educativo, formativo, de niveles de ingresos económicos, que repercuten a lo largo de toda la vida”, resolvió.

(SERVIMEDIA)
25 Feb 2026
MJR/gja