Vivienda

Bustinduy proclama que los inquilinos ya son un sujeto político y Sumar subraya que su causa es feminista

MADRID
SERVIMEDIA

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, dictaminó este viernes que los inquilinos se han constituido en los últimos tiempos como sujeto político, y la portavoz de Sumar en el Congreso de los Diputados, Verónica Barbero, subrayó que su causa es feminista porque la mayoría de las personas que alquilan son mujeres.

Lo hicieron en sus respectivas intervenciones en la jornada 'Prórroga de alquileres: hacia el derecho a una vivienda digna', que el grupo parlamentario de Sumar organizó hoy en el Congreso de los Diputados. Bustinduy planteó que la lucha por la prórroga de los alquileres es "una batalla política que trasciende con muchísimo" el decreto que Sumar logró aprobar en el Consejo de Ministros y se someterá a convalidación en la Cámara el martes 28.

El ministro comenzó reiterando su convicción de que van a "sacar adelante la prórroga de los alquileres" pese al "ruido", las "excusas" y las "campañas del miedo" de los sectores contrarios. Y dijo que se logrará "por la organización política de los inquilinos" y su movilización social, que hará que el coste político de oponerse a esta medida sea "inasumible".

"La principal clave de esta batalla política y la razón por la que trasciende con mucho esta votación", argumentó, es "la irrupción de los inquilinos e inquilinas como un sujeto político". Esta aparición, continuó, rompe la idea de que "España es un país de pequeños propietarios". Ahora, en cambio, "cada vez más gente vive de alquiler" y "se está produciendo una formidable acumulación de la propiedad de la vivienda".

Bustinduy denunció el "mito neoliberal" de que la juventud ha de ser una época de precariedad obligatoria y "una especie de triaje social" para "ver quién merece ascender en la escala social y quién no", cuando, en realidad, lo que más determina esos destinos es la herencia, y no los méritos. También describió la "cultura rentista" como "un chupóptero que sangra las rentas de las clases trabajadoras para convertirlas automáticamente en beneficio de grandes corporaciones", y que no genera desarrollo económico ni empleo.

"ALGO SE HA ROTO"

El ministro diagnosticó que "en esta batalla algo se ha roto en esa máquina" y esto "tiene un potencial enorme para articular la organización política de los inquilinos" como un colectivo transversal que une a gente de todas las ideologías y todos los territorios. Incluso, relató, los pequeños propietarios tienen cerca familiares, amigos o conocidos que sufren este problema del coste del alquiler que hipoteca sus vidas.

FInalmente, Bustinduy analizó que la constitución de este nuevo sujeto político "prepara el terreno para los pasos siguientes", que serían la prohibición de la posibilidad de compra especulativa en zonas tensionadas y un gravamen fiscal realmente disuasorio sobre la acumulación de viviendas a partir de la cuarta. Pero, puntualizó, el primer paso es "ganar la batalla de la prórroga", lo cual supondrá abrir "la caja negra de las relaciones de poder" y "una palanca absolutamente determinante para el destino de las siguientes luchas". Por eso, volvió a incitar a que el nuevo sujeto político de los inquilinos se haga "presente" y se movilice, para hacer valer su peso real y ganar la batalla.

Antes que él, Barbero partió de que vivir en una casa "no puede ser un privilegio" y reconoció que su propio casero no le va a subir el alquiler, pero advirtió de que el problema son "las grandes empresas, los fondos buitre que acumulan miles de viviendas y que no tienen ningún vínculo con la vida que ocurre dentro de ellas", y están generando confusión para que los inquilinos no pidan una prórroga que, reiteró, actualmente está en vigor y es obligatoria para los caseros. Mientras, volvió a recriminar, el PP ha "vuelto a elegir bando, y no es el de las familias trabajadoras", pero le advirtió de que "no hay relato que tape eso".

Barbero estableció que "cuando la gente conoce sus derechos, el poder cambia de manos", y que "el poder tiene que estar en manos de la gente", e interpretó, como luego desarrolló más teóricamente Bustinduy, que "la gente se está organizando". Finalmente, antes de presentar al ministro como "la persona que más ha peleado en materia de vivienda en este país", subrayó que entre los inquilinos "hay mayoritariamente mujeres jóvenes que intentan emanciparse" o que "sostienen hogares", por lo cual la prórroga del alquiler es "una medida que es feminista".

(SERVIMEDIA)
17 Abr 2026
KRT/clc