Babesiosis humana

El Centro Nacional de Microbiología describe un parásito que causa en humanos una zoonosis similar a la malaria

madrid
SERVIMEDIA

El Centro Nacional de Microbiología (CNM) y el Instituto de Salud Carlos han participado en la descripción de una nueva especie del parásito Babesia, capaz de infectar a humanos a través de la picadura de las garrapatas y provocar una enfermedad zoonótica similar a la malaria, según dos estudios internacionales publicados recientemente en Emerging Microbes & Infections y International Journal of Molecular Sciences.

La relevancia del hallazgo radica en que confirma y formaliza la existencia de una nueva especie, denominada 'Babesia hegotelforum', vinculada a infecciones humanas, lo que "amplía el conocimiento sobre la diversidad de estos parásitos y su capacidad de afectar a las personas", informó este lunes el IscIII. Hasta ahora, muchos casos de babesiosis se atribuían a especies conocidas como 'Babesia divergens', pero este estudio demuestra que existía un linaje diferenciado que no había sido correctamente clasificado.

La babesiosis es una infección parasitaria transmitida por la picadura de garrapatas, en la que el parásito invade los glóbulos rojos, provocando síntomas que pueden recordar a la malaria, como fiebre, anemia y malestar general. Aunque en muchos casos la enfermedad es leve o incluso asintomática, puede derivar en cuadros graves en personas mayores o con sistemas inmunitarios debilitados.

El primer estudio, liderado por la Universidad de Yale y con una participación destacada del equipo del CNM, establece "formalmente" la nueva especie conforme al Código Internacional de Nomenclatura Zoológica. Para ello, los investigadores analizaron "datos genómicos, filogenómicos y biológicos que demostraron que este parásito constituye un linaje claramente distinto de otras especies previamente descritas".

El equipo del CNM implicado en la investigación, formado por Estrella Montero, Luis Miguel González y Sergio Sánchez Prieto, destacó que este avance “facilitará el estudio de la biología, la epidemiología y los aspectos clínicos de la babesiosis zoonótica en animales y humanos”, al disponer de una clasificación más precisa del parásito.

Además, en el marco de esta colaboración internacional coordinada por el investigador de Yale Choukri Ben Mamoum, la propuesta de nombre para la nueva especie fue sugerida por el equipo del IscIII, en reconocimiento a las contribuciones de varios expertos en este campo.

INFECCIÓN

El segundo de los estudios, liderado directamente por el CNM y publicado en 'International Journal of Molecular Sciences', profundiza en la evolución del parásito 'Babesia divergens', una de las "especies más relevantes" en la babesiosis humana. A través del análisis de regiones específicas de su genoma, los investigadores identificaron "diferencias genéticas que podrían explicar su capacidad de adaptación a distintos hospedadores, incluidos los humanos".

Este trabajo analiza la región intergénica del gen EF-1α en distintos aislados humanos y bovinos, lo que permitió detectar tanto elementos conservados como zonas de alta variabilidad genética. Según los autores, estas diferencias "podrían influir en la expresión de factores clave del parásito y ayudar a entender mejor cómo se produce la infección en humanos".

La cepa española de 'Babesia divergens' se obtuvo de un varón de avanzada edad de Asturias que falleció por una babesiosis grave. No obstante la babesiosis humana sigue siendo una enfermedad rara en España, con una incidencia estimada en torno a 2,35 casos por cada 10 millones de habitantes al año y apenas una treintena de casos hospitalarios documentados en más de dos décadas, según un estudio publicado en 'Plos One'.

Sin embargo, la Fundación iO adviertió del posible infradiagnóstico de la babesiosis en España, identificó Asturias como zona emergente y subrayó el papel de las garrapatas como "principal vector de transmisión de esta infección zoonótica".

CAMBIO CLIMÁTICO

En conjunto, ambos estudios refuerzan la idea de que la babesiosis es una enfermedad "más compleja de lo que se pensaba", con una mayor diversidad de especies implicadas y una dinámica evolutiva que requiere un análisis más detallado. Los investigadores subrayaron que este tipo de hallazgos resulta especialmente relevante en un contexto de creciente expansión de las enfermedades transmitidas por vectores, favorecida por factores como el cambio climático o el aumento de la interacción entre humanos y fauna salvaje".

La segunda investigación, en concreto, abrió "nuevas líneas para entender cómo el parásito se adapta entre animales y humanos y plantea estudiar estas variaciones en distintas cepas y hospedadores"; en conjunto, sentó las bases para "mejorar el conocimiento de su evolución y avanzar en diagnóstico y tratamiento".

Los investigadores explicaron además que la identificación de nuevas especies parasitarias "no solo mejora el conocimiento científico", sino que también tiene implicaciones directas para la salud pública, al permitir "desarrollar herramientas diagnósticas más precisas y estrategias de vigilancia más eficaces frente a enfermedades emergentes".

(SERVIMEDIA)
20 Abr 2026
EDU/gja