Clima

La corriente oceánica más poderosa surgió con fuertes vientos tras separarse Australia de la Antártida

- Transporta más de 100 veces la cantidad de agua de todos los ríos juntos del planeta, según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

La Corriente Circumpolar Antártica, que rodea el continente austral sin obstáculos terrestres, es un componente fundamental del sistema climático que se formó hace unos 34 millones de años cuando Australia se separó de la Antártida y empezaron a soplar fuertes vientos del oeste por el estrecho de Tasmania.

Así se recoge en un estudio liderado por investigadores del Instituto Alfred Wegener, del Centro Helmholtz de Investigación Polar y Marina (Alemania), y publicado este lunes en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

La Corriente Circumpolar Antártica transporta más de 100 veces la cantidad de agua que todos los ríos de la Tierra juntos y para su desarrollo se necesitó algo más que la apertura de los pasos oceánicos entre la Antártida, Sudamérica y Australia.

El clima de la Tierra experimentó su último cambio drástico hace entre 33,7 y 33,2 millones de años, durante la transición al Oligoceno: un enfriamiento que pasó de un clima de efecto invernadero prácticamente libre de hielo al actual clima glacial, en el que grandes áreas de los polos se cubrieron progresivamente de hielo permanente.

En ese momento, los pasos oceánicos entre Australia, la Antártida y Sudamérica se ensancharon y profundizaron, se desarrolló la Corriente Circumpolar Antártica y comenzó la formación de la capa de hielo antártica.

SIMULACIONES

La concentración de CO2 en la atmósfera entonces era de alrededor de 600 partes por millón, un valor que no se ha alcanzado desde entonces, pero que podría superarse nuevamente a finales de este siglo en algunos escenarios climáticos.

“Para predecir el posible clima futuro, es necesario analizar el pasado mediante simulaciones y datos para comprender cómo era la Tierra en estados climáticos más cálidos y con mayor concentración de CO2 que en la actualidad”, según Hanna Knahl, modeladora climática del Instituto Alfred Wegener.

Knahl añade: “Pero, ojo, el clima del pasado no puede proyectarse directamente al futuro. Nuestro estudio demuestra que la corriente circumpolar en sus inicios influyó en el clima de forma muy distinta a como lo hace la Corriente Circumpolar Antártica actual, plenamente desarrollada”.

Knahl y sus colegas analizaron la formación de la Corriente Circumpolar Antártica. Para ello, crearon simulaciones climáticas con la configuración continental de hace 33,5 millones de años, cuando Australia y Sudamérica aún estaban mucho más cerca de la Antártida.

En esas simulaciones, el equipo combinó la capa de hielo antártica de un estudio publicado en 2024 por la revista ‘Science’ con el océano, la atmósfera y las masas terrestres para analizar cómo se desarrollaron las corrientes oceánicas alrededor de la Antártida. Posteriormente, las corrientes simuladas se compararon con reconstrucciones basadas en datos de ese período.

Ya existían indicios de que el viento en el estrecho de Tasmania desempeñaba un papel importante en la formación de la Corriente Circumpolar Antártica. Nuestras simulaciones lo confirman claramente: solo cuando Australia se alejó de la Antártida y los fuertes vientos del oeste soplaron directamente a través del estrecho de Tasmania, la corriente pudo desarrollarse por completo”, apunta Knahl.

EDAD DE HIELO

Sorprendentemente, en ese momento el océano Antártico podría haber estado dividido en dos partes completamente distintas. Si bien los pasos oceánicos alrededor de la Antártida ya estaban abiertos, el modelo solo simula una fuerte corriente en los sectores del Atlántico y el Índico, mientras que el sector del Pacífico permaneció mucho más tranquilo.

Johann Klages, geocientífico del Centro Helmholtz de Investigación Polar y Marina, sentencia que la formación de la Corriente Circumpolar Antártica ha impulsado “significativamente” la absorción de carbono por el océano.

“Esta reducción en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre tuvo el potencial de iniciar el clima más frío de la llamada Edad de Hielo Cenozoica, que continúa hasta nuestros días con casquetes polares permanentemente cubiertos de hielo, donde se alternan períodos cálidos y fríos”, concluye.

(SERVIMEDIA)
06 Abr 2026
MGR/clc