Senado

Cuerpo tiende la mano al PP en su debut como vicepresidente y ciñe su "tarea" a la economía

- El flamante 'número dos' del Gobierno supera su primer asalto parlamentario ignorando los intentos del PP de vincularle a la corrupción ante el juicio de las mascarillas

MADRID
SERVIMEDIA

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, se estrenó este martes en el Senado como vicepresidente primero del Gobierno de Pedro Sánchez con un alegato en pro del “tono constructivo” y ofreciendo su “mano tendida” al PP, que le retrató como uno de los “responsables” de los casos de presunta corrupción del Ejecutivo socialista. Cuerpo eludió replicar a las embestidas de la oposición y delimitó sus responsabilidades a la economía.

El recién nombrado vicepresidente salió indemne de su debut parlamentario tras su ascenso dentro del Consejo de Ministros. Lejos del encarnecido debate en el que se ha instalado la sesión de control del Senado –controlado por la mayoría absoluta del PP–, Cuerpo apostó por un tono conciliador que hasta su contrincante, Alicia García, reconoció. Y es que los populares fueron incapaces de que replicara las formas a las que María Jesús Montero había acostumbrado a las Cortes como ‘número dos’ del Gobierno.

Precisamente, en La Moncloa confiaban en que el perfil técnico de Cuerpo obligara a la oposición a cambiar su estrategia, y neutralizar así su discurso contra la corrupción del Ejecutivo. El primer envite en clave política se saldó con éxito. Pero el vicepresidente tendrá un segundo asalto en el Congreso la próxima semana, cuando le interpelará Ester Muñoz, que se ha consolidado como una de las mejores oradoras del equipo de Alberto Núñez Feijóo.

Es probable que la leonesa tome nota de este primer cara a cara. El PP intentó arrinconarle por los casos de corrupción del Gobierno en una fecha tan señalada como el inicio del juicio al exministro José Luis Ábalos y sus colaboradores por el presunto cobro de mordidas con la compra pública de material sanitario defectuoso durante la pandemia. Pero Cuerpo hizo oídos sordos.

“Usted sustituye a la señora Montero, hereda el cargo, hereda el rango y yo le pregunto si va a dedicarse como ella a proteger la corrupción. Usted ya no es el técnico, es el máximo representante del sanchismo, es el escudo del sanchismo. Usted asume el cargo, y con él; la carga. Y no se puede ser vicepresidente a beneficio de inventario. Va a asumir usted responsabilidades políticas del sanchismo”, le advirtió García tras felicitarle su nombramiento.

MANO TENDIDA

El vicepresidente, sin embargo, se limitó a verbalizar que es “un placer debatir” con la portavoz popular, apostó por recuperar las buenas formas en sede parlamentaria y remarcó que su “principal responsabilidad” es “garantizar la continuidad de un modelo de crecimiento económico u de liderazgo a nivel internacional” y que “se traduzca en un retorno y en un beneficio” para los ciudadanos frente a “la incertidumbre” actual.

“Y para esto”, apostilló, “por supuesto que quiero contar con la colaboración de su grupo y está mi mano tendida, como ya lo ha estado en anteriores ocasiones”. “Entiendo y espero que podamos tener también en esta Cámara un tono constructivo, porque es lo que esperan los ciudadanos”.

García redobló sus esfuerzos por orientar el careo al debate político y puso de manifiesto lo “revelador” que es el hecho de que el “estreno” de Cuerpo se produzca “el día que empieza el juicio a Ábalos, el anterior número dos de Sánchez”. “Hoy empieza la primavera negra de Sánchez, y ahí florece usted. Ha decidido aceptar ser el número dos de Sánchez, y no ha venido a regenerar nada, no ha venido a cambiar nada; ha venido a blindar a Pedro Sánchez”.

SIN ALUSIONES A LA CORRUPCIÓN

La portavoz del PP le retrató como un “militante premium del sanchismo” por mucho que no tenga carné del PSOE, y como un “responsable” de la corrupción del Gobierno porque estaba “en la sala de máquinas” como presidente de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, “la que coordina las decisiones económicas y presupuestarias del Gobierno”. “Por eso le pregunto, señor vicepresidente, y espero que me responda con ese talente: ¿Va a pedir perdón por lo robado?”.

Pero Cuerpo, de nuevo, insistió en su voluntad de retomar el “tono constructivo” en sede parlamentaria e insistió en que su principal tarea es “continuar con el liderazgo de España a nivel internacional”. Así, agotó el tiempo del debate con una retahíla de datos macroeconómicos y sin una sola alusión al juicio de las mascarillas ni tampoco de la ‘Operación Kitchen’.

La mano tendida de Cuerpo, sin embargo, no se escenificó físicamente. Alicia García estaba expectante por ver si el ministro se la estrecharía tras la sesión de control, como ha hecho con otros interlocutores cuando era ministro raso. Esta vez, según fuentes populares, no fue así.

(SERVIMEDIA)
07 Abr 2026
PTR/clc