Laboral
Casi la mitad de los profesionales de oficina en España prevén jubilarse más tarde de lo planeado originalmente
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
El 45% de los profesionales de oficina (los conocidos como 'white-collar') asumen que tendrán que prolongar su vida laboral activa más de lo que estimaba al inicio de su carrera, un dato que se sitúa por encima de la media global (43%) y en la banda alta del contexto europeo, superada solo por Suiza (55%) y Polonia (48%).
Estas cifras se recogen en el informe anual ‘Randstad Workmonitor’, un análisis integral que mide las expectativas, ambiciones y valores de más de 27.000 profesionales en 35 mercados de Europa, Asia-Pacífico y América.
Según el informe, al 88% de los trabajadores en España le gustaría jubilarse a los 65 años o antes (un 57% querría hacerlo antes de los 60). Sin embargo, la realidad económica y regulatoria ajusta estas previsiones: únicamente el 41% confía en poder retirarse a los 65 o antes, mientras que solo un escaso 9% cree viable hacerlo antes de cumplir los 60.
A diferencia de lo que sucede a nivel internacional, donde los ‘baby boomers’ encabezan la previsión de un retiro tardío (49%), en España el impacto del retraso laboral recae con más fuerza en los jóvenes. El 51% de los profesionales españoles de la Generación Z (18 a 28 años) prevé que se jubilará más tarde de lo previsto, superando a los ‘baby boomers’ (47%), millennials (44%) y Generación X (41%).
Aunque el 17% de los profesionales de la Generación Z confía en jubilarse antes de los 60 años, un 11% de los jóvenes cree que nunca podrá jubilarse. Esta cifra cuadriplica la tasa de los millennials (4%) o de la Generación X (4%), que creen que no podrán jubilarse, poniendo de manifiesto la inquietud económica que arrastra el talento joven.
DIFERENCIAS POR GÉNERO
Al analizar las respuestas de la población activa general por género, España muestra diferencias. Mientras que a nivel mundial la expectativa de una jubilación tardía entre mujeres (43%) y hombres (42%) es equivalente, en España el 49% de los hombres prevé retrasar su retiro frente al 41% de las mujeres.
Ella son también más pesimistas sobre las posibilidades de no poder retirarse: un 6% de las trabajadoras españolas asume que nunca podrá jubilarse, frente al 3% de los varones, un hecho derivado de carreras laborales más discontinuas y bases de cotización inferiores.
Otro punto de análisis son las diferencias según el nivel educativo de los profesionales. El 46% de los trabajadores con nivel formativo alto asume que experimentará un retraso en su retiro respecto a lo que tenía planeado, de hecho, un 13% calcula trabajar hasta los 70 años o más debido a la naturaleza de sus puestos, y solo un 4% teme no jubilarse nunca. Aquellos con educación media registran las menores expectativas de retraso de su jubilación (39%), mientras que solo un 4% cree que no se jubilará jamás. En cuanto a aquellos con educación baja, el 64% querría retirarse antes de los 60 años por desgaste, pero el 10% cree que nunca podrá jubilarse.
Por otra parte, el 56% de los que están en búsqueda de trabajo esperan una jubilación tardía (frente al 39% de quienes no buscan actualmente empleo) y un 7% considera que jamás logrará retirarse.
INTERNACIONAL
En el contexto europeo, España se posiciona entre los países con una expectativa más alta de jubilación tardía. Solo la superan Suiza, donde un 55% de los profesionales de oficina asume esta prolongación, y Polonia, con un 48%.
A nivel global, los mercados que lideran la expectativa de una jubilación más tardía son India (54%), México (48%), Polonia (48%), Uruguay (47%), Estados Unidos (46%), Brasil (46%) y, como se comentaba anteriormente, España (45%).
En un peldaño intermedio se sitúan países como el Reino Unido (42%), Suecia (42%), Bélgica (39%) y los Países Bajos (39%). Por el contrario, las expectativas de un retiro prolongado disminuyen sensiblemente en economías europeas como Alemania (35%), Italia (31%) y Francia (28%). A nivel global el país más optimista es Japón, donde apenas un 16% de la población activa contempla posponer su jubilación.
Finalmente, el estudio de Randstad aborda cómo las diferencias generacionales enriquecen las plantillas, ya que el 78% de los trabajadores en España afirma apoyarse en compañeros de otras edades para enriquecer sus perspectivas.
De hecho, el 82% del talento en España aprende ‘soft skills’ (comunicación, resolución de conflictos) y conocimiento de negocio de sus compañeros más experimentados. Un aprendizaje que también sucede en el sentido contrario, en tanto que el 73% de los trabajadores afirma que los perfiles más jóvenes les ayudan activamente a comprender y aplicar nuevas tecnologías e inteligencia artificial (IA).
(SERVIMEDIA)
24 Ago 2026
DMM/clc


