Macro
El Consejo de la Productividad aconseja impulsar la inversión privada y “replantear” los fondos europeos y la adenda
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El Consejo de la Productividad de España (CPE) publicó este miércoles su primer informe anual en el que detecta “frenos estructurales a la inversión” como a las empresas jóvenes con alto potencial de crecimiento y considera necesario accionar varias palancas para mejorar la productividad como es la complementariedad entre la inversión productiva y el capital humano y “un replanteamiento de los fondos europeos, de su adenda y de otros instrumentos de política industrial”.
Así lo recoge en sus conclusiones el informe publicado este miércoles elaborado por el Consejo de la Productividad, creado en 2024 como un órgano independiente formado por expertos y al que el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa presta apoyo logístico.
El Consejo analiza la evolución de la productividad y resume que esta mejoró destruyendo empleo en las crisis de 1993 y en la de 2008-2013. Documenta que, desde 2022, la productividad sube mientras el empleo alcanza máximos históricos, lo que “ha ocurrido en menor medida en periodos anteriores” y conduce a cerrar la brecha con el conjunto de la UE. Señala que entre 2022 y 2025 creció un 1% anual, el doble que en el periodo 2014-2019, lo que “sugiere que pueden estar produciéndose ciertas mejoras en algunos de los determinantes de la productividad”.
El Consejo apunta que este ritmo de crecimiento habrá de aumentar aún más en los próximos años para garantizar un crecimiento de la renta per cápita en línea con la media histórica dadas las actuales previsiones de población.
Además, observa que, desde 2018, el crecimiento acumulado de la remuneración real por hora trabajada (7,7%) ha superado al de la productividad por hora (3,6%), lo que refleja una mejora en la distribución de las ganancias de productividad. No obstante, la cuota laboral (la participación de los salarios en el PIB) en 2024 sigue siendo 1,4 puntos inferior a la de 1999. El informe valora que la reforma laboral de 2021 y la subida del salario mínimo (SMI) han podido influir en la distribución de la productividad.
"FRENOS ESTRUCTURALES A LA INVERSIÓN"
Entre las recomendaciones, el Consejo de la Productividad detecta “algunas debilidades” y señala como principal la “relativa atonía de la inversión privada”, que es “significativamente más discreta de lo que cabe esperar habida cuenta del vigor del ciclo expansivo y del desembolso de un volumen ingente de fondos Next Generation”.
El Consejo detecta “frenos estructurales a la inversión” y una “inercia” a la hora de financiarla, “con recursos que parecen insuficientes para facilitar el crecimiento de empresas rentables y con alto contenido tecnológico, y a la inversa una cierta comodidad en las condiciones de financiación de las empresas más establecidas o longevas”.
El grupo de expertos recomienda accionar varias palancas simultáneamente, desde el sistema financiero a la profundización del mercado interno o la unión de capitales, pasando por la complementariedad entre la inversión productiva y en capital humano y “un replanteamiento de los fondos europeos, de su adenda y de otros instrumentos de política industrial”.
El Consejo incide en que los Perte, que surgieron para canalizar fondos europeos, “pueden constituir un instrumento novedoso de política industrial para dirigir estos recursos hacia sectores con un mayor potencial de cambio estructural y crecimiento de la productividad”, aunque recomienda corregir deficiencias en el diseño y la gestión.
El Consejo de la Productividad de España también respalda el Régimen 20 impulsado por el Ministerio de Economía para simplificar regulación y trámites entre administraciones públicas.
ESTRATEGIA PARA LA PRODUCTIVIDAD
Otra recomendación pasa por impulsar una Estrategia Española para la Productividad con la participación de la administración central, las comunidades autónomas y los agentes sociales. Esta estrategia debe incluir de forma explícita una evaluación del impacto de las políticas públicas sobre el crecimiento y la distribución de la productividad, y situar la inversión en capital tecnológico e intangibles y la transformación estructural hacia sectores de mayor contenido tecnológico como ejes centrales, especialmente ante la irrupción de la inteligencia artificial.
El informe advierte de que una lenta adopción de las tecnologías basadas en inteligencia artificial podría ampliar la brecha de productividad respecto a otras economías avanzadas. De hecho, señala que desde 1995 la baja inversión en capital tecnológico e intangibles ha sido uno de los dos grandes factores —junto a la estructura productiva concentrada en sectores de bajo contenido tecnológico— que más ha contribuido a la desaceleración de la productividad en España.
Por tanto, considera que “inversión y cambios estructurales han de ser dos elementos centrales de una estrategia para el crecimiento de la productividad”.
El Consejo destaca también la mejora de la cualificación de los trabajadores y la calidad de la gestión empresarial para mejorar la productividad y anima a diseñar políticas que maximicen los incentivos a la innovación.
(SERVIMEDIA)
04 Mar 2026
MMR/clc


