Salud
El CGE alerta del impacto del frío extremo en las personas vulnerables y llama a reforzar la prevención sanitaria
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El Consejo General de Enfermería (CGE), a través de su ONG Solidaridad Enfermera, advirtió este miércoles de los “riesgos que las bajas temperaturas suponen para la salud de las personas más vulnerables” y pidió “intensificar las medidas de prevención y educación” en autocuidado para evitar problemas como la hipotermia, las infecciones respiratorias o la descompensación de enfermedades crónicas.
El organismo, que representa a más de 353.000 enfermeras y enfermeros, recordó que durante el invierno se registran “episodios de frío intenso, heladas y nieve que incrementan el riesgo sanitario”, especialmente entre “personas mayores, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas, movilidad reducida, desnutrición o tratamientos” que afectan a la adaptación del organismo, así como quienes trabajan al aire libre o viven en situación de sinhogarismo.
“El descenso de las temperaturas por debajo de cero grados en amplias zonas del país hace que las personas vulnerables sufran con mayor intensidad los efectos del frío. Las enfermeras, como profesionales sanitarios más cercanos a la población, tenemos un papel clave en la educación y en la protección de quienes se encuentran en mayor riesgo”, afirmó el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya.
Desde Solidaridad Enfermera, en línea con el Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas del Ministerio de Sanidad, subrayaron que el frío “puede provocar descompensaciones de enfermedades cardiacas y respiratorias”, “complicaciones en el embarazo”, “aumento de problemas de salud mental”, “accidentes y caídas”, además de “infecciones, hipotermias y congelaciones”.
La ONG recomendó adoptar “medidas básicas de protección”, como vestir varias capas de ropa, respirar por la nariz para calentar el aire inspirado y extremar la precaución con el uso de estufas o braseros en espacios cerrados, ventilando adecuadamente para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono. “Es fundamental vigilar las zonas más expuestas al frío, como nariz, orejas, manos y pies, y estar atentos a síntomas de hipotermia como temblores, confusión, dificultad para hablar o somnolencia”, explicó María Zamora, enfermera y técnica de Solidaridad Enfermera.
Finalmente, el CGE recordó que ante la detección de una persona con signos de hipotermia o congelación es “imprescindible contactar de inmediato con los servicios de emergencia a través del 112”, y reiteró la importancia de “la vigilancia comunitaria y la prevención para reducir los efectos del frío extremo en la población más vulnerable”.
(SERVIMEDIA)
21 Ene 2026
RIM/clc


