Hantavirus

El Centro de Investigación en Sanidad Animal estima “controlado” el brote de hantavirus Andes y ve improbable que se expanda

- Explica que el único reservorio conocido es el ratón colilargo y que, si infectara por ejemplo a una "rata nadadora", esta actuaría como “huésped final” y no mantendría la transmisión

MADRID
SERVIMEDIA

La directora del Centro de Investigación en Sanidad Animal, Noemí Sevilla Hidalgo, considera que el brote de hantavirus vinculado al crucero ‘MV Hondius’ está “controlado” y ve improbable que derive en una expansión mayor, salvo que "aparezca algún caso inesperado entre los contactos que siguen bajo vigilancia". Destacó que los protocolos de aislamiento y seguimiento “estaban muy bien diseñados” y que "no se han detectado contagios secundarios".

Esta especialista en virus zoonóticos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) defendió en entrevista con Servimedia, tras dictar una conferencia magistral en la Real Academia de Ciencias de España, que los protocolos de aislamiento, evacuación y seguimiento aplicados a pasajeros y tripulantes funcionaron de forma adecuada.

“Yo estoy convencida de que va a terminar aquí”, afirmó Sevilla, quien añadió que, en principio, “el brote está controlado”, aunque apeló a mantener la prudencia durante los próximos días. “A no ser que nos demos alguna sorpresa, pero en principio está controlado”, añadió.

La científica explicó que su principal preocupación se centraba en las personas que desembarcaron en Santa Elena (isla que forma parte del territorio británico de ultramar Santa Elena, Ascensión y Tristán de Acuña) antes de que se conociera plenamente el alcance del brote, ya que "podían haber viajado a otros países durante el periodo de incubación". No obstante, apuntó que, "si no han aparecido nuevas alertas relevantes hasta ahora, todo indica que esas personas han sido localizadas y sometidas a control sanitario".

La directora del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA-CSIC) destacó especialmente el manejo sanitario de las personas que abandonaron el crucero y fueron trasladadas a otros países. A su juicio, el caso del ciudadano español que dio positivo tras ser evacuado demostró "que el sistema estaba preparado para detectar infecciones adquiridas a bordo sin generar nuevas cadenas de contagio".

“Se manejó muy bien cómo las personas de los barcos se han mantenido en condiciones aisladas”, sostuvo Sevilla, quien recordó que “dio positivo un español” y que, sin embargo, “no han habido más contagios a partir de él”. “Realmente el procedimiento fue adecuado para sacar a estas personas del barco”, afirmó.

Sevilla explicó que el control del brote se apoya en varios elementos. Por un lado, en la identificación y seguimiento de pasajeros, tripulantes y contactos; por otro, en la propia biología del virus, cuya capacidad de transmisión sostenida entre humanos es limitada en comparación con otros patógenos respiratorios. La investigadora recordó que el principal control frente a los hantavirus consiste en evitar el contacto con los roedores que actúan como reservorio natural. En el caso del virus Andes el reservorio es el ratón colilargo, un pequeño roedor que puede transmitir el virus al ser humano por las heces o la orina.

La especialista del CSIC explicó que los hantavirus están muy ligados a reservorios animales concretos y que cada tipo de virus replica de forma específica en una especie determinada de roedor. En el caso del virus Andes, aunque hipotéticamente otro animal (por ejemplo, una rata "nadadora", porque "es verdad que las ratas nadan de maravilla") entrara en contacto con el colilargo uy por lo tanto con el virus, "no se convertiría en un nuevo reservorio capaz de mantener la transmisión".

Según la investigadora, ese animal actuaría como un “huésped final”, es decir, la infección terminaría ahí y no generaría una nueva cadena de contagios. “Aunque se hubiese contagiado una rata, se acababa la infección con esa rata”, explicó Sevilla, quien subrayó que la especificidad del virus por su roedor reservorio limita su expansión fuera del entorno natural en el que circula.

BAJA TRANSMISIBILIDAD

Sevilla explicó que existen distintos tipos de hantavirus, asociados a roedores concretos, y que no todos tienen el mismo comportamiento clínico ni epidemiológico. Los hantavirus del Nuevo Mundo, presentes en América, pueden provocar un síndrome pulmonar grave, como el observado en el brote del crucero, mientras que los del Viejo Mundo se asocian sobre todo a síndromes renales.

La experta precisó que, hasta ahora, el virus Andes y el virus Sin Nombre son los principales hantavirus en los que se ha demostrado transmisión de persona a persona, aunque insistió en que esa capacidad de contagio es baja y no comparable a la de virus altamente transmisibles.

En términos epidemiológicos, Sevilla recordó que el factor de transmisión del hantavirus es inferior a 1, muy lejos del de patógenos como el sarampión, cuyo índice puede situarse entre 12 y 18, o de virus como los de la gripe o el SARS-CoV-2, con valores muy superiores en contextos de transmisión comunitaria.

UNA SOLA SALUD

Sevilla advirtió de que las enfermedades veterinarias y zoonóticas, como el hantavirus, representan ya "un desafío de primer orden para la salud pública, la economía y la seguridad alimentaria". Durante su conferencia, defendió que este tipo de amenazas no pueden entenderse ya como un problema limitado al ámbito veterinario. "La globalización, el cambio climático, la movilidad internacional y la alteración de los ecosistemas están favoreciendo la circulación de patógenos capaces de saltar entre especies y afectar directamente a la población humana", afirmó.

Sevilla reclamó más recursos para la vigilancia epidemiológica, mayor capacidad de detección temprana y una mejor coordinación entre profesionales de la salud humana, la sanidad animal y el medio ambiente. Defendió el enfoque de “Una sola salud”, que parte de la conexión entre la salud de las personas, los animales y los ecosistemas.

A su juicio, abordar estos riesgos de forma aislada limita la capacidad de respuesta y dificulta la prevención de futuras crisis sanitarias. Por ello, insistió en que "la preparación frente a zoonosis debe reforzarse antes de que los brotes se produzcan, no solo cuando la emergencia ya está abierta".

(SERVIMEDIA)
23 Mayo 2026
EDU/pai