Dana
El chófer de Mazón se niega a responder en la comisión de investigación de la dana
- El conductor desmiente “presiones” para no contestar a las preguntas de los diputados
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Ernesto Serra Morant, conductor del expresidente valenciano Carlos Mazón durante la trágica dana del 29 de octubre de 2024, rehusó este lunes responder a las preguntas de los diputados de la comisión de investigación del Congreso sobre la catástrofe que registró 229 fallecidos.
“Con todo respeto a sus señorías, quiero anunciarles que no responderé a ninguna de las preguntas que me formulen esta tarde. Yo cumplí ya mi obligación en la causa penal en el Juzgado de Catarroja ante la jueza, entonces me remito a esas declaraciones”, dijo, con voz entrecortada, al inicio de su comparecencia.
Su citación atendía al interés de la izquierda de contrastar su testimonio con el de Mazón, que se ha caracterizado por sus constantes incongruencias a lo largo del último año, especialmente en lo que se refiere a su comida con la periodista Maribel Vilaplana durante las primeras horas de la tragedia. Sin embargo, el conductor solo respondió a unas pocas preguntas en una comparecencia que resultó estéril.
Àgueda Micó, secretaria general de Compromís, le animó a recapacitar prometiéndole que las preguntas no comprometerán su trabajo. Pero el chófer de Mazón se remitió a su testifical ante la jueza Nuria Ruiz Torralba. La diputada de Compromís no cejó en su empeño. Sugirió que Serra había sido “presionado” por la Generalitat Valenciana para callar. Y le advirtió de que se “está haciendo un flaco favor” tanto a su persona como “a la ciudadanía valenciana que merece saber la verdad tras una catástrofe tan grande”. Pero el conductor replicó que no ha recibido “ninguna presión, ni antes ni después ni durante”, y volvió a guardar dinero.
Quien más elevo el tono fue el portavoz de Podemos, Javier Sánchez Serna. Ante el silencio del chofer, le lanzó una retahíla de preguntas, entre ellas, si fue a la comida de El Ventorro, cuánto duran de media estas citas y cuáles fueron las primeras palabras que cruzó con Mazón tras la comida.
El chófer, vestido con una chaqueta vaquera y una camisa, apenas murmureó, fijó su ojos en sus papeles –aunque de vez en cuando miraba de reojo a Sánchez Serna sin poder aguantarle la mirada– y se dedicó a girar el lápiz que tenía entre sus manos. “¿Tiene miedo?”, le preguntó el parlamentario. “No”, respondió el funcionario, que no dio ni una sola respuesta al diputado de Podemos. Tampoco a Josep Cervera, de Junts, si bien este solo tomó la palabra para darle “gracias por nada”.
Más conciliador fue Alberto Ibáñez, diputado de Sumar adscrito a Compromís. El valenciano defendió que Serrat, al que conoce personalmente, es un “profesional honesto” que cumple con su “obligación de ver y callar”. Por eso, se negó a arrastrarle por “el barro”. Pero sí le preguntó “a qué hora recogió y a qué hora dejó” a Mazón. “Está judicializado”, respondió, “te puedo decir sobre las 8" de la tarde.
Araceli Poblador, del PSOE, utilizó la misma táctica, aunque en su caso solo pudo esclarecer que el coche en el que Mazón se desplazó hasta el Cecopi no tenía sintonizada la radio.
(SERVIMEDIA)
27 Abr 2026
PTR/clc


