Laboral

CCOO amenaza a Glovo con movilizaciones por sus prácticas antisindicales, sanciones “injustas” y ERES encubiertos

- Estima que hay unos 20.000 empleados, incluidas sus "empresas pantalla", pero critica la opacidad en los datos

MADRID
SERVIMEDIA

La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras (FSC-CCOO) denunció este viernes las continuas prácticas antisindicales que practica Glovo, así como la aplicación a los empleados de sanciones “injustas” y la ejecución semanal o mensual de un gran número de despidos, lo que suponen ERE encubiertos. Por todo ello, avisó de posibles movilizaciones si no se corrige esta situación.

Así lo pusieron de relieve el secretario general y el adjunto a la Secretaría de Acción Sindical de FSC-CCOO, Lucho Palazzo y Carlos Sola, respectivamente, en una rueda de prensa, en la que Palazzo expuso que se imponen horarios o tiempos de espera con algoritmos que provocan sanciones a los empleados “para poder despedirlos de forma disciplinaria, que no acumulen antigüedad y que no generen derechos”.

A esto, Sola sumó que “Glovo está usando todo tipo de estrategias para tratar de frenar la organización de las personas trabajadoras” desde abril de 2025, cuando se celebraron las primeras elecciones sindicales en la empresa, en ese caso en Navarra. En este sentido, destacó el liderazgo de su sindicato en este tipo de procesos y ligó estos resultados al hecho de que las prácticas antisindicales se estén “exacerbando”.

Indicó que los intereses de la empresa son que no existan comités organizados y que, “si existen, sean los menos posibles”. Por ello, lamentó que haya tratado de torpedear procesos electorales con medidas como no facilitar un centro para votar, como obliga la ley o no proporcionando censos electorales a los sindicatos. Eso sí, lanzó también un dardo a otros sindicatos, lamentando que se estén dejando utilizar como “sindicatos amarillos o de empresa” por parte de Glovo y apoyar intereses que no son los de los trabajadores.

Por otra parte, Sola alertó de que ni siquiera conocen los sindicatos el número de empleados de Glovo, ya que ni la Seguridad Social lo puede clarificar, pues se dan de alta trabajadores y otros no se dan de baja cuando corresponde. No obstante, estimó que, entre los que son personal directo y los que realizan su labor de reparto para otras “empresas pantalla”, la cifra puede estar en torno a los 20.000 ‘riders’.

En cualquier caso, previno de que se están llevando a cabo ERE encubiertos semanal y mensualmente con opacidad, pues no se dan todos los datos a los sindicatos. Pero, como ejemplo, comentó que solo en Navarra, en diciembre, se despidieron de forma disciplinaria a 45 trabajadores de los alrededor de 215 que componían la plantilla en ese territorio.

Por su parte, el presidente del comité de empresa de Glovo en la Comunidad de Madrid, José Ramón Nava, mostró su compromiso de trabajar para que la “apatía” de los empleados que motiva Glovo se transforme en “ilusión” por mejorar sus condiciones.

Entre las reivindicaciones que detalló se encuentran la aprobación de un nuevo convenio, puesto que con el que se rigen está caducado desde 2006; poder utilizar un vehículo profesional para el reparto; que la empresa pague el combustible; librar al menos un fin de semana completo al mes; “fin de las sanciones injustas”; transparencia en las nóminas; habilitación de locales propios de Glovo para protegerse de la climatología adversa; plus por peligrosidad en los días de lluvia, y un teléfono móvil de empresa.

Tras él, el presidente del comité de empresa de Glovo en Navarra, Pablo Díaz, reforzó estas exigencias y resaltó el fuerte peso de la población latina entre los ‘riders’. “Somos gente latina luchando por los derechos laborales de todos”, se enorgulleció.

Ante este escenario, el secretario general de FSC-CCOO señaló la predisposición del sindicato a seguir negociando con la empresa pero no descartó movilizaciones si no hay avances reseñables.

Finalmente, Palazzo emplazó a todas las partes implicadas a involucrarse para defender los derechos de los trabajadores y el cumplimiento de la legalidad vigente, citando expresamente a las autoridades laborales y a la patronal.

Cabe recordar que esta situación se produce después de que Glovo se sometiera finalmente a la ‘ley rider’ y contratara a los repartidores, dejando de recurrir a la fórmula de los “falsos autónomos” que prohibió dicha normativa, pactada en 2021 entre el Ministerio de Trabajo, CCOO, UGT, CEOE y Cepyme. La empresa de reparto se negó a cumplir la ley durante un largo tiempo, lo que le motivó sanciones de la Inspección de Trabajo y un conflicto legal con el Ministerio dirigido por Yolanda Díaz.

(SERVIMEDIA)
13 Feb 2026
DMM/pai