Biodiversidad
La cigüeña blanca baja su población hasta niveles de 2004 en España
- Con cerca de 33.500 parejas, unas 8.500 menos que en 2014, según un nuevo censo de SEO/BirdLife
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La población de cigüeñas blancas ha descendido en España durante los últimos años hasta 33.500 a 40.000 parejas o nidos, cifras similares a las de 2004.
Así lo refleja del último censo nacional de cigüeña blanca, elaborado por SEO/BirdLife y dado a conocer este martes coincidiendo con San Blas, que se celebra cada 3 de febrero y de esa fecha es el popular refrán ‘por San Blas, la cigüeña verás’.
La estima se realizó en la primavera de 2025 en el marco del VIII Censo Internacional de Cigüeña Blanca y refleja “un preocupante descenso” de su población, según SEO/BirdLife.
El nuevo censo cubrió todo el territorio gracias a la participación de cientos de personas, grupos locales y otras asociaciones regionales, lo que implicó revisar miles de pueblos y localidades para contar nidos.
Refleja una cifra muy similar a la del censo de 2004 (33.217 parejas), tras un descenso importante respecto a la estima de 2014 (42.000).
Desde 2014 SEO/BirdLife no dispone de datos intermedios para conocer en qué momento se alcanzó el máximo de población de cigüeña blanca, pero el censo de 2025 advierte de un retroceso de sus efectivos reproductores.
Desde el punto de vista regional, el resultado es desigual. Por un lado, la población de Castilla y León parece estable, mientras que hay una gran pérdida de nidos en Extremadura o Navarra y un crecimiento importante en la Comunidad de Madrid.
La población ibérica se acercaría a las 50.000 parejas si se tiene en cuenta la de Portugal (14.421), lo que representaría el principal núcleo para la población occidental de cigüeñas blancas en Europa.
El emplazamiento de sus nidos se puede encontrar fuera de construcciones humanas y árboles, con grandes colonias en tendidos eléctricos, postes y antenas de comunicación.
CIERRE DE BASUREROS
En algunas regiones, como Extremadura, el cierre de basureros -que aportan una gran cantidad de comida- ha supuesto la desaparición de colonias enteras, algunas con más de un centenar de nidos.
Los puntos de almacenamiento de basura funcionan como “trampas ecológicas”, según SEO/BirdLife, pues la clausura conlleva una reducción o desaparición de la población que se genera en torno a estos puntos.
Además, la alimentación en estos lugares sigue provocando muerte de ejemplares por intoxicación, necrosis con cuerdas, gomas, etc., y recientemente se ha comprobado que funcionan como transportadoras de plásticos hacia espacios naturales y humedales.
Un ejemplo claro del vínculo con esa fuente alimentación lo muestra la población de la Comunidad de Madrid, que ha registrado un récord histórico de 2.500 parejas ligado a los tres basureros más importantes (Madrid, Colmenar Viejo y Pinto).
Sin embargo, la población sigue en descenso en Alcalá de Henares, donde se cerró el vertedero.
Otras poblaciones que han crecido por la presencia de vertederos se encuentran en las provincias de Lleida y Zaragoza.
ACTIVIDAD AGRARIA
Por otro lado, la intensificación agrícola, el descenso de la cabaña ganadera en extensivo, el cambio en el tipo de cultivo -como regadíos por cultivos intensivos de leñosas- implican una disminución de hábitats adecuados para la cigüeña.
Aunque no se conocen datos sobre la retirada de nidos, todos los años se procede a eliminar algunos, sobre todo en tendidos eléctricos que entrañan riesgo.
“En otras ocasiones se eliminan nidos sin que suponga ningún efecto negativo e incluso fuera de la época permitida o al inicio de la reproducción, infringiendo la normativa”, según SEO/BirdLife. En algunas provincias, como Zamora, hay un desplazamiento de los nidos y colonias desde zonas urbanas a sotos, riberas de río y zonas arboladas.
SEO/BirdLife apunta que “está desapareciendo un elemento más del patrimonio de algunos pueblos, donde se retiran nidos de iglesias, ermitas y otros monumentos donde no se hace ningún tipo de mantenimiento para su conservación”.
Algo similar ha ocurrido en la población de Navarra, que muestra declive y hay un aumento de emplazamientos fuera de las zonas urbanas en arboledas y zonas fluviales.
El caso de la ciudad de Cáceres es más llamativo. El casco histórico ha perdido prácticamente toda la población de cigüeñas, donde se contaron hasta 180 nidos, y en la actualidad apenas siguen activos uno o dos nidos. Ello se debe a factores como el cierre del vertedero, obras, crecimiento urbano, cambios en el hábitat periurbano, etc.
INVERNADA Y TENDIDOS
Por otra parte, la cigüeña blanca sigue invernando en África. En la zona del Sahel, al sur del Sahara. Las cigüeñas españolas más jóvenes migran al norte de ese continente y a la sabana subdesértica al sur del Sáhara (Sahel). Las adultas mayoritariamente van a Marruecos y el suroeste peninsular.
La población europea que llega se queda en España y es la que menos cruza a África.
SEO/BirdLife señala que siguen produciéndose colisiones con tendidos todos los años. Por ello, la población más oriental, que se encuentra en Polonia, refleja un declive en algunos de sus principales núcleos.
“En un contexto de cambio global, una de nuestras aves más comunes se presenta como un buen indicador de nuestra biodiversidad. La actividad humana y el cambio climático moldean los comportamientos y las poblaciones de esta ave venerada por el hombre desde hace siglos”, recalca Blas Molina, técnico de SEO/BirdLife.
(SERVIMEDIA)
03 Feb 2026
MGR/gja


