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Consumo aconseja alimentos con proteínas, omega-3, fibra, calcio, hierro, magnesio y vitaminas B, C, D y E en la menopausia

MADRID
SERVIMEDIA

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), adscrita al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, recomendó este viernes ingerir alimentos con proteínas, omega-3, fibra, calcio, hierro, magnesio y vitaminas B, C, D y E, entre otras, durante la menopausia.

Así lo refleja un informe elaborado por dicha agencia coincidiendo con la conmemoración, el domingo, del Día Internacional de la Mujer, que revela cómo la alimentación puede “condicionar” el bienestar de las mujeres durante esta etapa, según precisó el gabinete de Pablo Bustinduy en un comunicado.

Tras recordar que, en la menopausia, las mujeres experimentan “importantes” cambios fisiológicos que “afectan” al metabolismo y la absorción de nutrientes “esenciales”, el ministerio detalló que el documento advierte de que consumir menos cantidad de la recomendada de los mismos puede aumentar el riesgo de complicaciones durante la perimenopausia, menopausia y postmenopausia como pérdida de masa ósea, sarcopenia, deterioro cognitivo o alteraciones cardiovasculares.

El informe, elaborado por el comité científico de la Aesan, puede consultarse en su página web y recomienda alimentos que tengan los nutrientes que ayudan a prevenir problemas de salud en esta etapa en la vida de las mujeres.

Con respecto a las proteínas, el informe explica que tanto las de origen animal (procedentes del pescado, los huevos, la leche y productos lácteos, y la carne) como las de origen vegetal (cuya fuente son las legumbres, los frutos secos, los cereales integrales y los alimentos elaborados con soja) resultan “fundamentales” y contribuyen a prevenir la sarcopenia, un síndrome frecuente en mujeres durante la menopausia caracterizado por la pérdida progresiva de masa y función muscular.

OMEGA-3

En cuanto a los ácidos grasos omega-3, pueden ayudar a reducir la inflamación y a controlar enfermedades autoinmunes, así como desempeñar funciones protectoras frente al cáncer y otras afecciones. Se encuentran presentes en ciertos pescados y mariscos, algunos aceites vegetales, como el aceite de oliva, frutos secos, semillas de lino y algunas hortalizas.

Por lo que se refiere a la fibra dietética, los alimentos procedentes de cereales de grano entero y productos derivados, legumbres, hortalizas y frutas (con piel comestible) y frutos secos, contribuyen a mejorar el control glucémico, a reducir la adiposidad visceral y a prevenir enfermedades cardiovasculares, cáncer colorrectal y diabetes y la fibra también puede influir positivamente en la flora bacteriana.

Además, para mantener la salud ósea, resultan “cruciales” alimentos que sean fuentes de calcio como la leche y los productos lácteos (yogures, queso), las legumbres (garbanzos, alubias), los frutos secos (almendras), las semillas de chía, las hortalizas como la col rizada o el kale y pescados como las sardinas (con espinas). La vitamina D procede mayoritariamente de la exposición solar y, en menor medida, de alimentos como pescados grasos, huevos, queso y alimentos enriquecidos con esta vitamina.

Por su parte, en relación al hierro, aunque las mujeres pueden presentar requerimientos menores tras el cese de la menstruación, sigue siendo fundamental para prevenir la anemia y la fatiga. No obstante, en mujeres con obesidad puede aparecer sobrecarga de hierro debido a alteraciones metabólicas, más evidentes tras la menopausia.

A su vez, en mujeres en edad posmenopáusica, es frecuente el déficit de magnesio, que está presente en legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas y hortalizas de hoja verde oscura y en alimentos de origen animal como el pescado y la carne de ave y ternera y participa en la formación de proteínas, el mantenimiento de la masa ósea y la regulación de la glucosa en la sangre, la presión arterial y las funciones musculares y nerviosas.

VITAMINAS Y EJERCICIO

Por lo que respecta a las vitaminas, Consumo recomienda el consumo de alimentos ricos en vitamina B6, B9 (folato), B12, C y E.

El informe también recuerda la importancia de practicar ejercicio de forma regular, recomendando entre 150 y 300 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada, o bien 75-150 minutos de actividad vigorosa, y que incluya al menos dos sesiones semanales de fuerza.

Los expertos señalan que la actividad física en el periodo de la menopausia adquiere una “importancia especial” porque “condiciona cambios favorables” de la composición corporal, disminuyendo el riesgo de enfermedades crónicas propias de la etapa posmenopáusica y mejorando la sintomatología típica, además de ayudar a preservar masa muscular y calidad ósea y mejorar el perfil cardiometabólico, así como el estado de ánimo, el sueño y la calidad de vida.

En este contexto, la Aesan señaló la importancia de abordar esta etapa de la vida de las mujeres como una “prioridad de salud pública”, ya que afecta a la mitad de la población femenina española y es una etapa vital “decisiva para las mujeres, que pasan, de media, un tercio de sus vidas con menopausia”.

(SERVIMEDIA)
06 Mar 2026
MJR/gja