Ciencia

La cuenca de Guadix-Baza pudo ser un refugio humano efímero en el Pleistoceno inferior

MADRID
SERVIMEDIA

Poblaciones de homínidos pudieron refugiarse de forma efímera en la cuenca de Guadix-Baza (Granada) hace alrededor de 1,4 millones de años, durante el Pleistoceno inferior.

Así se explica en un estudio realizado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Málaga, el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Burgos) y el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Tarragona), y publicado en la revista ‘Frontiers in Ecology and Evolution’.

Los investigadores analizaron datos de dos yacimientos orcenses de la cuenca de Guadix-Baza, concretamente el Barranco León y Fuente Nueva 3, que son los más antiguos y bien datados de Europa.

Estos yacimientos del Pleistoceno inferior tienen una cronología de aproximadamente 1,4 millones de años y en ambos se constata una importante actividad antrópica a partir de industrias líticas, talladas rudimentariamente en sílex y caliza. Un aspecto no investigado hasta ahora es el de la naturaleza de estas poblaciones de homínidos y su carácter más o menos permanente o temporal.

En el nuevo estudio se empleó la información disponible sobre la cartografía de la cuenca, cuya superficie habitable era entonces de unos 2.900 kilómetros cuadrados, además de una extensión inundada por el lago de Baza de unos 1.100 kilómetros cuadrados.

Con la información biológica que proporcionan estos yacimientos, como la disponibilidad de recursos cárnicos y la competencia de los homínidos con otros carnívoros y carroñeros, los investigadores apuntan que la densidad de población de los homínidos de la cuenca de Guadix-Baza sería muy baja y la cuenca no podría albergar más de 280 a 350 individuos en un mismo momento.

Además, estos homínidos vivirían aislados de otros grupos al estar rodeada la cuenca por las montañas más altas de la Cordillera Bética. El aislamiento causaría una endogamia perniciosa, cuyos efectos son visibles en un cráneo de lobo pintado hallado en otro yacimiento orcense (Venta Micena).

Todos estos datos sugieren que aquellas poblaciones humanas no eran viables a largo plazo. Es muy probable que la cuenca de Guadix-Baza actuara como un verdadero refugio efímero de los homínidos de aquel entonces. El poblamiento humano de la zona pudo producirse mediante recambios discontinuos de grupos de homínidos llegados de otros asentamientos en áreas contiguas a la cuenca.

(SERVIMEDIA)
28 Abr 2022
MGR/gja