PIB

La Cámara de Comercio destaca que el PIB ha empezado 2026 “con un mayor impulso del previsto”

MADRID
SERVIMEDIA

La Cámara de Comercio destacó este jueves que la economía española empezó 2026 “con un mayor impulso del previsto”, tras conocerse que en el primer trimestre creció un 2,7%, una décima más que el trimestre anterior.

“Los datos confirman la capacidad de la economía española para mantener una senda expansiva en un contexto internacional complejo”, expresó la Cámara de Comercio de España en un comunicado, en reacción a los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La Cámara señaló que el crecimiento se sustenta “en la firmeza de la demanda nacional” y, en particular, en el consumo de los hogares. En lo que respecta a la inversión, los datos advirtieron de “una ralentización” en términos interanuales.

Asimismo, el sector exterior mostró “la debilidad de la demanda internacional, que ya podría estar acusando el complicado contexto geopolítico actual”. Las exportaciones de bienes y servicios entraron en terreno negativo en términos trimestrales con un retroceso del 0,5%. El crecimiento interanual fue del 0,9%, frente al 3,7% previo.

Por su parte, las importaciones registraron una caída trimestral más pronunciada, del 1,2%, y la tasa interanual fue del 3,1%. “En conjunto, el sector exterior ha restado siete décimas al crecimiento del PIB en este primer trimestre”, apuntó la Cámara.

También valoró el “dinamismo excepcional” del mercado laboral en el arranque del año, con un crecimiento de la ocupación del 0,8% trimestral, y “un avance sólido del 2,8%” en tasa interanual.

La Cámara de Comercio lamentó que este “intenso ritmo” de creación de puestos de trabajo haya derivado “en una nueva caída de la productividad del trabajo”, con un descenso trimestral del 0,2%.

PROYECCIONES DE LA CÁMARA

La Cámara de Comercio incidió en que la evolución del comercio mundial está sometida en estos momentos “a una elevada incertidumbre”. A pesar del alto el fuego temporal entre Estados Unidos, Israel e Irán, y en ausencia de “una solución diplomática definitiva”, el estrecho de Ormuz permanece cerrado al tránsito marítimo.

Este “bloqueo prolongado” ya está provocando “una alteración estructural en las cadenas de suministro”, y está generando incertidumbre sobre el impacto en las previsiones de crecimiento globales. “Solo una reapertura inminente permitiría que el repunte de los precios de las materias primas energéticas fuera un fenómeno transitorio, evitando un endurecimiento mayor de la política monetaria de los bancos centrales”, avisaron desde la Cámara de Comercio de España.

Pese a este entorno y sus condicionamientos al sector exterior, la economía española “mantiene su actividad apoyada en el dinamismo de la demanda nacional y en la inercia positiva del ejercicio anterior”.

La Cámara de España prevé un crecimiento del PIB del 2,3% para 2026 y un incremento del empleo del 1,6%, lo que permitiría la creación de unos 360.000 puestos de trabajo este año y situaría la tasa de paro en el 9,8% de la población activa.

Sin embargo, estas previsiones son solo “un escenario de referencia”, ya que si el conflicto se cronifica, el impacto para la economía española en 2026 podría ser de hasta siete décimas, según los cálculos de la Cámara.

Asimismo, la inflación, que en el escenario base se proyecta en niveles moderados, escalaría por encima del 4% de media anual en caso de persistir el bloqueo energético. Esto erosionaría la capacidad de gasto de los hogares y los márgenes empresariales.

Por otra parte, la Cámara de España estima que la productividadpor puesto de trabajo experimentará un avance del 0,7% en 2026. Si bien este dato supone un retorno a tasas positivas frente a la atonía de ejercicios anteriores, la mejora de la eficiencia productiva sigue siendo “el principal reto estructural de la economía española”.

“Sin impulso de la productividad que acompañe a la creación de empleo, la capacidad de la economía para absorber choques externos y garantizar un crecimiento sostenible en el largo plazo se verá seriamente limitada”, apuntó.

Para asegurar ese crecimiento en un entorno de costes al alza y elevado endeudamiento, la Cámara de España consideró prioritario blindar la competitividad del tejido productivo, con una agenda de reformas “que sitúen a la empresa como eje de la política económica” y garantice “la seguridad jurídica”.

También abogó por profundizar en la simplificación regulatoria para dotar a las empresas de la flexibilidad necesaria ante las actuales disrupciones. Asimismo, instó a establecer un plan de consolidación fiscal que priorice la eficiencia del gasto público frente a incrementos impositivos que lastren la inversión privada.

A esto debería sumarse, a juicio de la Cámara, una la revisión a la baja de los costes asociados a la contratación, con un refuerzo del capital humano y una formación alineada con las nuevas demandas tecnológicas y empresariales.

(SERVIMEDIA)
30 Abr 2026
NFA/gja