Salud
La cocaína reconfigura el cerebro para provocar una recaída
- Según un estudio
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Cuando una persona adicta a la cocaína recae no se trata de un fracaso personal, sino que es el resultado biológico de una reestructuración de su cerebro.
Esa es la conclusión principal de un estudio dirigido por investigadores de la Universidad Estatal de Michigan (Estados Unidos), y publicado este miércoles en la revista Science Advances’.
La cocaína altera el funcionamiento del hipocampo, lo que contribuye a la compulsión constante por consumir la droga. La investigación no solo explica por qué la adicción a la cocaína es notoriamente difícil de tratar, sino que también podría ayudar a los científicos a desarrollar nuevas terapias farmacéuticas.
“La adicción es una enfermedad, al igual que el cáncer”, según AJ Robison, profesor de neurociencia y fisiología de la Universidad Estatal de Michigan, quien añade: “Necesitamos encontrar mejores tratamientos y ayudar a las personas con adicción, del mismo modo que necesitamos encontrar curas para el cáncer”.
Quienes dejan de consumir cocaína no experimentan los mismos síntomas físicos de abstinencia que causan los opiáceos, pero eso no significa que sea fácil dejarla. La droga secuestra el cerebro, inundando los centros de recompensa con dopamina. Este refuerzo positivo engaña al cerebro para que sienta que está haciendo algo bueno en lugar de destructivo.
PROTEÍNA
Andrew Eagle, autor principal del artículo, halló un factor clave responsable de la compulsión: una proteína llamada DeltaFosB. Utilizó una forma especializada de tecnología para examinar la función de esta proteína en circuitos cerebrales específicos cuando los ratones fueron expuestos a la cocaína.
Utilizando modelos de ratón, descubrió que esta proteína actúa como un interruptor, activando y desactivando genes en el circuito entre el centro de recompensa del cerebro y el hipocampo, el centro de la memoria.
Cuanto más tiempo se consume cocaína, más se acumula esta proteína en el circuito. Esta proteína modifica el funcionamiento de las neuronas, alterando la respuesta del circuito a la cocaína.
“Esta proteína no solo está asociada con estos cambios, sino que es necesaria para ellos”, indica Eagle, antes de añadir: “Sin ella, la cocaína no produce los mismos cambios en la actividad cerebral ni el mismo impulso para consumirla”.
"Si pudiéramos encontrar el compuesto adecuado que funcione correctamente, podría ser un tratamiento para la adicción a la cocaína. Eso tardará años, pero es el objetivo a largo plazo", concluye Robison.
(SERVIMEDIA)
04 Mar 2026
MGR/clc


