Clima
Científicos alertan de una ‘Tierra invernadero’ si no se corrigen 16 puntos de inflexión climáticos
- Ven probable que el planeta tenga ahora las temperaturas más altas en 125.000 años
- “Podríamos estar entrando en un periodo de cambio climático sin precedentes”, advierten
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Un equipo de científicos alerta de que es necesario corregir el rumbo de 16 puntos de inflexión climáticos para evitar un camino hacia un escenario de ‘Tierra invernadero’.
Los científicos apuntan, en un artículo publicado en la revista ‘One Earth’, que varios componentes del sistema Tierra parecen estar más cerca de la desestabilización de lo que se creía, lo que pone al planeta en mayor peligro de seguir una trayectoria de ‘invernadero’ impulsada por bucles de retroalimentación que pueden amplificar las consecuencias del calentamiento global.
El análisis sintetiza hallazgos científicos sobre los ciclos de retroalimentación climática y 16 elementos de inflexión, esto es, subsistemas de la Tierra que pueden sufrir pérdida de estabilidad si se superan umbrales críticos de temperatura.
Esos puntos de inflexión incluyen las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia, los glaciares de montaña, el hielo marino, los bosques boreales y el permafrost, la selva amazónica y la Circulación Meridional Atlántica o AMOC, un sistema de corrientes oceánicas que influye de manera clave en el clima global.
Esos cambios bruscos probablemente podrían dar lugar a una cascada de interacciones de subsistemas que llevarían al planeta hacia un camino de calentamiento extremo y aumento del nivel del mar, condiciones que podrían ser difíciles de revertir en escalas de tiempo humanas, incluso con profundos recortes de emisiones.
“Tras un millón de años de oscilaciones entre edades de hielo separadas por períodos más cálidos, el clima de la Tierra se estabilizó hace más de 11.000 años, lo que permitió la agricultura y sociedades complejas”, según William Ripple, de la Universidad Estatal de Oregón (Estados Unidos), quien añade: “Ahora nos estamos alejando de esa estabilidad y podríamos estar entrando en un periodo de cambio climático sin precedentes”.
UMBRALES SUPERADOS
Por otro lado, los científicos afirman que es posible que ya se esté produciendo un vuelco en las capas de hielo de Groenlandia y de la Antártida occidental, y el permafrost boreal, los glaciares de montaña y la selva amazónica parecen estar al borde de cruzar el umbral climático.
En el estrechamente acoplado sistema climático de la Tierra, la desestabilización en una región puede repercutir en los océanos y continentes a medida que el derretimiento del hielo acelera el calentamiento al reducir el albedo y alterar la Circulación Meridional Atlántica, lo que resulta en cambios en los cinturones de lluvias tropicales.
Por ejemplo, a medida que la capa de hielo de Groenlandia se derrite, podría debilitar aún más la AMOC, lo que a su vez podría provocar que partes de la Amazonia pasen de ser selva tropical a sabana.
“La AMOC ya muestra signos de debilitamiento, lo que podría aumentar el riesgo de muerte regresiva de la Amazonia, con importantes impactos negativos en el almacenamiento de carbono y la biodiversidad”, indica Ripple.
Este investigador subraya: “El carbono liberado por la muerte regresiva de la Amazonia amplificaría aún más el calentamiento global e interactuaría con otros ciclos de retroalimentación. Necesitamos actuar con rapidez ante la rápida disminución de nuestras oportunidades para prevenir consecuencias climáticas peligrosas e inmanejables”.
ACUERDO DE PARÍS
Por otro lado, los investigadores señalan que, 10 años después del Acuerdo de París, que buscaba limitar el calentamiento promedio a largo plazo a 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales, la temperatura mundial rebasó recientemente ese umbral durante 12 meses consecutivos, un periodo que también incluyó incendios forestales extremos, mortales y costosos, inundaciones y otros desastres naturales relacionados con el clima.
“La superación del límite de temperatura suele evaluarse utilizando promedios de 20 años, pero las simulaciones de modelos climáticos sugieren que el reciente incumplimiento de 12 meses indica que el aumento de la temperatura media a largo plazo es de 1,5 grados o cercano a ellos”, apunta Christopher Wolf, de la organización Terrestrial Ecosystems Research Associates (TERA).
Wolf añade: “Es probable que las temperaturas globales sean tan cálidas, o incluso más cálidas, que en cualquier otro momento de los últimos 125.000 años, y que el cambio climático esté avanzando más rápido de lo que muchos científicos predijeron”.
También es probable que los niveles de CO2 sean los más altos en al menos dos millones de años, según los científicos. Con más de 420 partes por millón, la concentración atmosférica de dióxido de carbono es un 50% superior a la de antes de la Revolución Industrial.
Cuando el clima cambia, señalan los investigadores, se pueden desencadenar respuestas que repercuten en el clima, amplificando o atenuando el cambio original. Estos procesos se conocen como ciclos de retroalimentación climática.
“La amplificación de las retroalimentaciones aumenta el riesgo de un calentamiento acelerado. Por ejemplo, el derretimiento del hielo y la nieve, el deshielo del permafrost, la muerte regresiva de los bosques y la pérdida de carbono del suelo pueden magnificar el calentamiento y, a su vez, afectar la sensibilidad del sistema climático a los gases de efecto invernadero”, explica Ripple.
ESTRATEGIAS URGENTES
Los investigadores señalan que los datos actuales, junto con las incertidumbres inherentes a las previsiones climáticas, deberían tomarse como una señal de que se necesitan estrategias urgentes de mitigación y adaptación climática.
“Los enfoques existentes de mitigación del clima, incluida la ampliación de las energías renovables y la protección de los ecosistemas que almacenan carbono, son fundamentales para limitar el aumento de las temperaturas globales”, recalca Ripple.
Las estrategias que integran la resiliencia climática en los marcos de políticas gubernamentales también deberían ser una prioridad, junto con una eliminación gradual y socialmente justa de los combustibles fósiles, según los autores.
“Los responsables políticos y el público en general desconocen en gran medida los riesgos que plantea lo que, en la práctica, sería una transición sin retorno. Y si bien evitar la trayectoria de efecto invernadero no será fácil, es mucho más factible que intentar dar marcha atrás una vez que ya estamos en ella”, apostilla Wolf.
(SERVIMEDIA)
12 Feb 2026
MGR/clc/gja


