Madrid
La Comunidad de Madrid declara Bien de Interés Cultural Inmaterial la Feria de Libros de la Cuesta de Moyano
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El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó este miércoles declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Patrimonio Inmaterial, la Feria de Libros de la Cuesta de Moyano, uno de los espacios más representativos de la vida cultural madrileña y testimonio vivo de la tradición literaria y comercial de la capital desde hace más de un siglo.
El portavoz del Gobierno regional, Miguel Ángel García Martín, destacó que con esta medida se protege un histórico enclave de compraventa de libros, tradicionalmente antiguos y de segunda mano, que se ha consolidado como símbolo de identidad de la ciudad.
Situada en la calle de Claudio Moyano, junto al Real Jardín Botánico, forma parte del Paisaje de la Luz, incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco y constituye una de las pocas ferias permanentes de estas características existentes en España y Europa, comparable a la de los ‘bouquinistes’ del río Sena en París.
García Martín señaló que, a lo largo de su trayectoria, “ha sido mucho más que un mercado de libros, al mantener vivas prácticas culturales y sociales vinculadas al conocimiento, la lectura y el intercambio literario”. Desde su creación en 1925, ha desarrollado su actividad de manera diaria, con la única excepción de breves interrupciones durante la Guerra Civil española y la pandemia de coronavirus.
Testigo de los diversos cambios políticos y de la vida de España, su valor patrimonial también se refleja en numerosas obras literarias y cinematográficas como ‘Viaje a la Alcarria’, de Camilo José Cela, o la película ‘Las bicicletas son para el verano’, de Jaime Chávarri.
Tiene su origen en las antiguas ferias de San Mateo, que se celebraban en Madrid hasta finales del siglo XIX. En 1919, los vendedores comenzaron a instalarse frente a las verjas del Real Jardín Botánico, y fue en mayo de 1925 cuando el Ayuntamiento aprobó la creación de un mercado permanente de 30 puestos de libros usados en el actual emplazamiento. Las casetas que aún hoy albergan a los libreros fueron diseñadas por Luis Bellido, entonces arquitecto municipal.
(SERVIMEDIA)
14 Ene 2026
DSB/clc


