Inflación
Crédito y Caución advierte del aumento de los riesgos para las economías importadoras de combustible
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Crédito y Caución advierte de una desaceleración estructural en la transición energética mundial que aumentará la vulnerabilidad macroeconómica de los países importadores de energía, debido al encarecimiento derivado de la guerra en Oriente Medio.
En un informe publicado este martes, se pone de relieve que la demanda de petróleo y gas alcanzará su punto máximo más tarde de lo previsto, y que los precios de los combustibles fósiles se mantendrán altos durante más tiempo. A su juicio, este cambio representa un riesgo económico creciente para las regiones que dependen de la energía importada.
Según el análisis de la aseguradora de crédito, las economías importadoras de combustible ya no pueden confiar en la tendencia a la baja de los precios mundiales del petróleo y el gas, asumida durante mucho tiempo, para aliviar la presión sobre sus balances externos. Las recientes subidas de precios relacionadas con las tensiones geopolíticas, incluido el conflicto en Oriente Medio, ya han puesto de manifiesto esta vulnerabilidad.
El informe identifica 63 países con facturas netas de importación de combustible que superan el 4% del producto interior bruto, muchos de los cuales son mercados emergentes que ya registran importantes déficits por cuenta corriente.
“Las mejoras en la eficiencia energética han sido históricamente el principal factor que ha reducido la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles. Sin embargo, se prevé que estos avances se debiliten, lo que dejará a los países cada vez más expuestos al aumento del los precios del combustible. Los progresos en materia de energías renovables siguen siendo débiles para reducir de forma significativa la demanda de combustibles fósiles, ya que la electrificación del transporte pesado, la industria y la calefacción avanza con demasiada lentitud”, avisa la aseguradora de crédito.
Los escenarios esbozados en el informe Energy Outlook indican que más de la mitad de los países importadores de energía analizados podrían experimentar un deterioro de su balanza por cuenta corriente para 2035. Es probable que el impacto sea aún más pronunciado en economías ya vulnerables, como Túnez, Pakistán y Líbano.
Por ello, sostiene que las economías importadoras de combustible necesitan urgentemente una estrategia de resiliencia más amplia. Además de acelerar la inversión en energías renovables nacionales y ampliar la electrificación, los países deben reforzar su capacidad de exportación, mejorar su competitividad y reducir su dependencia de las importaciones no energéticas.
(SERVIMEDIA)
10 Mar 2026
DMM/clc


